
¿Buscas un buen lugar para disfrutar de una buena carne a la brasa? Arrímate al Restaurante Quercus, en Pl. de San Pedro, 1, en el encantador pueblito de Garganta de los Montes. Este sitio es la bomba, con carne de su propia ganadería en la Sierra de Guadarrama que te va a dejar con ganas de más. Y no te olvides de chequear el menú y sus vinos, que son un complemento de lujo. A pesar de que a algunos les gustaría un menú más variado, la calidad de los platos brilla por sí sola.
Lo mejor de todo es el ambiente, el restaurante está montado en las antiguas caballerizas del Palacio de los Duques de Gaeta, así que come rodeado de historia y magia. Tienes que lanzarte a probarlo, que dicen que el personal es súper atento y el lugar tiene un rollo agradable que invita a quedarse. Así que ya sabes, si te apetece un buen festín con un toque rústico, no lo dudes y dale una oportunidad a Quercus. ¡Te va a encantar!
Restaurante Quercus
Mapa Ubicación Restaurante Quercus
Dónde se encuentra el Restaurante Quercus
¡Oye, si estás buscando un lugar chido para comer, tienes que probar el Restaurante Quercus en Garganta de los Montes! Está en la Pl. de San Pedro, 1, y la verdad es que te va a flipar. La decoración es rústica, todo de madera, y desde la segunda planta tienes unas vistas increíbles del pueblo y el paisaje montañés. Ideal para una comida con amigos o con la familia, ¡es un sitio muy acogedor!
Hablemos de la comida porque ahí es donde realmente brilla este lugar. La carne a la brasa que sirven es espectacular. Además, tienen unos huevos rotos con jamón que son un must, y no te olvides de pedir la tarta de queso. Sin embargo, deberías saber que la carta de platos principales es un poco limitada. Solo tienes hamburguesa, entrecot y un pescado a la brasa, aunque tienen algunas sorpresas fuera de carta. Eso sí, una guarnición bien podría darle más sabor al plato, porque la verdad, se siente un poco escasa para el nivel de la carne que ofrecen.
Ahora, no todo es perfecto, ya que he escuchado algunas quejas sobre el servicio. Tardan un poco en atenderte, y aunque la gente que lo regenta es muy amable, a veces es un poco lento el rollo. Un grupito de amigos pagó 80 € por una chuleta de más de un kilo y no les preguntaron cómo la querían. ¡Ouch! Y colaron un par de patatas fritas al servicio que se les cayeron y nunca fueron a recoger. Así que, cuidado con eso.
Para que te hagas una idea, el precio por persona ronda entre los 40 y 50 €, lo cual no está mal si piensas en la calidad de la comida y el ambiente. Así que ya sabes, si te animas, ¡ve a la Pl. de San Pedro en Garganta de los Montes y disfruta de una buena comida en un lugar con encanto!
Qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante Quercus
Y mira, ¿quieres saber de qué va el Restaurante Quercus? Te lo cuento rapidito. 5 estrellas, amigo. La comida es espectacular. De entrada, no puedes perderte las croquetas de jamón y setas, están absolutamente riquísimas. Y si te van las verduras, la parrillada es ideal para compartir. Mi pareja pidió una hamburguesa, y te juro que la carne le voló la cabeza. Eso sí, el precio es un pelín más alto de lo normal, pero créeme, vale cada euro. La calidad, el trato del personal y el cariño que le ponen se notan un montón. ¡Nos ha encantado!
Además, hemos ido varias veces y la experiencia siempre es top. La carne, que es de su propia ganadería, la preparan a la parrilla y, te digo, ¡es una delicia total! Esta última vez probamos boletus y níscalos de temporada, una locura, y de postre una tarta de queso que estaba increíble, para los valientes que aguantan el queso fuerte, claro.
Y no te preocupes si vas con un grupo grande, que hacen menús cerrados y todo sale de lujo. Probamos migas, croquetas melosas, y luego la carne a la brasa fue un espectáculo. Y para rematar, sorbete de coco y mandarina, ¡buenísimo! La atención es sobresaliente, el personal te hace sentir como en casa.
Entonces, para resumir, el Restaurante Quercus es un lugar donde disfrutas de comida casera de calidad: desde entrantes como croquetas y judías con níscalos, hasta su carne a la brasa. Todo con un ambiente super agradable y vistas insuperables. Puedes ir con la familia, celebrar algo especial, o simplemente darte un capricho. ¡Tienes que ir!
De dónde proviene la carne que se sirve en el restaurante
El Restaurante Quercus está en un lugar chulísimo, justo en la parte alta del hotel. Las vistas del pueblo y la sierra son una pasada, así que si te gusta disfrutar de un buen paisaje mientras comes, ahí tienes el plan perfecto. La atención del personal es otro punto a favor, son amables y están en todo, aunque eso ya no es suficiente para compensar lo que te encuentras en la carta.
Hablando de la comida, la carta es más bien escasa y, si te soy sincero, los precios son un poco altos. Te pongo un ejemplo: pedimos la ensalada de pimientos asados con ventresca y, aunque estaba rica, no justifica los 15€ que cobran por un plato que deja a uno con hambre. Luego nos recomendaron el pito, un corte argentino de entraña, que estaba aceptable pero no te va a volar la cabeza. Lo que realmente nos dejó mal sabor de boca fue el plato principal que costaba más de 44€ y ni siquiera tenía acompañamiento. ¿Qué es eso? Sin una patata asada o unas verduritas, se siente triste el plato, y eso le quita puntos al lugar.
En cuanto al servicio, hay que resaltar que la atención fue en general buena, con un personal muy educado, pero el tiempo de espera fue un poco largo y eso fastidia, sobre todo cuando pagas lo que se paga ahí. Es un lugar bonito para comer y todo, pero la relación calidad-precio deja mucho que desear. Difícilmente bajarás de 45-50€ por persona y, sinceramente, no es lo que esperas después de la cuenta.
Y para colmo, tuvimos un drama con la reserva. Fuimos a cenar y, aunque habíamos confirmado, el restaurante no tenía nuestra reserva. La dueña brilló por su ausencia y se la dejó a una empleada que no sabía qué hacer. Al final, nos ofrecieron una habitación en el hotel de menor categoría y ni se disculparon como dios manda. Un trato totalmente decepcionante que nos hizo pensar que al menos deberían habernos ofrecido una noche gratis después de esa movida.
En cuanto a la carne que sirven en el restaurante, parece que proviene de un corte argentino de la entraña, pero la verdad es que no resalta ni por su sabor ni por su textura. Y entre lo que ofrecen y lo que cobra, no parece valer la pena demasiado. Si buscas un buen trozo de carne, mejor seguir buscando.
Qué características especiales tiene el menú del Restaurante Quercus
La verdad, el Restaurante Quercus está en la Pl. de San Pedro, 1, 28743 Garganta de los Montes. Este lugar tiene un rollo que podría ser increíble, pero la realidad se queda corta. El sitio en sí tiene su encanto, pero hay mil lugares en Madrid que también lo tienen y ni te hacen sentir como si fueras un paria.
Hablando de atención al cliente, aquí es donde se la mandan. A nosotros nos pasó que llegamos 10 minutos tarde y nada más entrar nos sueltan: “no os sentéis, ya os echaremos algo de comer”. O sea, en serio, ¿así tratan a los clientes? La comida tiene su calidad, eso no lo discuto, pero te clavan un dineral por algunos platos que no valen ni el esfuerzo de caminar hasta allí. La ensalada de pimientos fue una de las peores cosas que he probado en mi vida. Pido la cuenta, y en lugar de salir encantado, sales con la sensación de que has pagado mucho por muy poco. No vuelvo.
Sin embargo, no todo es tan malo en general. Unas amigas y yo estuvimos allí un fin de semana y nos quedamos locas con el hotel. El desayuno, viendo la Sierra Norte, es una pasada y el trato del resto del personal fue genial, pero el restaurante... Es un punto medio. La carne, eso sí, bastante buena, y lo mejor es pedirla sí o sí si vas, aunque el precio siempre ronda los 30-40 € por persona. Pero tiene ese toque que hace que lo recuerdes como algo chido, no como una pérdida de tiempo y dinero.
El tema de las reservas es un lío, ya que otra gente se quejó de que les cobraron de más sin querer. La dueña no se portó bien y su actitud dejó mucho que desear. Pero lo curioso es que este sitio parece tener un fuerte tirón porque ciertos platos sí destacan, como los boletus con huevos rotos y la tarta de queso, que parece que es la bomba. Así que al final, ¿qué tiene el menú del Restaurante Quercus? Carne de buena calidad, platos interesantes y un ambiente acogedor, pero la experiencia puede variar mucho según el día y la actitud del personal, sobre todo de la jefa. Al final, es un juego de azar.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el restaurante
Te digo que el Restaurante Quercus es un lugar que te deja con ganas de volver. No es la carta más extensa del mundo, pero oye, cuando la cosa está buena, eso se agradece. Hemos probado tanto la carne como el bacalao a la brasa y, de verdad, ¡todo espectacular! Me sorprende mucho que algunos digan que la atención es mala, porque nosotros la vivimos de lujo. Cada vez que movíamos un dedo, ¡pum! Ya había un camarero ahí, listo para atendernos. ¿Y los postres? La tarta de manzana es un must, la de queso de cabra también está fuerte, pero a mí me flipó.
Si hablamos de precios, ten en cuenta que el rollo no es muy barato, pero la calidad se siente. Ese entrecot es espectacular, y el bacalao a la plancha… ¡uff! Delicioso. Además, el maitre fue un encanto, siempre al tanto de lo que necesitábamos. El sitio tiene una decoración que te hace sentir como en casa, con madera por todas partes y unas cristalera enormes que dan a la Sierra, que le da un toque acogedor.
Claro, no todo es perfecto. Hay quienes han mencionado problemas con el servicio, como que la guarnición llegó cuando ya estábamos en el postre. En nuestro caso, no tuvimos queja, pero es cierto que algunos relatos hacen aviso. Por ahí nos encontramos con un chuleton de 1,200 kgs que se deshacía en la boca, pero hay que estar preparados para que las cosas no siempre salgan fluidas. En momentos de servicio regular, la atención debería mejorar.
Así que, ¿qué ambiente te puedes esperar en el Quercus? Un lugar acogedor y bonito, bien decorado, donde puedes disfrutar de buena comida y un buen vino, rodeado de esas vistas espectaculares. Es un sitio ideal para compartir con amigos o familia, con un toque rústico que te hace sentir a gusto. Pero ya sabes, si te lanzas, prepárate a soltar algo de pasta, que aquí la calidad se nota.
Cuál es la decoración o la historia detrás del edificio del Restaurante Quercus
Vale, empezamos. Estuve en el Restaurante Quercus en Garganta de los Montes y, sinceramente, mi experiencia fue un auténtico desastre. Te cuento. Primero, la atención fue peor que mal, y esos precios locos que tienen son de risa. Por un kilo de carne, 60 euros. ¡60 euros! Y ni siquiera es que te llenes, porque las raciones son escasísimas. Pedimos un menú infantil para un crío, macarrones y huevos fritos, y nos cobraron 25 euros sin bebida. No se lo cree ni el que más los defiende. Reclame el precio y me sale con que es "normal". Vamos, en Madrid puedes comer un menú bueno por 25 y aquí nos cobran eso por dos platos de lo más básico. Y ni hablar de la gente que se fue sin comer porque estaban esperando más de hora y media. Algunos hasta pidieron la hoja de reclamaciones y se las negaron. Es un abuso total, se están aprovechando de la situación. Yo no se lo recomiendo a nadie.
Parece que hay dos caras de este sitio. En contraste, hay quien dice que la carne es buena y que el entorno es bonito. Eso dicen los que tienen una buena experiencia. “La materia prima es top”, “bien cocinada”, y que el sitio tiene un encanto especial. Vale, eso sí, como para eventos y tal, suena bien, pero si me preguntas después de lo que vi. No sé, debería haberme arriesgado menos y mirar otras opciones.
Luego está lo de los 3 kilos de carne que intentaban meternos, ¡como si esto fuera un buffet! Se supone que éramos 7 personas y solo comemos cuatro. Les pedimos que nos reduzcan la cantidad, y nos salen con “no sé si se puede hacer”. Es que ya ni la actitud... Al final, nos sirvieron casi 1.8 kg con 3 raciones y solo te imaginas lo que salió: 495 euros. ¡Y con hambre! El hueso del chuletón pesa como la mitad. Hay mil lugares mejores por ahí, más baratos y con atención al cliente de calidad. Para mí, esto fue un no rotundo.
Lo que da un poco de luz al lugar es que el hotel tiene su chicha, con una decoración rural que mola. Tiene un diseño impresionante, una ducha con piedras que es lo más, y muchos detalles chulos. Pero te entran ruidos del restaurante de arriba cuando intentas dormir la siesta, lo que no es ideal. Además, no que hay aire acondicionado. En fin, un mal y un buen sabor de boca en el mismo lugar, pero yo ya tengo claro que no voy a volver a repetir en el restaurante. Si quieres una cena en un sitio así, mejor busca otras opciones. ¿Y la historia detrás de la decoración? No tengo ni idea, pero si el restaurante se basa en más madera y piedras, tal vez todo eso venga de un enfoque un poco rústico. La mezcla de lo antiguo y moderno puede dar mucho juego, pero, claro, eso no compensa el mal servicio que vivimos.
Se recomienda hacer una reserva antes de visitar el restaurante
Y bueno, lo de Restaurante Quercus fue un capítulo interesante, si se le puede llamar así. Arrancamos con un aperitivo que era un chiste malo: un pan que parecía más bien un ladrillo y un cuenco con un "potaje" de aspecto dudoso. Ni lo tocamos. Ya desde el comienzo, la chica que nos atendía no daba buena vibra, y al final del día, ¿para qué queremos eso? Lo que se supone que debería ser un espectáculo gastronómico se desinfló en un abrir y cerrar de ojos.
Los platos que pedimos empezaron a llegar, y el desengaño fue en aumento. Por ejemplo, esos huevos rotos trufados fueron todo un "gastro-gatillazo". Un puñado de patatas del día anterior, dos huevos y unas láminas de jamón… que, por cierto, no eran ibéricos. ¡14€ y nos quedamos con hambre! La parrillada de verduras era más una muestra que un plato. A 14,50€, casi me corto las venas de la risa, pero mejor no. Luego, cuando llegó el vacío de ternera, vimos que era más un acto de prestidigitación que otra cosa: una porción ridícula por 22,50€. Lo mismo para la chuleta de vaca que, aunque estaba rica, parecía más un rompecabezas entre hueso y grasa.
Y qué decir de la cuenta... ¡un atraco! Nos cobraron el "aperitivo" que ni tocamos, por seis pavos. ¡Menudo robo! Además, nos sirvieron la cuenta de forma cutre, como si se lo hubieran apuntado en un papel del “Makro”. Total, salimos de allí con un susto en el bolsillo: más de 34€ por cabeza. Eso, amigos, no vale la pena.
Así que, ¿recomiendo reservar? No, gracias. Mejor que busques otro sitio. Si decides jugártela con Quercus, prepárate para llevarte sorpresas, pero de las malas. No merece la pena el esfuerzo ni el dinero.
El Restaurante Quercus ofrece opciones de vinos para acompañar las comidas
Te cuento, el Restaurante Quercus está localizado en un sitio muy chill, justo en Pl. de San Pedro, 1. La verdad es que el lugar tiene su encanto, las vistas a la sierra son de esas que te hacen parar un segundo y relajar la mente. La decoración mola y el ambiente es tranquilo, pero ya sabes cómo es esto, no todo puede ser perfecto. La experiencia de algunos ha sido más bien regular, de hecho, hay quien se queja del trato un tanto seco. Es como que el camarero te mira más como un cliente que como a un colega, ¿sabes?
En cuanto a la comida, hay opiniones variadas. La hamburguesa de vaca según dicen estaba un poco seca y el cocido que te lo ponen a 30€ parece que resulta caro para lo que ofrece. Para rematar, la carta es bastante limitada, y si vas con peques, no hay menú infantil, ¡un rollo total! Y las ensaladas, olvídalo, simplonas y caras. La calidad de algunos platos deja que desear, diciendo que le ponen piñones chinos en vez de ibéricos. Vamos, que la carne es lo único que parece brillar aquí.
Ahora, de lo que sí puedes estar seguro es que si eres amante de la buena carne, el chuletón que preparan es un espectáculo. En serio, de 10. Y no sólo eso, los postres son caseros y, aunque no sean la bomba, están bien para cerrar con broche de oro. Sobre el vino, pues sí, el restaurante ofrece opciones para acompañar las comidas. Así que si decides ir, asegúrate de pedir una buena botella para disfrutar al máximo. Solo cuidado con el coche, que el pueblo puede ser un dolor de cabeza con las calles. Si lo dejas donde no debes, tu auto podría salir magullado. ¡Ya sabes, precaución ante todo!
Hay opciones vegetarianas o veganas en el menú
Así que, después de dar un buen vistazo a lo que ofrece el Restaurante Quercus, no te voy a mentir: es un sitio con encanto total. Está ubicado en la parte alta del hotel, y esas vistas espectaculares no se ven todos los días. Puedes disfrutar de la comida buenísima, y si te gusta la carne, tienes que probar la de la casa. Un pedazo de 1,3 kg de carne a la brasa y quedas súper satisfecho. Salimos de ahí rodando y con una sonrisa de oreja a oreja.
No te preocupes, que no solo la carne es de matrícula. Los huevos rotos que probamos estaban buenísimos, y la curiosidad es que eran huevos de oca. Así que, si quieres disfrutar de sabores nuevos y de calidad, aquí es donde tienes que ir. Eso sí, prepárate, que lo bueno se paga, pero vale la pena invertir esos 40 euros el kilo si eres amante de la carne.
Por otra parte, leí que alguien tuvo una mala experiencia con su perrito. Es una pena que esos detalles puedan arruinar un plan, especialmente cuando el lugar estaba vacío. Si bien en su web dicen que admiten perros, parece que la política queda un poco corta. Ojalá cambien la política de admisión porque eso podría hacer que muchos se animen a visitarlos en familia.
Ah, y para los que les preguntan por las verduras, aunque la carta está cargada de deliciosas carnes, tienen algunas opciones vegetarianas, así que no te preocupes, tampoco te vas a quedar sin comer. Y ya te digo, el sitio es muy recomendable, perfecto para un plan en grupo o con peques, que aunque echamos en falta algunas comodidades, el personal siempre estuvo atento. ¡Así que anímate y disfruta del buen comer en este lugar!
Cómo es el servicio al cliente en el Restaurante Quercus
Y, hablando de sorpresas, el Restaurante Quercus es un lugar que ni de lejos esperábamos encontrar en un pueblito como Garganta de los Montes. No te imaginas lo espectacular que está todo allí. Es lo que se dice un auténtico hallazgo. Teníamos nuestras dudas, pero cuando llegamos y probamos la comida, nos quedó claro que está a otro nivel.
La carne que sirven es simplemente de lujo. Cada bocado es una delicia y sientes que estás comiendo algo que realmente vale la pena. Y lo mejor de todo es que los precios son totalmente acordes a la calidad que ofrecen, así que no te vas a sentir estafado ni nada. Al contrario, sales satisfecho y con ganas de repetir. Te prometo que volverás seguro... ¡es que es un gran descubrimiento de esos que no se olvidan!
Y para terminar, si alguna vez te preguntas cómo es el servicio al cliente en el Restaurante Quercus, la respuesta es clara: simplemente genial. La gente que trabaja allí es super atenta y se nota que tienen una buen rollo que hace que la experiencia sea aún mejor. Así que ya sabes, no dudes en pasarte y disfrutar de todo lo que tienen para ofrecer. ¡No te vas a arrepentir!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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