Restaurante Serna-Taradeva

Restaurante Serna-Taradeva

¡Ey, colega! Si andas por Lozoya, tienes que hacer una parada en el Restaurante Serna-Taradeva. Está en la Pl. de Antonio Blanco, 10, y es el plan perfecto después de patear por la sierra. Su atmósfera es de lo más acogedora y, hablando de comida, las croquetas de rabo de toro son lo más. De verdad, cremositas y con un sabor que flipas, ¡no te las puedes perder!

Además, si te apetece un buen café y un postre casero, este sitio lo clava. Te tratan de lujo, y la carta tiene un montón de opciones para todos los gustos. Con una puntuación de 4.1 en TodoBares.com, no hay duda de que lo están haciendo bien. Por cierto, échale un vistazo a la terraza si el tiempo acompaña, ¡es todo un lujo disfrutar de la buena comida al aire libre!

Restaurante Serna-Taradeva

Restaurante
Valoración media: 4,1
Opiniones: 978 Reseñas
Dirección: Pl. de Antonio Blanco, 10, 28742 Lozoya, Madrid
Teléfono: 625 53 93 81

Página web

Carta

Horarios Restaurante Serna-Taradeva

DíaHora
lunesCerrado
martes8:00–17:00, 19:30–23:00
miércoles8:00–17:00, 19:30–23:00
jueves8:00–17:00, 19:30–23:00
viernes8:00–17:00, 19:30–23:00
sábado8:00–23:00
domingo8:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Serna-Taradeva

Dónde se encuentra el Restaurante Serna-Taradeva

¡Ey, gente! Si andáis por Lozoya, tenéis que dar una vuelta por el Restaurante Serna-Taradeva, que está en Pl. de Antonio Blanco, 10, 28742 Lozoya, Madrid. Es un sitio muy agradable, perfecto para relajarte y reponer fuerzas después de una buena ruta por la sierra. Lo mejor de todo son, sin duda, las croquetas de rabo de toro. Son espectaculares, ¡cremosas por dentro y con un sabor potente que te deja loco! Totalmente recomendables. Ah, y el ambiente del local tiene su encanto, eso no se puede negar.

El trato fue correcto, sin quejas. Sin embargo, hay un pequeño pero: los púlpitos con alcachofas. El pulpo estaba bien, pero las alcachofas eran del bote y eso deja un poco de mal sabor. Pero, aun así, merece mucho la pena ir solo por esas croquetas. El precio por persona ronda los 20-30 €, así que ¡está bastante bien!

Además, hay un par de reseñas más que merecen la pena. Un grupo que pasó por casualidad y pidió dos menús del día quedó encantado con la calidad y el servicio, aunque el calor en la terraza fue un tema. Aún así, ¡recomendado total! El precio ahí es de unos 10-20 € por persona. Otra pareja se sorprendió mucho porque no tenían muchas expectativas y todo fue increíble, con platos grandes y abundantes. El camarero les ayudó a pedir justo lo necesario, ¡qué detalle!

Así que, ya sabéis, si queréis un buen sitio para comer en Lozoya, el Restaurante Serna-Taradeva es una opción a tener en cuenta. Perfecto después de un día de actividades al aire libre.

Cuál es la dirección exacta del Restaurante Serna-Taradeva

Así que después de un buen rato en la carretera, decidimos hacer una parada en el Restaurante Serna-Taradeva y, la verdad, fue una elección genial. El lugar tiene una pinta increíble y la terraza es bastante amplia, perfecta para sentarse a relajarse un rato. Pedimos unas raciones que nos dejaron flipando, como las croquetas de rabo de toro que estaban buenísimas y se notaba que eran caseras de verdad. El calamar a la plancha con alioli fue otro nivel, un platazo que te deja queriendo más. Y de postre, no puedes irte sin probar la tarta de la abuela, eso sí que es un abrazo en forma de dulce.

Además, el precio del menú del día está a 12'5€ con varias opciones de primeros y segundos, así que ni tan mal si tienes hambre. Tienen un ambiente que invita a quedarte, lo único, si tienes críos, tal vez se les haga un poco largo esperar, porque estaba lleno y se nos hicieron las 17h allí.

El servicio es una maravilla, gente muy salao que se preocupa por ti y que garantiza que todo esté al pelo. Ojo con la terraza, que si es un día de sol, es mejor reservar aunque sea con un toquecito, porque se llena rápido. Y si buscas la dirección del Restaurante Serna-Taradeva, aquí va: Pl. de Antonio Blanco, 10, 28742 Lozoya, Madrid. No te lo pienses más, es de esos sitios que tienes que probar sí o sí.

Qué tipo de comida se recomienda en el Restaurante Serna-Taradeva

Mira, si no has ido al Restaurante Serna-Taradeva en Lozoya, tienes que darle una oportunidad. Este lugar está en la Pl. de Antonio Blanco, 10 y lo mejor de todo es que tiene 5 estrellas en todo. El menú te deja flipando: por solo 13,50€ te llevas un primero, un segundo, bebida y postre. Y hay tantas opciones que no sabes qué elegir. ¡Las raciones son muy variadas y vale cada euro!

La comida es de lo mejor. La otra vez comí unos judiones, unas croquetas que estaban de muerte y terminas con la clásica tarta de la abuela que, no sé tú, pero a mí me encanta. El servicio es un 10, te tratan como si fueras de la casa, y la atención es de lujo. Al final, es un sitio que no solo es económico, sino que también es sabroso. Volveré sin pensarlo dos veces.

Y no solo eso, el ambiente también es de 10. El camarero que nos atendió fue increíble, súper amable y atento. Pedimos croquetas de rabo de toro, ensaladilla rusa y huevos rotos con jamón para compartir entre dos, y te lo digo claro: ¡estaba todo delicioso! Y no te preocupes por llenar el estómago, con tres raciones entre dos es más que suficiente.

Si te lanzas un viernes de agosto, no te pierdas el entrecot y los pimientos rellenos, son una locura. Aunque el tagliatelle no estaba del todo a la altura, ¡la ración de melón estaba espectacular! Y si lo tuyo son los desayunos, ya ni hablemos, esas tostadas con jamón y tomate son brutales, y el tomate es natural, recién exprimido.

Entonces, ¿qué tipo de comida se recomienda en el Restaurante Serna-Taradeva? ¡Todo! Los pimientos rellenos de bacalao y el entrecot son solo algunos ejemplos, pero lo que realmente brilla aquí son las croquetas y todo lo que sale de su cocina. Te garantizo que no vas a salir decepcionado.

Cuál es el plato destacado que se menciona en el artículo

Tío, el Restaurante Serna-Taradeva en Lozoya es un lugar al que tienes que ir sí o sí. Hoy tuvimos el placer de visitarlo y, sinceramente, la experiencia fue de lujo. No suelo andar dejando reseñas, pero en este caso, merecía al menos un par de líneas. La comida es abundante, sabrosa y tiene ese encanto de un pequeño restaurante de montaña que tanto nos gusta. Es de esos lugares donde te sientes como en casa desde el primer momento.

Y hablando de sentirte en casa, el trato aquí es inmejorable. Un agradecimiento especial a Luis por su amabilidad y excelente atención. De verdad, es un gustazo encontrar a alguien que trabaja con tanto cariño. Además, la ubicación es genial, con un gran aparcamiento público a pocos pasos, lo cual siempre es un plus cuando sales con la familia. El ambiente es 100% acogedor y si hace buen tiempo, la terraza es el mejor sitio para disfrutar de la comida.

Ahora, compi, la sopa castellana es imposible de dejar pasar. Si te gusta comer bien, ese plato no puede faltar en tu mesa. Además, los judiones con almejas y los calamares a la plancha también están brutales. Ojo, que aunque la experiencia fue soñada, también hubo un par de quejas de otros usuarios. Un tipo ni siquiera se molestó en preguntar si tenían leche vegetal y el camarero le respondió con un comentario bastante desafortunado. Eso sí que no se vale.

Así que, a lo que vinimos: si estás buscando un sitio donde comer bien y disfrutar de un buen ambiente, no dudes en dar una oportunidad al Restaurante Serna-Taradeva. La sopa castellana se lleva la palma, así que no te la pierdas si decides ir. ¡Buen provecho!

Cómo son las croquetas de rabo de toro en el Restaurante Serna-Taradeva

Y bueno, ya ves cómo es el rollo en el Restaurante Serna-Taradeva, ¿no? Te cuento que, según algunos, hay gente que se lleva una decepción monumental. Tienen un par de estrellitas que no parecen hacerles mucha justicia, porque, aunque la ensaladilla se deja comer, el resto parece que se olvidaron de sazonar. El servicio, según dicen, está como "sobrado" y ni hablar de que te puedes fumar un cigarro en la terraza mientras el resto de los pobres están almorzando al lado. Eso no cuela, la verdad. Si vas, prepárate a gastar entre 10 y 20€ y no esperes mucho más que un plato que no te dejará huella. Así que si buscas un buen rato, quizás mejor ni te acerques.

Pero no todo es negativo. Muchos juran que es una parada obligada, especialmente durante esa ruta en bici desde Rascafría. Y es que, en ese caso, la comida se pone un 5: gente contenta, trato genial y una atmósfera que invita a quedarse un ratito más. A veces, un menú cumple con lo que necesitas. El rollo es diferente, te terminan gustando bastante las raciones y parece que los chopitos de aquí son de los mejores que se puedan encontrar. Cada año volvemos y ya lo tenemos como parte de la tradición, lo que dice mucho.

Tampoco me olvido de esa vez que fuimos a tomar algo y nos quedamos a comer raciones. Las salsas bravas se roban el show y los torreznos estaban finísimos. Terminamos felices y satisfechos. Y en cuanto al ambiente, aunque hay quien dice que los baños necesitan un repaso, el servicio está al pie del cañón.

En general, parece que la terraza del Serna-Taradeva se ha convertido en un clásico en Lozoya, y esas vistas no ayudan a que la gente se vaya lejos. Pero recuerda, si quieres probar las croquetas de rabo de toro, puede que no sean el plato destacado, ya que no he escuchado mucho al respecto. Así que, puede que tengas que arriesgarte y ver por ti mismo si valen la pena. ¡Suerte con eso!

qué otros tipos de comida ofrece el restaurante

Entonces, si pasas por Lozoya, tienes que hacer una parada en el Restaurante Serna-Taradeva. Es un sitio que tiene 4 estrellas y se nota, especialmente si eres motero o simplemente andas de ruta. La comida es de buena calidad y las raciones son generosas. El personal es otro punto fuerte: son siempre amables y atentos, con una sonrisa que se agradece cuando llegas cansado. La ensalada César que pedimos estaba muy bien, pero el costillar... ¡madre mía, eso estaba espectacular! En general, todo lo que probamos fue muy rico. Por unos 10-20 € por persona, te llevas una buena comilona. Así que, ya sabes, este sitio es top.

Y hablando de paradas, si buscas un bar donde te atiendan rápido y con buena onda, ese es el lugar. Aquí las bravas y la tortilla son de otro mundo. De hecho, yo creo que todo lo que hacen está buenísimo. Te diría que es una parada obligada, y lo mejor es que te cuestas entre 1-10 € por persona. El servicio es un 5 estrellas: rápido, simpático y siempre con buena vibra. No hay nada como llegar a un lugar y que todo esté en su punto.

Y si te gusta el pescaito, no te puedes perder el menú del día. Es asequible y delicioso, especialmente después de una caminata por los Altos del Hontanar. Lo he probado y, la verdad, los salmonetes y el pescaito son puro fuego. Siempre hay un toque especial en este sitio, porque los camareros son muy amables y te hacen sentir como en casa. Así que, si estás por la sierra, este es otro de los sitios que debes marcar en tu lista.

Claro que no todo es perfecto, hay que mencionar que hay un par de pegas. Te retrasan a veces con los cobros por comer en la terraza, lo cual se siente un poco cutre. Pero bueno, eso no quita que el lugar tenga su encanto y que la comida sea de 5. Hablando de eso, el menú va de comida de calidad como zamburiñas, cazón rebozado de verdad (nada de bolsa, eh), y siempre con un trato amable y rápido. Vaya, que la variedad está bien servida y el ambiente es tranquilamente agradable. En fin, si buscas buen comer en la sierra de Madrid, este es tu sitio.

El restaurante ofrece opciones para diferentes gustos

Y, si hablamos del Restaurante Serna-Taradeva en Pl. de Antonio Blanco, 10, Lozoya, Madrid, no hay vuelta de hoja: ¡es un golazo! Imagínate ir con tus amigos, decidirse por el menú del día que está a solo 13,50€. Por ese precio, comes de maravilla, la cantidad es brutal, tanto en primeros como en segundos. Y no olvidemos que los postres tienen de todo, así que seguro que te quedas con ganas de probar más. El servicio es un 10, atención personalizada y siempre con una sonrisa.

Si la comida y el servicio brillan, el ambiente también se las trae. La terraza es amplia y perfecta para compartir raciones y disfrutar del buen rollo que se respira en el centro de Lozoya. No quieres quedarte en el interior, la verdad es que se siente muy acogedor. Es el tipo de sitio que siempre quieres volver. Así que no pienses dos veces, ¡ve y disfruta!

Ahora, un pequeño toque de realidad: no todo es perfecto. En algunas ocasiones, el plato principal puede no ser el más destacado, como en ese caso con el completo de cocido que tenía un poco de todo, pero le fallaba la cantidad. Y el tema de los postres... No es la mejor jugada que te digan que solo hay natillas y flan. Un consejo: si lo que buscas son postres caseros, asegúrate de preguntar bien.

Y sí, te estarás preguntando si aquí hay opciones para todos los gustos. La buena noticia es que sí, tienen una variedad en platos que abarca desde los clásicos judiones hasta torreznos. O sea, si te gusta un buen plato abundante y sabroso, ¡este lugar no te dejará tirado! ¡Hasta la próxima visita!

Qué se puede disfrutar después de una comida en el Restaurante Serna-Taradeva

Y, mira, si te encuentras por Lozoya y buscas un buen lugar para comer, tienes que darle una oportunidad al Restaurante Serna-Taradeva. Está en la Pl. de Antonio Blanco, 10, y te prometo que no te va a decepcionar. Tienen un ambiente acogedor que te hace sentir como en casa, y la atención es de diez. La gente ahí es súper amable, así que si tienes alguna duda, no dudes en preguntar. Además, siempre están dispuestos a recomendarte algo que te va a encantar.

La carta es una pasada. Desde lo más clásico hasta platos que te sorprenden, hay de todo un poco. Los tacos, por ejemplo, son legendarios, y no te olvides de probar las empanadas. Están tan buenas que podrías pedir varias y hacer una fiesta en el paladar. Y si eres de esos que no pueden resistirse al postre, espera a probar la tarta de queso. Te va a dejar boquiabierto, ¡es un must!

Después de una buena comilona en el Serna-Taradeva, no se acaba la fiesta ahí. Puedes tomarte una cañita en la terracita y disfrutar del buen rollo del barrio. O si estás en modo relax, unas copas con amigos para despedir la tarde. Y si eres de los que se anima, seguro que hay buena música y buen ambiente para pasarla bien. Así que ya sabes, ¡no te lo pienses más!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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