Casa de comidas Carmela

Casa de comidas Carmela

Si estás buscando un lugar donde comer bien sin que el bolsillo se resienta, Casa de Comidas Carmela es tu sitio. Ubicada en C. de Julián Camarillo, 10, en San Blas-Canillejas, Madrid, este restaurante se lanzó en enero de 2020 con el objetivo de ofrecerte comida casera hecha a diario con productos frescos y de temporada, siempre con proveedores locales. Aquí podrás disfrutar de un delicioso menú diario que no te costará más de 10 €, perfecto para estas épocas que no sobran los euros.

Lo que más mola de Carmela es su ambiente: un local luminoso, limpio, y sin pretensiones, pero con un personal súper atento y agradable. La cocinera Magdalena, junto a su equipo, se aseguran de que cada plato pase de la cocina a tu mesa con el sabor de la gloria. Además, son parte del proyecto COMIDA PARA TODOS, así que aquí no solo comes bien, también apoyas una buena causa. ¡Tienes que probarlo!

Casa de comidas Carmela

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 631 Reseñas
Dirección: C. de Julián Camarillo, 10, San Blas-Canillejas, 28037 Madrid
Teléfono: 606 14 70 65

Horarios Casa de comidas Carmela

DíaHora
lunes7:00–17:00
martes7:00–17:00
miércoles7:00–17:00
jueves7:00–17:00
viernes7:00–17:00
sábadoCerrado
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Casa de comidas Carmela

Dónde se encuentra Casa de Comidas Carmela

¡Oye, escúchame un momento! Hablemos de Casa de Comidas Carmela, un restaurante que se encuentra en C. de Julián Camarillo, 10, en San Blas-Canillejas, Madrid. La cosa es que tiene opiniones encontradas, ¡como si fuera un debate intenso! Algunos son fans y otros, bueno... no tanto.

Por un lado, hay quienes lo celebran con 5 estrellas. Dicen que es un buen sitio para comer de menú a precio decente (no más de 13,7€). La atención rápida, la paella rica y las carrilleras de lujo son el plato fuerte (nunca mejor dicho). Es como sentirte en casa con ese rollo de comida casera. ¡Recomendado si buscas algo bueno y sin complicaciones, seguro que repetirás!

Pero, ¡madre mía! Lo otro es para echarse a llorar. Algunos han dejado claro que no volverían aunque les pagaran. 1 estrella y a llorar. La atención parece de mercado: malísima. Han mencionado a una tal señora rubia que trata a la peña como si estuvieran pidiendo limosna. Y ni hablar de la comida, un arroz a la marinera quemado y un pollo que no tiene ni un poco de sabor. En fin, que la calidad no solo se mide por el precio, ¡eso está claro!

Aún así, hay quienes están con el corazón grande. Cuentan que cuando van a hacerse el reconocimiento médico, el lugar es agradable, la gente es amable y lo mejor es que puedes ayudar a alimentar a los que lo necesitan. Así que, si tienes un día y quieres ayudar un poco al mismo tiempo que comes, puede que valga la pena.

Y en resumen, si alguien te pregunta ¿Dónde se encuentra Casa de Comidas Carmela? ahora ya sabes: está en C. de Julián Camarillo, 10, San Blas-Canillejas, 28037 Madrid. ¡Así que, si te animas, cuidado con las opiniones y ve con precaución!

Cuándo se inauguró el restaurante

Si estás buscando un buen sitio pa' comer en San Blas, Casa de comidas Carmela es tu mejor opción. Este restaurante, que se encuentra en C. de Julián Camarillo, 10, ha sido diseñado especialmente para todas las personas que trabajan en las cerca de miles de oficinas de la zona. Aunque siempre está petado al mediodía, no te preocupes, que si esperas un ratito, enseguida tendrás mesa. La peña que trabaja ahí es un 10: amables y eficientes. Así da gusto, ¿no?

La variedad del menú es otro de sus puntos fuertes. Aquí todos encuentran algo rico que comer, desde opciones vegetarianas hasta platos más contundentes. Y lo más importante, ¡sabe a comida casera! Esa sensación de que te lo está preparando mamá en la cocina es lo que te hace querer repetir. En general, la comida le pone un 5 y el servicio, otro 5. El ambiente, bueno, no está mal, le doy un 3, no es un sitio de lujo, pero al menos es cómodo.

Aunque a algunos les ha tocado la parte de la discoteca y han tenido malas experiencias con el servicio, aquí se habla de otra cosa. En la zona de comedor, la mayoría va encantada con la rapidez y la amabilidad del equipo. Especialmente destacan a Ana, que se lleva todas las palmas por su simpatía. Al final del día, si estás en una comida o un almuerzo rápido, lo que cuenta es que salgas satisfecho, y parece que aquí tienen eso bastante bien cubierto.

Por cierto, si no puedes quedarte a comer, no te preocupes, que también hacen menús para llevar. Y ya que estamos, si alguien se pregunta cuándo se inauguró el restaurante, la verdad que no tengo esa info exacta, pero con esa atención y comida, deberían haber estado ya un buen tiempo sirviendo felicidad en cada plato.

Qué tipo de comida ofrece Casa de Comidas Carmela

Mira, si buscas un sitio chido para desayunar, Casa de Comidas Carmela es, sin duda, el lugar perfecto. 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Puedes ir en pijama y el equipo te va a atender como si fueras de la familia. Te lo digo yo: aquí la comida sabe a Gloria. Desde un café con leche bien espumoso hasta tostadas bien cargadas, lo tienen todo. Y además, como el dueño, Jaime, es un crack, el ambiente se siente super acogedor.

Si estás en la zona, es un error no parar a comer. Perfecto para esos días que vas de paso. La atención es rápida y el personal siempre tiene una sonrisa. ¿El precio? Menos de 10€ por un menú que te deja satisfecho. La relación calidad-precio es un 10. A veces el lugar está un poco bullicioso, pero tienes que hacerte a la idea: ¡es un sitio popular! Se puede hablar sin problemas, así que no te estreses.

Hablando de su proyecto de COMIDA PARA TODOS, eso le da un extra al lugar. Están ayudando a la gente del barrio y se nota que lo hacen con cariño. La comida es casera, equilibrada y bien elaborada, perfecta para esos días en los que solo quieres algo rico sin complicaciones. Así que, ¿qué tipo de comida ofrecen? ¡Buffet de amor y solidaridad!

Así que ya sabes, si andas por C. de Julián Camarillo, 10, lánzate y disfruta de un buen rato.

Cómo se asegura el restaurante de la frescura de sus ingredientes

Ya te digo que la Casa de Comidas Carmela es un auténtico descubrimiento. Justo hoy dejé el coche en el taller y, de casualidad, me pasé a comer. ¡Menuda suerte! Recomendadísimo por calidad-precio, y lo mejor, la atención del personal es de 10. Salí de allí con una sonrisa de oreja a oreja. Comida, servicio y ambiente: 5 estrellas. No tengo ni una queja, y seguro que vuelvo pronto.

Lo que mola también de este sitio es que colaboran con la Asociación de Vecinos de San Blas. Cada día reparten menús nutritivos cuidados para ayudar a los que realmente lo necesitan. En estos tiempos difíciles, es genial ver un lugar que también se preocupa por la gente. Así que no solo comes bien, sino que también haces un poquito de bien al mundo, ¿no?

Si buscas buena atención, este es el sitio, en serio. Los camareros son super simpáticos, rápidos y siempre están al tanto de lo que necesitas. Tienen una variedad de menús a buenos precios y la comida es 100% casera. El último plato que probé fue un calabacín con carne y bechamel. ¡Exquisito! Eso sí, los calamares en su tinta con arroz estaban un poco regulares, pero bueno, todo no se puede tener, ¿no?

Yo voy casi todas las semanas y no me arrepiento. El sabor de los platos que salen de sus fogones es increíble. Además, son muy atentos con aquellos que tienen problemas con gluten, como yo. Te reciben con cariño y eso se nota. Y sobre su labor social, te animo a preguntarles. ¡Hacen cosas de verdad importantes!

Así que, ¿cómo consiguen que sus ingredientes siempre estén frescos? Pues, al parecer, tienen un buen sistema de compras y saben de dónde vienen sus productos. Se aseguran de que todo sea de calidad antes de que llegue a la cocina. Vamos, que aquí no juegan con la comida. Si no has estado, ya estás tardando en pasarte por allí. ¡No te arrepentirás!

De dónde provienen los productos utilizados en los platos

Ya te digo, en la Casa de Comidas Carmela hay de todo. Si miras las reseñas, parece que el lugar tiene un sinfín de opiniones y experiencias, cada una más loca que la otra. Por un lado, hay quien va y se lleva un chasco tremendo. Un cliente se quejó de que le sirvieron el rodaballo, pero le trajeron bebé gallo y la camarera, en vez de disculparse, solo dice que no tiene nada que ver con la compra. Y claro, ya te imaginas, justo cuando te quieres ir a casa a discutir con alguien, te quedas alucinado por cómo te miran, como si fueras de otro planeta. Es un jaleo total.

Pero bueno, no todo es negativo. Muchos dicen que el servicio es super amable, sobre todo una chica, Burhas creo que se llama. Si te pones a leer, hay gente que se multiplica como los pingüinos felices por su atención. Hay quienes se quedan embelesados con la comida y clavan calificaciones altísimas, porque aunque hayan tenido disgustos, la comida a veces es de primera. Por ejemplo, la milanesa y ese combo de tartas que ponen, como la de chocolate y la de queso, ¡loco! La verdad, hasta es un buen plan para ir a pasar un rato, desayunar o tomar algo con amigos.

Lo mejor es que hay un punto bonito: parte de lo que gastas va para Comida para Todos. Entonces, si te vas a llenar el buche, al menos sientes que estás ayudando a alguien. Es un win-win, ¿sabes? Lo que está claro es que quieres ir cuando estás con ganas de platillos bien servidos y un ambiente activo, donde la gente se siente cómoda. Algo que no puedo asegurar es de dónde vienen los productos, si buscas algo local o a granel, no tengo la más mínima idea. Pero en el lugar dicen que son frescos, aunque eso de frescos es como un concepto amplio, ya tú sabes. Al final, cada quien cuenta su experiencia y eso es lo que importa.

Cuál es el precio del menú diario en Casa de Comidas Carmela

Ya te digo, si estás buscando un sitio donde comer bien y barato, Casa de Comidas Carmela es tu lugar. El menú del día está por solo 9.50€, y eso no es todo, apenas tienes que esperar para que te lo sirvan. Te lo puedes llevar si andas de prisa y los camareros son un amor, siempre dispuestos a ponerte de buen humor. Seguro que saldrás con una sonrisa.

La atención de Ana es de las que se recuerdan. Siempre está con una sonrisa y se nota que le gusta lo que hace. Si trabajas cerca, este sitio es un must para las comidas caseras. El menú tiene buena calidad-precio y, aunque a algunos les tocan platos escasos, a mí nunca me ha decepcionado. He probado el cocido y estaba de lujo, eso sí, no esperes Michelin, que aquí el rollo es el menú del día y la comida de casa.

Eso sí, hay opiniones mixtas. Hay quien dice que los nombres de los platos son bonitos pero que a veces les falta un poco de amor en la cocina. He oído que los arroces a veces quedan duros y las patatas fritas… mejor no comentemos. Pero en el fondo, si vas para comer algo rico y volver a la ofi, este es un buen sitio. Un templo de la comida casera.

Por otro lado, el ambiente es genial, ideal para grupos de todo tipo. Siempre se ve a mucha gente disfrutando, y eso dice mucho. Son flexibles, se adaptan a las peticiones y el trato es profesional. ¡Recomendadísimo!

Y para cerrar, si te preguntas cuál es el precio del menú diario en Casa de Comidas Carmela, ya te lo he soltado: 9.50€. ¡No te lo pierdas!

Qué ambiente se puede esperar en el restaurante

No sé qué les pasó en Casa de Comidas Carmela, pero la verdad es que mi visita fue un fiasco total. Fuimos hace un par de días, atraídos por esas supuestas buenas reseñas que todo el mundo comentaba. ¿Y qué nos encontramos? Casi ni tiempo para mirar el menú, que justo en 5 segundos ya no quedaba nada a las 3 de la tarde. Nos quedamos mirando las bebidas y cuando el camarero volvió, ¡sorpresa! Solo quedaba un menú del día. ¿Y eso es cómo funcionan las cosas ahí?

Mi marido pidió un salmorejo, y lo que le trajeron fue un medio plato porque ya no quedaba más. Y encima, no era nada del otro mundo. Yo pedí la sopa castellana y me llevé otra decepción. Para el postre, esperábamos alguna delicia, pero nada. Al final solo pedimos un café y ya. De verdad, ¡un desastre! La única luz en esta sombra fue el camarero, que era muy simpático y se esforzó un poco, pero aun así, no me apetece volver nunca más.

En cuanto al ambiente del restaurante, pues te puedes esperar un sitio bastante desorganizado. La verdad es que no hay muy buena energía cuando te quedas esperando que te informen que se han quedado sin comida. La sensación es como de café con sabor a decepción, y aunque el camarero intenta animar, la experiencia en general deja mucho que desear.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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