
¿Buscas un buen rollo y una comida que te deje con ganas de más? Entonces tienes que visitar el Restaurante La Romana en C. de la Laguna, 139, Carabanchel, Madrid. Este sitio con 4.5 estrellas en Restaurant Guru es un verdadero hallazgo. A pesar de ser pequeñito, con solo tres mesas, el propietario te trata como si fueras de la familia y el menú es una delicia. Aquí todo se hace con cariño, desde el pan hasta las tartas, y te aseguro que no hay nada que no te vaya a encantar.
La Romana es el punto perfecto donde la creatividad culinaria se junta con un ambiente acogedor. La entrada es algo discreta, pero no te dejes engañar, una vez dentro, encontrarás un lugar donde las buenas vibras y el sabor son protagonistas. Si no has probado aún la tarta de queso, estás tardando. Si pasas por Madrid, ¡tienes que dejarte caer por aquí!
Restaurante La Romana
Página web
Horarios Restaurante La Romana
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 14:00–23:30 |
| martes | 14:00–23:30 |
| miércoles | 14:00–23:30 |
| jueves | 14:00–23:30 |
| viernes | 14:00–23:30 |
| sábado | 14:00–23:30 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante La Romana
Dónde se encuentra el Restaurante La Romana
¡Ey, gente! Si estáis buscando un sitio donde disfrutar de buena comida y un ambiente chill, tenéis que ir a Restaurante La Romana. Está en C. de la Laguna, 139, Carabanchel, 28025 Madrid, y la verdad, no le falta de nada. Este lugar es singular y maravilloso, atendido por un matrimonio encantador que transmite pasión por su curro en cada plato. La comida es de calidad superior, con presentaciones que flipas y sabores que son pura magia. Saldrás de allí encantado, ¡yo hice lo propio con mis colegas!
Echamos el menú degustación y, sinceramente, estaba espectacular. Cada plato era una bomba de sabor y texturas que nos dejó alucinados. En cuanto a calidad-precio, no hay quien lo supere. Si te preguntas si vale la pena, te digo que 100% recomendado. Prepárate para gastar entre 70-80€ por persona, pero la experiencia vale cada céntimo.
A mí me encantó ir con mis amigas y quedamos maravilladas con lo que nos sirvieron. El amor de Jesús y Pilar por lo que hacen se nota a cada bocado. El lugar es acogedor, perfecto para volver con amigos o en plan cita romántica. Si pensáis ir, mejor reservar antes porque el espacio es pequeño, así que no os la juguéis. Además, el chef adapta los platos según si tenéis alguna alergia o intolerancia. ¡Dejarse llevar por sus recomendaciones siempre es un acierto!
Así que ya sabéis, si queréis comer bien y disfrutar de un ambiente agradable, no os olvidéis del Restaurante La Romana. Está cerca del palacio de Vistalegre, así que no hay pérdida. Eso sí, aparcar puede ser complicado, ¡pero el sitio realmente lo merece!
Qué calificación tiene el Restaurante La Romana en Restaurant Guru
Mira, si buscas un sitio para comer que te vuele la cabeza, Restaurant La Romana es un auténtico oasis gastronómico en Carabanchel. Jesús y Pilar han montado un rollo que es una maravilla. Aquí la cocina es de autor, en un formato de taberna de barrio. Te sientes como en casa, como si estuvieses en la sala de tu colega. ¡Y da gusto! Cuando encuentras algo así por sorpresa, la experiencia es el doble de buena. Además, hasta hacen maridaje sugerido para algunos platos. Se nota que hay mucha experiencia y amor detrás de cada cosa que preparan. Fuimos después de hacernos un tatu en la zona y, amigo, la calidad es de nivel de estrella Michelin y sol Repsol. ¡Enhorabuena por el curro, Jesús y Pilar!
Pero escúchame, aquí no venimos a hacer cuentas. Abstenerse curiosos con calculadora. Si te da miedo mirar el bolsillo, mejor quédate en los bares de raciones enormes y servicios sucios. Aquí es otra liga. La calidad es máxima y todo se basa en el producto de temporada: no hay una carta fija. Esto puede asustar a los numerarios, pero si eres de los que les gusta arriesgarse, ¡bienvenido! La preparación es digna de una estrella Michelin, y lo que hace Pilar atendiendo es un espectáculo. Me flipó cuando un comensal pidió vino y gaseosa y Pilar le dijo que el vino era demasiado bueno para que lo maltratara. ¡Eso se llama tener dignidad!
Y lo que te digo, no te esperas lo que vas a encontrar al cruzar la puerta. Desde fuera, parece una tasca más, pero entras y te topas con alta cocina. Lo que hay en el menú depende de la compra del día. Ellos mismos hacen las mantequillas, mermeladas y quesos. No quiero espoilearte nada, ¡es mejor dejarse sorprender! No te voy a recomendar un plato, porque seguramente cuando vayas ya no estará. Si dudas, pasa solo a tomarte una cerveza en la terraza y ya verás cómo repites para comer. ¡Ah! Y algo importante: si quieres comer, reserva por teléfono, no vale pasarse a ver si hay mesa.
Para que lo sepas, en Restaurant Guru, La Romana tiene una calificación de 5 estrellas. ¿Qué más se puede decir? Si te gusta comer bien, este es el sitio.
Cuántas mesas tiene el Restaurante La Romana
Y qué tal, ¿seguimos hablando del Restaurante La Romana? Este sitio es un auténtico espectáculo, en serio. Jesús, el dueño, es un maestro de la cocina. El menú degustación que prepara es algo que te deja sin palabras, en plan experiencia 360º. Puedes decir que está al nivel de muchos restaurantes con estrellas Michelin. Sí, el precio no es para cualquiera, pero te aseguro que vale la pena una vez en la vida, ¡hay que darse ese lujo!
La experiencia que vivimos allí fue brutal. El servicio fue top, y eso que llegamos tarde a la reserva porque un show se pasó de rosca. Pero aquí nos esperaron y nos trataron como reyes. Servicio de 10, si te digo. La comida fue riquísima, cada plato una delicia. Sin duda, ¡vamos a repetir!
Hablando de platos, me acuerdo de lo que comí: el pan con aceite de oliva que preparan ellos es un vicio, luego, unas aceitunas de diez y todo lo demás... ¡buf! Las butifarras, el foie, las croquetas, la merluza... Todo estaba espectacular. Y el precio, aunque un poco alto, está justificado por la calidad del producto y el cariño que le ponen a cada elaboración. Volveremos, y no una sino muchas veces más.
Y bueno, si no te lo has preguntado ya, el sitio parece pequeño y acogedor, pero no te olvides que la atención es de esas que te hacen sentir como en casa. Para que te hagas una idea, en el restaurante deben tener unas seis mesas o así. Perfecto para un ambiente tranquilo, sin ruido y con buena comida. ¡Así que no lo dudes, tienes que ir ya!
Cómo describe el propietario a los clientes que visitan el restaurante
Y mira, La Romana es un sitio que encontré casi de casualidad. Teníamos un evento en el Palacio de Vista Alegre y busqué un lugar para comer antes. Me topé con este restaurante en Google y, la verdad, ¡las reseñas me hicieron tilín! Llamé y me dijeron que estaba lleno. Pero, ¡sorpresa! Me llamaron más tarde para avisarme de una cancelación. No dudé un segundo y reservé, ¿quién puede decir que no a una buena comida?
Cuando llegas, no te engañes, el lugar es pequeñito y familiar, pero eso es parte de su encanto. El personal es tan cercano que te sientes como en casa. Te preparan la mesa con tanto cuidado que desde el primer momento ya te sientes a gusto. Decidimos dejar que nos sorprendieran con las sugerencias del día y madre mía, ¡qué delicia! Comida 100% casera, y se nota en cada bocado. El precio es un poco más elevado que lo normal, pero de verdad, vale cada euro. Sin duda, ¡volvemos!
Y esta última cena fue una locura. Un menú de degustación que estaba más que impresionante, cada plato parecía una obra de arte. Sabor y presentación, todo en uno. Sinceramente, un lugar de 10 para los que amamos comer bien. Y lo mejor es que el personal es tan atento que te hacen sentir especial. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5, todo en uno.
Si te gusta disfrutar de un templo gastronómico, ¡este es tu sitio! Ven con ganas de comer y disfrutar porque aquí solo se sirve lo mejor. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante La Romana
¡Ya te digo que La Romana es la bomba! Cinco estrellas por todas partes, y no es para menos. Es el único sitio en el que dejo que los dueños, Jesús y Pili, elijan por mí. Eso ya dice mucho de la confianza que han logrado con su esfuerzo y cariño, siempre buscando que salgas contento. ¡Enhorabuena a los dos! La abuela, que se conoce todos los rincones de Madrid desde la post-guerra, no quiere ir a otro lado. Así que imagínate, si ella lo dice, es porque aquí saben lo que hacen.
Comer allí es una verdadera experiencia. El ambiente está a otro nivel y el servicio es más que impecable. Te tratan como en casa y te explican cada plato con tanto entusiasmo, que te hace la boca agua solo de escucharlo. Y hablando de platos, los más recomendados son las Aceitunas Aliñadas, los Boquerones con Ajo, la Ensaladilla Rusa, un Revuelto de Setas que deja huella, y no te olvides de la Tarta de Queso. Todo con un sabor y una presentación digna de un chef estrella.
Y si eres como yo que también surfear en la terraza, las raciones son de escándalo. Un sabor, una textura, y el vino que te recomiendan va en la misma línea. Espectacular. Ya hemos vuelto más de una vez y no me arrepiento. Desde que entré, todo fue sorprendente: cada plato es una pequeña obra de arte, tanto al presentar como al probar.
Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante La Romana? Pues aquí lo tuyo son platos de la cocina mediterránea. Jesús cocina con un toque especial y Pili te hace sentir como en casa. Cinco estrellas en comida, servicio y ambiente. Un sitio para vivir una experiencia completa que no querrás perderte.
Qué se destaca en el menú del restaurante
Mira, La Romana en Carabanchel es un sitio que no pasa desapercibido. Hemos celebrado nuestra boda allí y, de verdad, el trato fue brutal. Nos pusieron en un saloncito privado que estaba perfecto. La comida, vaya, exquisita. No puede ser que algo que sale de la cocina sepa tan bien. Lo que pagamos está en la horquilla de 70-80 € por persona, pero cuando todo es tan bueno y el servicio también, ¿quién se queja? Hasta le damos un 5 estrellas a todo: comida, atención, ambiente, lo clavan en cada aspecto.
Y hablando de la comida, pedimos un cocido, y no sé qué hicieron, pero se elevó a otra dimensión. 10 puntos, de verdad, y eso que yo soy exigente. El servicio, además, de los dueños, es de los que te hacen sentir como en casa. Nadie quiere un sitio donde parecer un cliente más. Aquí no hay eso, en La Romana te tratan como si fueras parte de la familia. Si buscas buen comer y un trato excelente, este es el sitio.
Pero ojo, porque no todo es color de rosa. Hubo alguien que no tuvo la misma suerte. Ese menú de degustación que le cobraron 110 €, ¡madre mía! Lo pintaron como algo accesible y luego la cuenta se disparó al incluir el IVA y las bebidas. Y, claro, eso puede dejarte un mal sabor en la boca, aunque la comida estuviese decente. La chica se sintió engañada por la info que le dieron, y eso no mola. Lo mejor: el servicio estuvo atento y le cambiaron una bebida que no sabía bien. Recomendación: si pruebas el menú, asegúrate de preguntar el precio. No te lleves sorpresas desagradables.
¿Qué hay en el menú que destaca, te preguntarás? Bueno, lo que suena fuerte son los platos tradicionales, como el cocido, que querías probar. La idea es que todo lo que sale de su cocina tiene un toque casero que te llama a volver. Pero, como ya ves, algunos platos pueden llevarte a tener experiencias mixtas. Así que ya sabes, La Romana es un lugar para disfrutar, pero pregunta antes de reservar si te preocupa el precio de un menú. ¡No te arrepentirás!
Qué ambiente se puede esperar al visitar La Romana
La Romana es un sitio que sorprende de verdad. Si estás en Carabanchel y buscas algo distinto, ya no tienes excusa. Fui un sábado a comer, y aunque íbamos un poco apurados, ¡ni siquiera tuvimos que esperar por mesa! El local es pequeño pero acogedor, te hace sentir como en casa, y la atención fue de 10. Jesús y su mujer son un amor, te hacen sentir que estás en un sitio especial.
La carta es amplia, pero lo mejor es que, si no sabes qué elegir, Pilar tiene un conocimiento profesional espectacular sobre los vinos. No dudes en pedirle consejo. Comimos de maravilla: unos entrantes que estaban extraordinarios y una ternera gallega a la brasa que era una locura. La presentación era increíble, y todo muy bien de precio. Salimos de ahí pensando en cuándo volver.
La comida es de alta gama, nada común, y eso lo hace aún más especial. Lo que me flipó fue ver un helado de cítricos de Japón como postre. Un toque diferente y moderno que te deja con ganas de más. Aunque la pega es que no tienen carta fija, ¡pero eso es lo de menos con lo que ofrecen!
El ambiente en La Romana es de esos que te hacen sentir bien desde el primer momento. El trato es superamable, y aunque el local es pequeño, eso lo hace más íntimo, parece que estás en familia. Te preguntan por posibles alergias, lo que se agradece mucho. Si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida y salir con una sonrisa, La Romana es la opción. ¿Tienes dudas? ¡Cómpralas y corre ahí!
La entrada al restaurante es fácil de encontrar
Y mira, si te digo la verdad, cuando llegamos a La Romana por casualidad, fue todo un chollo. Nos sentamos en la terraza y, de lo bueno que estaba, ni ganas de sacar el móvil para unas fotos. ¡Menuda cena espectacular! Todo lo que pedimos estaba riquísimo. Aquí te la juegas, porque la comida y el servicio son de 5 estrellas, y el ambiente se siente bastante bien, aunque le daría un 4 porque podría ser un pelín más acogedor.
Lo que te puedo decir también es que si te decides por ir, asegúrate de probar unas raciones. La calidad es evidente y es todo casero, lo cual es un puntazo. Claro, algunos dirán que los precios son un poco altos, pero seamos sinceros, si estuvieras en otro barrio con el mismo rollo, te costaría el doble. Así que más vale que sepas que aquí se está pagando por una buena experiencia. No es un lugar de lujo, pero la calidad se nota y vale la pena.
Había una cosilla más que me sorprendió: las aceitunas que sirven de aperitivo, ¡menuda delicia! Y si te gusta picotear, la cena para 10 personas que compartimos fue excelente. Te lo digo, todo estaba muy rico. Y si a eso le sumas que la camarera fue un encanto y te trata con mucha cercanía, la experiencia se vuelve aún mejor.
Y ya te aviso, si vas a querer sentarte dentro, mejor que hagas una reserva, porque se llena más rápido que un bar de barrio en un partido de fútbol. La entrada no tiene ningún rollo complicado, está a pie de calle en C. de la Laguna, 139. Así que no hay jaleos, fácil de encontrar, y lo que se dice, al final, es un sitio que cumple con las expectativas y, aunque el precio pueda ser algo alto, ¿quién no quiere un buen capricho a veces?
Cuál es un platillo que los visitantes no deberían perderse
En La Romana, en esa pequeña calle de Carabanchel, te encuentras con un restaurante que no esperas, pero que te deja con ganas de volver. Atención, que esto es de alto nivel, ¡cinco estrellas! El lugar es chiquitito, pero tiene una terracita que le da un aire agradable. La comida es una delicia, hay un vino exquisito y los hongos son brutales. Además, la camarera es un encanto y le da un toque especial. Todo esto por unos 10-20€ por persona. ¿Te imaginas salir cenado y contento por ese precio?
Entrar y dejarte llevar es la clave aquí. No hay carta, lo cual puede parecer raro, pero es pura magia. Te hacen preguntas como “¿tienes alguna alergia?” o “¿te gusta algo en particular?” y ahí comienza la aventura. Pruebas un aceite que te deja helado y de ahí, pasas a platos que parecen de un menú estrella Michelin. Eso sí, ten en cuenta que el precio se puede elevar un poco, pero tu paladar te lo agradecerá.
Si buscas algo espectacular, prueba el lechal de Nochevieja. En serio, se calcula que es el plato más suave y jugoso que puedas encontrar. Se deshace en la boca, y te juro que este manjar es IM-PRESIONANTE. Además, si te gustan los sabores intensos, el revuelto de hongos merece una mención especial: ¡calificación 10! Y no te olvides de las croquetas de pollo en pepitoria, que son otra joya.
Con toda esta variedad y la atención tan cercana que te brindan Jesús y Pili, la experiencia es un 10 en comida, servicio y ambiente. Si te lanzas a visitar La Romana, no te vayas sin probar esos sabores únicos, te quedarás con ganas de más. ¡Definitivamente tienes que venir!
Qué hace que la comida del Restaurante La Romana sea especial
No sé qué esperas para iair al Restaurante La Romana en Carabanchel. Últimamente no he podido ir, pero de verdad, es uno de esos lugares que marcan la diferencia en Madrid. La atención y la calidad de la comida son únicas, casi como si estuvieras en casa, pero con un toque de magia. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¿Qué más se puede pedir?
La última vez que fui, me acuerdo que fui con una amiga y fue todo un acierto. Buena comida y sobre todo, nos trataron como en casa. Eso es lo que más se agradece, la amabilidad del personal. Te hacen sentir cómodo y bienvenido, lo que suma a la experiencia. ¿Y la comida? Pues eso, ¡de 10! Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
Lo más loco de todo son esos platos. Nunca he probado nada tan innovador y rico. Desde la mantequilla ahumada hasta las aceitunas con aroma de chocolate y las alcachofas con forma de erizo, ¡es una locura! Y ni hablar de la fideuá con fideo fino, que no sé cómo explicarte, pero es buenísima.
Y contestando a la pregunta, ¿qué hace que la comida del Restaurante La Romana sea tan especial? Es el detalle en cada plato, la creatividad y esos sabores que no logras encontrar en otro lado. Todo tiene su toque, desde el pan hasta el vino, y la atención parece sacada de un sueño. Si buscas un lugar que te sorprenda y te deje con ganas de más, este es el sitio. ¡No te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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