Restaurante Las Postas

Restaurante Las Postas

Si estás buscando un plan en la montaña, no te pierdas Las Postas en Navacerrada, un lugar con un ambiente super acogedor y unas vistas de infarto a la Bola del Mundo y la Maliciosa. Este antiguo hotel y restaurante de postas de carruajes del siglo pasado es el punto de encuentro ideal para esquiadores y amantes de la naturaleza que quieren disfrutar de buena comida y un buen rollo. Aunque hay quienes han mencionado que la iluminación y limpieza dejan un poco que desear, la buena comida, como las chuletillas de cordero y el rabo de ternera deshuesado, hace que valga la pena.

El local tiene un estilo rústico que invita a relajarse, con un bar donde puedes tomar algo después de un día de aventuras en la montaña. Aunque a veces el servicio no es el más atento y te puedes sentir un poco apretado si te sientan cerca de la estufa (si, sí, ¡te puede dar calor!), la carta variada y los platos de calidad son un must. Así que si estás por la sierra, no dudes en hacer una parada en Las Postas, te va a encantar.

Restaurante Las Postas

Valoración media: 3,8
Opiniones: 841 Reseñas
Dirección: Ctra, M-601, KM.10, 200, 28491 Navacerrada, Madrid
Teléfono: 918 56 02 50

Horarios Restaurante Las Postas

DíaHora
lunes13:30–16:00
martes13:30–16:00
miércoles13:30–16:00
jueves13:30–16:00
viernes13:30–16:00, 20:30–22:00
sábado13:30–16:00, 20:30–22:00
domingo13:30–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Las Postas

Dónde se encuentra Las Postas

¡Ey, gente! Si estás buscando un plan chido para comer en la sierra, Las Postas es el lugar que te va a flipar. Nos metimos allí sin muchas expectativas y, déjame decirte, salimos encantados. 5 estrellas, no hay más. Desde que pisamos el local, ya notamos muy buen rollo. El ambiente es tranquilo y espacioso, perfecto para disfrutar una buena comida sin apuros. La experiencia fue pura relax, como si estuvieras en casa, pero con buena comida.

Hablemos de la comida, que eso es lo que importa al final. Todo lo que pedimos estaba de escándalo, sabores que me hicieron querer repetir. Pero lo que realmente hizo que esta visita fuera especial fue el camarero. Un crack, siempre con una sonrisa, se notaba que le gusta lo que hace. Se ocupó de que tuviéramos todo lo que necesitábamos y hasta nos invitaron a la bebida de sobremesa. ¿Quién hace eso hoy en día? Eso vale oro.

Ahora bien, no todo es perfecto en este mundo. Hace poco fuimos un grupo grande en familia y, la verdad, fue un poco palo. 3 estrellas para esa visita. Aunque el sitio es de 10 por su ubicación, las ventanas estaban tapadas y perdimos esa vista chula de la sierra. Pedimos el menú del día a 10€ porque lo recordábamos riquísimo y, al final, con las bebidas, salimos a 20€ por cabeza. Y lo del menú infantil… ¡vaya tela! Un filete empanado que daba penita. Ismael, el camarero, tenía buena intención, pero se le notaba algo quemado. Todo lo que pedimos, teníamos que repetirlo varias veces. Un rollo, la verdad.

Entonces, ¿te preguntas dónde se encuentra Las Postas? Aquí mismo, en Ctra. M-601, KM.10, 200, 28491 Navacerrada, Madrid. Si alguna vez estás en la zona, da una vuelta y dale una oportunidad. Puede que salgas con una sonrisa o con un par de quejas, pero siempre es un lugar con historia. ¡Salud!

Qué tipo de establecimiento es Las Postas

Ayer bajé del Puerto de Navacerrada y me dio por parar en Las Postas. ¡Menuda metida de pata! Hacía montones de años que no iba y la verdad, NO volveré! Pedí 2 pinchos de tortilla y, te lo juro, dos jóvenes que venían de andar 3 horas por el monte dejaron sus platos a medias. Sumando eso, 2 botellas pequeñas de agua y una Coca Cola, ¡y nos salió la broma por 14€! La tortilla estaba malísima y el precio tenía narices. En fin, me pasa por ser un vago y no entrar al pueblo de Navacerrada. De todo se aprende, ¿no?

Y eso no fue lo único. Un amigo fue allí en Jueves Santo y también fue un fiasco total. Habían reservado con ganas, pensando en recordar viejos tiempos, pero se llevaron un chasco. Las gambas al ajillo eran unas miniaturas sin sabor y las coquinas… ¡bueno, mejor desistir después de esperar más de tres cuartos de hora! Al final, les llevaron unos segundos de escándalo: cochinillo seco y duro y unas chuletas de cordero de pésima calidad. Y ya ni les cuento del café, que parecía agua de fregar. El maître, un auténtico poco solidario, ni se molestó en dar explicaciones. Un chasco en toda regla, un recuerdo chungo de un lugar que en su día era mejor.

Por otro lado, no todo es malo. Un grupo de amigos fue a cenar y se encontraron con una experiencia chula. Comida rica y bien presentada, buen ambiente y el personal, muy amable. Dicen que lo repetirían sin dudarlo. Una pena que lo que unos disfrutaron, otros lo recordarán como un desastre. Las Postas se está quedando a medio camino, con buenos detalles pero con muchos fallos.

Algunos lo seguirán intentando por las vistas y el ambiente, pero muchos otros, como yo, no volveremos. ¡Una pena!

Qué tipo de ambiente ofrece Las Postas

Mira, si piensas ir al Restaurante Las Postas en Navacerrada, hay varias cosas que deberías saber. Primero, si llevas el tenedor, piénsalo dos veces. Te hacen un 50% de descuento, pero ¡ojo! Excluyen casi el 70% de la carta, así que a la hora de elegir, te ves con menos opciones de las que esperas. Además, nos atendió un camarero llamado Jaime y, sinceramente, no entiendo por qué estaba tan grosero si el local estaba vacío. Deberías informarte de que obligatoriamente tienes que pedir un plato principal por persona y un entrante, que ni siquiera lo mencionan en la promo. La comida estaba rica, pero la cantidad de carne es bastante escasa, así que ya ahí pierden puntos. Yo no volvería, la verdad.

Y hablando de precios, pagamos casi 80 euros por lo que comimos: un plato de judiones que estaban decentes y dos cochinillos que dejaron mucho que desear. Uno llegó frío y el otro parecía más correoso que jugoso. Lo que cobran parece no vale la pena, el menú económico tal vez se salve, pero la carta no lo hace. En cuanto a la experiencia general, no la recomendaría ni de coña.

Por otro lado, hay una reseña que dice todo lo contrario. Hay gente que fue a celebrar un cumpleaños y salió encantada: croquetas, berenjenas, cochinillo y una tarta de queso que, según ellos, está de locos. El sitio es tranquilo y con un ambiente agradable, pero yo no puedo seguirles la corriente. En lo que a mí respecta, el lugar se siente como un viaje a los 80, con decoración que grita desastre. Y no, no me hablemos de que te cobren 2,40€ solo por sentarte a la mesa.

Si quieres disfrutar de unas vistas chulas y un café, tal vez te sirva, pero la experiencia gastronómica no es para tirar cohetes. Así que piénsalo bien antes de hacer la reserva.

Cuáles son las vistas destacadas desde Las Postas

Tío, si decides ir al Restaurante Las Postas, prepárate para una montaña rusa de experiencias. A algunos se les aparece con un 4 estrellas, porque, oye, tienen un ventanal genial y la comida está de lujo, aunque el tamaño de las raciones deja un poco que desear. Un par de amigos me dijeron que el menú diario está a 10 euros y que se puede elegir entre dos primeros y dos segundos. Suena bien, ¿verdad? Pero, ¡ojo! No todo el mundo ha salido tan contento. La brocheta que pidieron no estaba bien cocinada, ¡qué mal rollo!

Pero, no todo es color de rosa, así como hay peña que lo alaba, otros se han llevado una experiencia horrible. Escúchame, que hay gente que dice que el camarero era más antipático que un perro en una perrera. Les dijeron que, como venían con el descuento del tenedor, estaban limitados en la carta y no se cortó al decírselo. La comida les llegó a veces con muy poca calidad, like salsas que sabían a bote y jamón nada fresco. Al final, se fueron decepcionados de un lugar que, según parece, en su día era un bombazo.

En cuanto a las vistas, aunque la experiencia en sí fue un desastre para algunos, otros han disfrutado del entorno privilegiado que ofrece el lugar. Desde Las Postas, se pueden contemplar vistas que van desde montañas hasta atardeceres que a cualquiera le dejarían con la boca abierta. Así que, sí, puede que las vistas sean lo único que salve el día, pero si te agrada comer bien, ya sabes que hay otros sitios en la zona que lo hacen mejor.

Qué tipo de comida se puede disfrutar en Las Postas

Mira, te cuento, un bonito día laborable fui a Navacerrada, con ganas de disfrutar de la nieve y, sin quererlo, terminé inundado de frustración en Las Postas. El cartel gigante en la rotonda que dice “menú a 10€” es un imán, pero os juro que hay gato encerrado. Cuando llega el camarero, lo primero que suelta es: “bebida a parte”. En ese momento ya sabes cómo va la cosa, pero bueno, dices, “al menos el menú barato no se va a desmarcar por un agua”.

Aquí viene la parte más triste. Mi pareja, que es vegana, ve que solo hay 2 primeros y 2 segundos que son carne. Le pregunta si puede elegir otra cosa, y el tipo dice "sin problema". Ella pide un montón de cosas, menos el segundo, y solo le traen unos calamares quemados con un poco de lechuga triste. Total, al ver la cuenta, ¡zas! El mozo le cobró como si hubiera pedido a la carta. Cincuenta mil alarmas se dispararon en mi cabeza. Yo le consulto al camarero, y en lugar de una disculpa, se puso a la defensiva como si le estuviera atacando. Al final, preferí no armar un show, pagué la cuenta, y ya. Mi menú al menos quedó en 12,15€, pero ella se fue con 35€ por un par de calamares y un agua. Lamentable, de verdad.

Habiendo comido en mil sitios, nunca me había topado con este tipo de prácticas. El local, eso sí, tiene una decoración decente y las vistas son más que pasables, pero la calidad y cantidad de la comida son bastante pobres. En pocas palabras, si podéis, pasad de este sitio o, al menos, aguantad el hambre, no merece la pena que os amarguen la experiencia y os saquen la pasta de mala manera.

Ahora, ¿qué tipo de comida se puede disfrutar en Las Postas? Pues, en resumen, vas a encontrar un menú bastante limitado, con opciones de carne y, si tienes suerte, algo de pescado. Y si te decides a pedir algo diferente, prepárate porque te puede salir más caro que lo que esperabas. ¡Mejor buscad otra opción, en serio!

Cuáles son algunos de los platos más recomendados en Las Postas

Si estás pensando en ir a Las Postas, ya te digo que es un tirón. El sitio tiene 5 estrellas y, la verdad, no es para menos. El menú diario está de lujo, buen rollo con la relación cantidad-precio. Te atienden camareros que saben lo que hacen, amables y atentos, no te dejarán con la mano vacía. Ah, y no te preocupes por el coche, hay buen aparcamiento. Eso sí, prepárate para subir un par de escaleras, porque el restaurante está en la primera planta. Pero cuando llegues, vas a flipar con las vistas increíbles.

Ahora, no todo es color de rosa. Hay alguna que otra experiencia que no ha sido tan buena. He oído hablar de situaciones donde la comida ha sido normalita y el servicio un poco regulero. Algunos dicen que, aunque las vistas son de ensueño, no puedes vivir solo de eso. Tienen que ponerle un poco más de cariño al menú, porque hay quien se lleva una decepción total. Es que no se puede fallar si pretenden hacerse un nombre en la zona.

Hablando de comida, también he escuchado historias bien feas. Un grupo pidió chuletas de cordero y, en vez de eso, les trajeron trozos de carne mal hechos. ¡Menuda faena! Y ni hablar de los que se encontraron con pocas cucharadas de judiones, eso no es trato, ¿no? A veces también hay líos con el servicio, que puede ser bastante desagradable. A nadie le gusta que le confundan con los descuentos del Tenedor, y menos que un camarero te trate mal.

Pero mira, si vas, asegúrate de intentar unos platos que salen recomendados. La ensalada para compartir y el arroz con bogavante son un básico en el menú. Eso sí, prepárate porque se puede poner en 40€/persona. No es barato, pero, al final, si la comida es buena y el ambiente es acogedor, puede que sea una experiencia que valga la pena. ¡No te olvides de disfrutar de esas vistas mientras masticas!

Qué es lo que se menciona sobre la iluminación y limpieza del lugar

Ya te digo, ir al Restaurante Las Postas es un poco como jugar a la ruleta rusa. La primera vez que llegas, te das cuenta de que, si aparece después de las 14:30 en fin de semana, mejor que te busques un plan B porque ya te van a contar que no hay menú. Y eso no es lo peor, porque a pesar de que se supone que te ofrecen cochinillo, si le pides el lomo de choto, ¡sorpresa! Te dicen que se ha acabado, pero a la carta, ¡mágicamente, sí hay! Además, el ritmo del servicio es tan lento que puedes ponerte a ver el crecimiento de la hierba durante la espera.

Y hablando del trato, madre mía. El camarero que nos atendió parecía haber pasado la noche de fiesta. A mí me pareció que maniobraba el menú como quien juega con fuego. No entiendo por qué te echan por no querer comer, cuando la variedad no es que sea la bomba ni tampoco lo es lo que ofrecen. Te venden un plato a unos precios que te dejan con cara de pillado y te falta el aliento.

Las escaleras, otra historia. No todo el mundo está preparado para hacer un maratón antes de cenar. El recibimiento no fue el mejor y lo de la comida, pues bueno... la sopa de cocido que pedimos, que no estaba ni en la carta, costó 10 euros, ¿en serio? La carne estaba buena, sí, pero más valdría que te traigan una ración que no te deje con hambre. En cuanto a los detalles, te clavan por el pan y cubierto, así que no me extrañaría que te cobren por el aire que respiras ahí.

Y sobre la iluminación y limpieza, ni fu ni fa. En un sitio con vistas es clave que al menos parezca presentable, pero no escuché comentarios muy positivos sobre eso. Así que, si quieres un lugar donde disfrutar sin preocupaciones, Las Postas no parece serlo. No vale la pena por lo que ofrecen y menos por el pastón que le das. Ahórrate la visita y busca algo mejor, tus amigos y tu estómago te lo agradecerán.

Cómo es el estilo de decoración en Las Postas

Mira, si estás por Navacerrada, Las Postas es un referente que no te puedes perder. Le han dado 5 estrellas y, la verdad, no es por nada. Aquí se come estupendamente, especialmente la carne, que la hacen de manera riquísima. El servicio es muy atento, lo que siempre se agradece cuando uno tiene hambre. Y ojo, que también tienen un menú por 10€. ¡La próxima vez que vaya, seguro que lo pruebo!

Pero, no todo es color de rosa. He escuchado cada queja de algunos que han tenido experiencias fatal. Unos cuentan que les han hecho sentir engañados con las ofertas y que, al pedir explicaciones, les tomaron el pelo. ¡Una locura! Por otro lado, hay quienes comentan que aunque la atención del camarero fue rápida y precisa, se complicaron a la hora de aplicar descuentos por reservas. Esos momentos de tensión no deberían pasar en un restaurante, ¿no crees?

Y ni hablar de las atrocidades que cuentan algunos. Hay críticas que mencionan que el trato fue horrible y que un simple pan les costó 9€. Vamos, que si te pones a comparar, mejor te vas a un burger con el que sabes que no vas a salir estafado. Uno incluso dice que el camarero faltó al respeto a un abuelo con problemas de movilidad, eso sí que es inaceptable.

Ahora, si hablamos del ambiente, yo te diría que vale la pena conseguir una mesa cerca de las ventanas, porque las vistas son mágicas. La decoración es bastante clásica, te hace sentir en un lugar cálido y acogedor, pero sin ser demasiado ostentoso. Las croquetas y los judiones estaban bien, pero tampoco es que vayas a flipar. En fin, Las Postas tiene su encanto, sí, pero también un montón de críticas que no se pueden ignorar.

Qué tipo de clientes suelen visitar Las Postas

Mira, si estás pensando en ir a Las Postas en Navacerrada, mejor piénsalo bien. Un montón de peña ha tenido experiencias que dejan mucho que desear. Por ejemplo, hay quienes se han tirado 30 minutos esperando a que les den mesa, y cuando finalmente les dicen que hay gente esperando, tú miras a tu alrededor y hay mesas vacías. Eso no tiene sentido, ¿no crees? Y ni hablar del servicio, que brilla por su ausencia. Literalmente, te ignoran. Con esos precios, uno espera que al menos te traten decentemente. Así que, si buscas un buen servicio, no lo recomiendo para nada.

Y hablemos de la comida. Una familia que fue a comer salió con una mala experiencia que ni pintada. Pidieron unos platos que parecían sacados de un menú de niños, lo que para ellos era una "sopa" resultó ser un chiste: 10,50€ por un plato con 100 ml de caldo y cinco fideos. ¿De verdad? ¡Qué timo! ¡Esos huevos estrellados con jamón estaban mal hechos! Las patatas eran cocidas y no un poco, ¡literalmente cocidas! El sitio está en buena ubicación, eso es indiscutible, pero la comida les dejó con un mal sabor de boca. Sin duda, una pena no haber tomado fotos para demostrarlo.

Otra persona que fue a celebrar un evento no se llevó la mejor impresión. Aunque la comida les gustó, todo lo demás fue un desastre. Problemas con la ubicación de las mesas, el servicio fue un caos y encima, cuando pidieron un menú para llevar a casa porque les faltaba un invitado, no les podían ayudar. Al final, estaban esperando a que se les enviara el menú a casa. ¿Y qué me dices del invitado vegano? ¡Pusieron su comida en el centro de la mesa y ni la tocaron! Con amigos así, no sé si vale la pena volver.

Aun así, hay quienes han tenido una experiencia más positiva. Por ejemplo, unas familias que celebraron eventos allí comentan que el trato fue sobresaliente, y que pudieron decorar las mesas como quisieron. Hay de todo, pero no se puede negar que las opiniones sobre el lugar son bastante partidistas. Así que, ya sabes, si eres una familia que busca un lugar para festejar y te lo montan bien, quizás valga la pena. Pero si vas a comer, ¡ponte en alerta!

En cuanto a los tipos de clientes que suelen visitar Las Postas, parece que van desde familias intentando celebrar algo especial, hasta grupos grandes buscando un lugar para comer. Pero no todos se marchan contentos, así que si decides ir, ve preparado para lo mejor y lo peor, ¿vale?

Hay un bar en Las Postas

La experiencia en Restaurante Las Postas es una montaña rusa, ¿no? Por un lado, el lugar tiene un toque de elegancia, se nota que antes era de postín y las vistas son espectaculares. Pero, ojo, que también hay detalles que dan un poco de pena, como las telarañas que andan por ahí. El personal va uniformado y parece profesional, pero no todo es oro lo que reluce.

Ahora, lo de la comida es otra historia. Preparáos, porque los platos son un rollo a veces. Si vas con la oferta del 50% por "The Fork", cuidado, porque te avisan al instante que casi la mitad de la carta no está en la promoción. Eso ya es un bajón. Y no me hables de los camareros. Hay uno que parece que le molesta hasta sonreír, y eso puede arruinarte el rato. Un mal gesto por su parte y aquí no vuelvo ni loco.

Y sí, se puede decir que algunos de los platos, como los judiones que probamos, no están mal, pero no son lo que esperas. No tienen nada que ver con un buen plato de judiones de verdad. Te clavan 24.50€ por un entrecot que ni siquiera es el peso que prometieron. Te quedas con esa sensación de “me han estafado”, ¿sabes? El servicio puede ser mejor, pero los precios son altos para lo que ofrecen, así que piénsatelo dos veces antes de soltar la pasta.

Y para los que empiezan el plan preguntándose si hay un bar en Las Postas, pues mira, me parece que no. Aquí el rollo va de restaurante, así que si quieres algo más fresco, tendrías que buscar en otro lado. Las vistas son buenas, el sitio es tranquilo, pero ya sabes, hay que sopesar todo antes de ir.

Cómo es el servicio en Las Postas, según los comentarios de los visitantes

La comida en Las Postas es un tema que repetidamente se saca a colación, y no sin razón. En mi última visita con mi pareja, quedamos encantados. La atención fue de 5 estrellas*, ¡el personal se nota que sabe lo que hace! Si estás pensando en un plan romántico, este sitio tiene unas vistas de la sierra que hacen que te olvides del mundo. Además de la buena comida, es el lugar perfecto para disfrutar de un ambiente tranquilo y romántico. Aunque un par de mesas estaban ocupadas, nos atendieron rápido y nos hicieron sentir como en casa.

Aún así, no todo son rosas. Algunos visitantes mencionan que se encontraron con el servicio un poco más bien flojo, especialmente en días concurridos. Algunos incluso se quejaron del ambiente, ya que mencionaron que hacia mucho calor en el salón y que el aire acondicionado no parecía ser prioridad. Eso sí, a pesar de esos contratiempos, el equipo intentó resolverlo lo mejor que pudo. Así que, si vas sin reserva, mejor prepárate para un poco de espera.

En cuanto a la comida, la calidad es variable. Hay quienes elogiaron los asados y los sabores intensos, como el cochinillo y cordero, que estaban de rechupete*. Pero otra gente no tuvo tanta suerte, algunos se sintieron robados, sobre todo con el tema precios. La verdad, no se puede negar que hay quienes se han ido con un sabor amargo, especialmente por el rabo de toro que no cumplió lo prometido. A veces parece que la experiencia puede ser un juego de ruleta, dependiendo del día y la presión en la cocina.

Así que, si te estás preguntando cómo es el servicio en Las Postas, parece que tienes oportunidades de todo. En general, el personal suele dar lo mejor, mostrando amabilidad y profesionalismo. Pero, por lo que leo, hay días en los que las cosas no fluyen tan bien. Así que, ¡puedes probar, pero no te sorprendas si hay altibajos! ¿Listo para la aventura?

Es posible sentir calor si se está cerca de la estufa en Las Postas

Mira, justo acabamos de regresar de Las Postas y la experiencia fue un cúmulo de emociones. Primero, la vista es increíble, pero el resto… ¡vaya chasco! El menú de día era escaso y de poca calidad. Casualidad que llegamos a las 3 de la tarde y ya les faltaban platos. ¡En serio! Pedimos un par de jarras de agua y nos dijeron que nada. Que solo si querías vasos sueltos. ¿Qué clase de restaurante es ese? El camarero, todo un personaje, le faltaba un poco de empatía. Lo mejor fue cuando pedimos pagar por separado y se limitó a decir: “qué remedio”. Una pena, porque el sitio podría ser un buen plan.

Pero hay otro lado de Las Postas, y es que algunos lo han gozado. Un grupo de amigos celebraron una comida en plan vacaciones y se comieron judías y ragut que, según ellos, estaban de lujo. También mencionaron que la cantidad era generosa y calidad-precio, muy bien. Donaron un par de puntos en el servicio, pero la ubicación es un 10. ¡Qué envidia! Menudo contraste con nuestra experiencia.

Y, ¡ojo! No todos se van con mal sabor. Unos padres celebraron el bautizo de su enano y todo salió de maravilla. La atención, según ellos, fue de 5 estrellas desde el principio, y hasta Jordi, el camarero, se portó de maravilla. Comida rica, el salón precioso y las vistas, ya te digo, de ensueño. Le pusieron un 10 en todo, y eso es algo que no se ve todos los días.

Así que, la respuesta a la pregunta es: ¿Es posible sentir calor si estás cerca de la estufa en Las Postas? La verdad es que con la atención y algún que otro despiste en el servicio, parece que no hay manera. Si tienes suerte, puede que sí, pero si no… mejor que lleves tu abrigo.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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