
¡Oye, colegas! Si estás buscando un sitio top para comer en Santa María de la Alameda, no te puedes perder el Restaurante Santa María. Este rincón acogedor está en la Calle Rey Juan Carlos I, 29, y la verdad es que la terraza es una pasada. Está en una zona tranquila, con vistas chulas y, lo mejor, ¡sin problemas de aparcamiento! La atención es de lujo, y si necesitas consejo, ¡Pablo es el crack en vinos y platos!
La carta del restaurante está cargada de platos tradicionales preparados con ingredientes frescos de la mejor calidad. Desde sabrosas carnes a la brasa hasta pescados deliciosos, aquí hay de todo para satisfacer cualquier antojo. Con más de un siglo de tradición, la calidad de la comida es indiscutible, y el ambiente rodeado de naturaleza lo hace aún más especial. No olvides mirar las opiniones que tienen un 4.4 de 5 en Restaurant Guru, ¡así que asegúrate de hacer una reserva!
Restaurante Santa María
Horarios Restaurante Santa María
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 11:00–17:00 |
| jueves | 11:00–17:00, 20:00–24:00 |
| viernes | 11:00–17:00, 20:00–24:00 |
| sábado | 11:00–17:00, 20:00–24:00 |
| domingo | 11:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Santa María
Dónde se encuentra el Restaurante Santa María
Si estás buscando un buen sitio para comer, Restaurante Santa María es el lugar ideal. Este sitio está en C. Rey Juan Carlos I, 29, 28296 Santa María de la Alameda, Madrid, y es un auténtico enclave gastronómico. Vas te haces una vuelta por el paisaje, deja atrás San Lorenzo del Escorial y la famosa silla de Felipe II, y mira que ya te lo digo, ¡vale la pena el viaje! Son 5 estrellas por su comida y atención, así que prepárate para disfrutar.
La comida está de escándalo. Tienen unos boletus con correa de llena que son pura delicia, además del cabrito asado que te deja pidiendo más. Y no olvides los postres, en especial la tarta de queso de oveja y la tarta de limón. Asegúrate de dejar espacio en el estómago porque valen toda la pena. Pero ojo, el precio por persona puede variar entre 50 y 60 €, lo que no está nada mal para la calidad que ofrecen.
El ambiente es acogedor y este sitio tiene más de un siglo de tradición, lo que lo hace aún más especial. Disfrutas de naturaleza envidiable y un servicio que es para aplaudir. En la terraza te comes un par de tapas con una cervecita y lo deseas para siempre. Si vas a cenar, también es una opción genial, con un gasto de 20 a 30 € por persona.
Y tranquilos, que si llevas a los peques, aquí no hay problema. Hay plazas de aparcamiento a montones y espacios suficientes para sillas de ruedas. Así que no te lo pienses mucho y date una vuelta por este auténtico tesoro en Santa María de la Alameda. ¡Te va a encantar!
Cuál es la dirección exacta del restaurante
Y si estás pensando en un lugar donde comer bien sin complicaciones, el Restaurante Santa María en C. Rey Juan Carlos I, 29, es una joya. Tienen un ambiente super cálido y acogedor que te hace sentir como en casa. Por si fuera poco, todo lo que probé estaba sabroso y bien elaborado, desde los platos más tradicionales hasta los más novedosos. ¿Te digo un secreto? Los postres son lo mejor de la carta, no te los puedes perder.
La atención del personal es de 5 estrellas. La camarera que nos atendió fue súper atenta y simpática, te hace sentir como si estuvieras en un lugar especial. No solo te sirven bien, sino que también se nota que les importa que disfrutes de la experiencia. Parece que, por lo que dicen, ya están en la tercera generación de la misma familia, lo que dice mucho de lo bien que lo hacen.
El menú es variado y hay platos que son pura magia. Yo me lancé a probar los huevos rotos y un cabrito asado que estaba en su punto, bien jugoso. Las patatas revolconas son otro level y, si buscas algo sin gluten, incluso tienen cerveza sin gluten. Para los que valoran un buen ambiente, el lugar es tranquilo y con muchas plazas para aparcar, así que no hay excusa para no ir.
Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una buena comida con amigos o familia, apúntate este sitio. No solo es un placer para los sentidos, también es un arte gastronómico. La dirección exacta, por si te lo preguntas, es C. Rey Juan Carlos I, 29, 28296 Santa María de la Alameda, Madrid. ¡No lo dudes!
Qué destaca de la terraza del Restaurante Santa María
¡Ah, el Restaurante Santa María! 5 estrellas merecidas. No es la primera vez que arrastramos a la banda a comer ahí. El trato es de 10, y eso se nota. La familia que lo regenta lleva ya cuarta generación en esto y se nota que tienen pasión por lo que hacen. Nos tratan tan bien que parece que estamos comiendo en casa, y hoy en día eso es oro. Además, te explican los platos y te asesoran con una sonrisa, algo que echamos mucho de menos en otros sitios.
La comida es casera y de calidad excelente. ¡No sé cómo describir las alcachofas, son una locura! Y si te estás pensando en carne o pescado, aquí no te vas a equivocar. Y no olvides el postre, la milhojas con helado de fresón te va a dejar con ganas de más. Para pasar un buen rato no esperas nada, y eso que siempre vamos más de uno. Ya sabes, es un sitio que se adapta a grupos grandes o chiquitos, perfecto para ir con amigos o en pareja.
Aunque sinceramente, hace falta que reserves, sobre todo para el cabrito, que es una maravilla. La comida está tan buena que el precio por persona se queda entre 20-50 €, dependiendo de lo que te animes a pedir. Todo en el lugar es acogedor, con un ambiente relajado y muy poco ruido. Cómprate esa tarta de queso de la que todo el mundo habla, ¡te va a hacer sentir como en casa!
Y ya que hablamos de la terraza, es un gran plus del Restaurante Santa María. Te sientas ahí y te olvidas del estrés, con un ambiente tranquilo y una buena vista, es ideal para disfrutar de un buen rato. Así que ya sabes, si vas, no dejes de disfrutarlo todo, y sobre todo, ¡haz tu reserva!
Es fácil encontrar aparcamiento cerca del restaurante
La experiencia en el Restaurante Santa María es toda una joya escondida. Con 4 estrellas en su haber, este sitio es perfecto si buscas escapar del bullicio de la capital. Imagina disfrutar de una tranquila terraza, con una buena comida tradicional, mientras respiras aire fresco y te olvidas del estrés. Y si te animas a dar un paseo después, la Cascada del Hornillo no está muy lejos, así que puedes disfrutar de un buen plan al aire libre.
Hablemos de la comida: aquí las flores de alcachofa son un must, y la morcilla está que flipas. No dejes de probar la pata de cabrito, aunque esta vez estuvo un pelín más floja de lo habitual. Para acompañar, unas patatas revolconas y, si tienes suerte, las corujas o pamplinas. Con pan y unas cervezas, deberías estar en unos 31€ por persona. Tienen un menú degustación por 35€, que también pinta para nada mal.
Si me preguntas, siempre es un placer comer aquí. 5 estrellas para el trato, que es excepcional y cercano. Han limitado el aforo al 40%, lo que se agradece un montón, y las mesas están bien separadas. La atención es brutal, así que no pasa nada si decides ir un día a disfrutar y… ¡tranqui, que el servicio de barra no está activo!
Por otro lado, los postres son un viaje. Desde el coulant de turrón hasta las milhojas de crema, todo un espectáculo. Si buscas calidad buena con precios normales, este es el sitio. Eso sí, párate a pensar: al ser un lugar acogedor, el aparcamiento puede ser un poco lío, pero hay opciones cerca. Así que ven con tiempo y ¡a disfrutar!
Cómo es la atención al cliente en el Restaurante Santa María
Mira, si estás por la Sierra y te pasa como a nosotros, que te dejas llevar por esta aplicación y acabas en el Restaurante Santa María, ¡te va a encantar! Está en la C. Rey Juan Carlos I, 29, 28296 Santa María de la Alameda y, te digo, no hay vuelta atrás. Desde que entras, el trato es de 10. El personal es supercordial y siempre está pendiente de que no te falte nada.
Ahora, hablemos de la comida, que es lo que realmente importa, ¿verdad? Todo lo que probamos estaba buenísimo. La crema de calabaza con queso de cabra y la sopa de cocido son un must. Las patatas revolconas son obligatorias, y el cabrito al horno, aunque un poco aceitoso, estaba de vicio. Y eso sin contar el postre, ¡menuda milhojas de crema con helado de fresón natural! No hay palabras para describir lo rico que estaba. Por la calidad de lo que comes y el encanto del lugar, no se puede pedir más. La experiencia completa, desde que entras hasta que te vas, deja huella. Anotado queda en nuestra agenda* para la próxima.
Y en cuanto a la atención al cliente, puedo decirte que es espectacular. No solo se encargan de que te sientas cómodo, sino que también los consejos de Pablo sobre la carta son siempre acertados. Así que si buscas un buen sitio para comer o cenar, el Restaurante Santa María es la mejor opción por la zona. Trato, ambiente y comida de calidad, ¡todo en uno!
Quién es Pablo y qué recomendaciones puede ofrecer
Y ya te digo, el Restaurante Santa María es un lugar donde se cuida todo al detalle, realmente le daría 5 estrellas sin pensarlo. Si buscas algo tranquilo, ese es el sitio. ¡Y la terracita al sol es lo más! No hay nada mejor que disfrutar de un pisto de la abuela, que te prometo está espectacular. Además, deberías probar esos corazones de alcachofa con emulsión de mostaza a las finas hierbas. ¡Te va a dejar flipando! Y hay que hablar de las chuletillas de cabrito, que son una delicia absoluta. Para acabar, la tarta de manzana es un cierre perfecto para cualquier comida. Un verdadero placer para el paladar en un entorno privilegiado y con una relación calidad-precio que ni te cuento. Ya te digo, es muy recomendable.
Lo que más me gustó es que la comida no solo es buena, sino que la presentación también lo es. No te engañes, al entrar no parece lujoso, pero eso no importa porque aquí lo que cuenta es comer bien. Si vas, asegúrate de pedir el menú degustación, que está increíble. La música también ayuda a crear un ambiente acogedor, familiar y hasta fiestero. Fui una vez y no paré de bailar, y eso que tenía que llevar a casa a una amiga. Pero, si no fuera por eso, me quedo toda la noche. Ojo, porque los pasteles de clara de huevo batida son ESPECTACULARES.
El trato en el Restaurante también es top. La atención es excepcional y los platos están buenísimos, incluso los postres son de otro planeta. No te puedes ir sin probar el cabrito asado y la ventresca de bonito en escabeche de cítricos, ¡delicatessen! Y si eres de dulces, el coulant de chocolate te va a hacer el día.
Y hablando de recomendaciones, si te encuentras con Pablo, no dudes en preguntarle. Este tío sabe de lo que habla. Te dirá que los boletus son un must, que no te puedes perder el chuletón espectacular y que acompañes todo con un buen vino, como el ribera del duero de la casa. En su carta también hay platos para llevar, así que si quieres disfrutar de este festín en casa, ¡tienes esa opción! De verdad, un sitio imperdible si estás en Santa María de la Alameda.
Qué tipo de comida se ofrece en la carta del restaurante
Ya sabes que si buscas un sitio pa’ comer bien, Restaurante Santa María es la parada. Pos se lo dice un amigo de confianza: 5 estrellas, y eso no es broma. La comida es una delicia, bien elaborada y con productos de primera, además de que el precio es más que correcto, no te va a dejar el bolsillo temblando.
Lo que me flipó fueron sus platos: el cabrito asado es otra dimensión, en serio, jugoso y con un sabor que se te queda grabado. También tienes que probar la ensalada de higos y jamón, un equilibrio perfecto. Y no me olvido de los torreznos, crujientes y sabrosos, que te harán volver a pedir más. Y los postres, tío, son tan caseros que parece que te los han hecho tu abuela y son altamente apetecibles.
El servicio es otro punto a favor, el personal es súper amable y profesional. Y el ambiente… ¡madre mía! Tienen plantas y flores frescas que le dan un toque de calma al lugar. Te sientes como en tu propia casa, pero con mejor comida. La carta de vinos también está bien cuidada, así que si eres de buen beber, ahí también tienen algo que te va a encantar.
¿Y qué tipo de comida ofrecen? Pues, mira, aquí lo bordan con platos como las berenjenas rebozadas, las patatas revolconas con torreznos y, claro, la paletilla de cabrito asado. La variedad no escatima en calidad. De verdad, no sé qué estás esperando, ¡hay que volver pronto!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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