Restaurante La Casona del Pastor

Restaurante La Casona del Pastor

Si buscas un plan chido para comer en plena naturaleza, tienes que probar Restaurante La Casona del Pastor. Este lugar está en la sierra noroeste de Madrid, entre Galapagar y Guadarrama, y la verdad es que se respira un ambiente familiar que mola. La comida es 100% casera, con productos de temporada y unas carnes de la sierra que te dejarán con ganas de más. Para llegar es sencillo: pon en el navegador calle Mayor 87 de Galapagar, sube por el puente de la vía pecuaria y en 5 minutos lo tienes a la vista, justo enfrente de la ermita.

Una vez dentro, la carta es un festival de sabores, pero no te puedes ir sin probar el laing casero, los torreznos o una parrillada que está de lujo. Y para rematar, date un capricho con el pastel de frutas, la tarta de queso o esos helados irresistibles. La relación calidad-precio está a la altura, así que ven con los amigos o la familia y disfruta de un buen día en este restaurante emblemático de Galapagar. ¡No te arrepentirás!

Restaurante La Casona del Pastor

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 1.308 Reseñas
Dirección: Cañada Real Segoviana, s/n, 28292 Galapagar, Madrid
Teléfono: 670 89 54 05

Horarios Restaurante La Casona del Pastor

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles20:00–24:00
jueves20:00–24:00
viernes12:30–18:00, 20:00–24:00
sábado12:30–18:00, 20:00–24:00
domingo12:30–18:00, 20:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Casona del Pastor

Dónde se encuentra Restaurante La Casona del Pastor

¡Tío, si no has probado el Restaurante La Casona del Pastor, ya estás tardando! Este sitio es una obligación si estás por la zona norte de Madrid, en Cañada Real Segoviana, s/n, 28292 Galapagar. ¡Te lo digo yo que he probado mil restaurantes! Aquí todo está delicioso y el trato es de lo mejor, parece que estás en casa. Las croquetas son una maravilla, ¡no te las puedes perder! Si vas, repites, sin duda.

La comida está espectacular. Los torreznos y el picadillo son de los mejores que me he metido entre pecho y espalda. En verano a veces puede hacer un poco de calor, pero tranquilo que hay toldos para cubrirte. El precio está bastante bien, entre 30-70€ por persona, dependiendo de lo que pidas, y la comida, el servicio y el ambiente se llevan un 5 estrellones.

El sitio es agradable y con unas vistas que flipas. Si eres de carne a la brasa, prepárate para disfrutar. Además, la atención es tan cercana que te sentirás como en familia. Yo fui con unos niños y el personal se preocupó por ellos, ¡las tronas y vasos chiquititos están a la orden del día! Y si te gusta dar un paseo después de comer, el entorno natural es perfecto.

El ambiente es genial, hay aparcamiento gratuito y muchas plazas libres. ¡Así que ya sabes! Si buscas un plan facha con buena comida, no te olvides de este pedazo de restaurante en Galapagar.

Qué tipo de comida ofrece el restaurante

Y ya que estamos hablando de La Casona del Pastor, tengo que decir que es un sitio que tiene su magia y podría haber sido increíble si no fuera por algunos detallitos que la verdad, me sacaron un poco de onda. En primer lugar, el tema de la atención al cliente dejó bastante que desear. Llevé a mi perro pequeño y el trato de los camareros fue tan brusco que casi me da vergüenza. Si vas con tu mascota, mejor ni lo intentes. Pero bueno, centrémonos en la comida, que al final es lo que importa, ¿no?

En cuanto a la comida, la relación calidad-precio está bastante bien. Tienen un par de platos que valen la pena y sobre todo, el pescado que traen de fuera de carta. A mí me encantó la lubina a la espalda, estaba en su punto. Las carnes son su fuerte, así que si eres de los que disfrutan de una buena parrilla, vas a salir contento. Pero, la verdad, los postres no fueron la gran cosa... no me convencieron.

Por otro lado, si vas con un grupo grande, este lugar se presta bastante bien. La decoración es rústica y tiene su encanto, pero sinceramente, una buena limpieza no le vendría nada mal. Y ni hablemos de los baños, que están para dar la vuelta. Es una pena porque el sitio tiene un potencial enorme que se pierde entre detalles que podrían mejorar mucho.

Ahora, si te preguntas qué tipo de comida se ofrece aquí, la cosa va de carnes a la parrilla y algunos pescados seleccionados, con un enfoque especial en chuletas de cordero, torreznos y, si te animas, un flan de Baileys para terminar. Además, tienen opciones como parrillada de verduras y huevos rotos con jamón que son de lo más recomendado. Si tienes ganas de disfrutar de un buen día en la naturaleza, este lugar es una buena opción, pero ve con la mente abierta y que no te afecte lo de los pelitos y la limpieza.

Es la comida del restaurante casera

Ya te lo dije, La Casona del Pastor es una auténtica joya. La última vez que fui con mis primos, a finales de junio, me flipó. Ayer volví con mi cuñado y, de verdad, nos quedamos alucinados. La carne es de lo mejor que hemos probado, tanto la calidad como la preparación en barbacoa son de diez sobre diez. Y no solo eso, el servicio de los camareros es espectacular, siempre atentos y echando unas risas. El lugar es precioso, con vistas increíbles que te dejan sin aliento. José, amigo, tienes un restaurante que cualquier persona debería conocer si busca comer productos de calidad y sentirse bien atendido.

Es un sitio muy agradable en plena naturaleza, con animales alrededor y el ambiente es de lo más relajante. Tienen tanto un comedor pequeño como uno grande, y ni hablar de la terraza, que es amplia y perfecta para disfrutar. Y si buscas recomendaciones, las parrilladas de carne y verduras están riquísimas. No te olvides de probar el secreto, ¡te va a dejar con ganas de más! Pero, ¡ojo! A veces se llena hasta los topes, así que asegúrate de reservar con tiempo. Aunque a veces el servicio puede ser un poco lento, vale totalmente la pena.

La verdad, si vas, te vas a sentir a gusto en ese entorno. La terraza en medio del campo es de esas cosas que no se olvidan. Tienen una buena variedad de platos, y aunque los precios son razonables (unos 20-30€ por persona), hay que estar prevenido. A mí me pareció que la comida estaba buena, pero hubo un par de cosas que les faltó un poco de chispa. Pero bueno, cuando el sitio está tan lleno, a veces puede parecer más una discoteca que un restaurante, ¡así que mejor ir en un día soleado!

Y, para la gran pregunta: ¿es la comida casera? Absolutamente sí. Todo lo que probamos, desde la parrilla de verduras hasta el rabo de toro y la entraña, tenían ese toque auténtico y bueno que te hace sentir como en casa. ¡Repetiremos sin duda!

Cuáles son algunos platos recomendados para probar

Mira, si aún no has ido al Restaurante La Casona del Pastor, ya va siendo hora que lo metas en tu lista. El sitio es espectacular, con unas vistas increíbles que te dejan sin aliento. Perfecto para ir con los peques, porque tienen animalitos y la verdad es que se lo pasan pipa. Y ya te digo, la parrillada de verduras con queso de cabra está para morirse. Todo lo que he probado ahí ha sido un acierto total.

El servicio es otro punto a favor. La atención es de 5 estrellas, a veces te toca alguna camarera muy amable que hace que la experiencia sea aún más chula. En cuanto a la comida, el cocido es espectacular y el asado, ¡ni hablemos! Sabores auténticos que recuerdan al campo. Imagínate disfrutando de todo eso con unas vistas de la sierra de Madrid de fondo. Un verdadero lujo.

Claro, para ponerle una pega, el acceso en coche puede ser un poco lioso a ratos. Pero vamos, ¡si vale totalmente la pena llegar! Además, si llevas a los niños, están tan ocupados viendo los animales que ni se acuerdan de que están esperando comida. Y lo que es mejor, los platos son enormes y la calidad es excelente. Por unos 20-30€ por persona, sales bien satisfecho.

Ya para terminar, si te preguntas qué platos son los más recomendados, aquí va: parrillada de verduras, mollejas, chuletas de cordero y ¡no te olvides de los huevos rotos con jamón! Vas a flipar. Así que ya sabes, haz tu reserva porque se llena que flipas, sobre todo en fin de semana. ¡No te arrepentirás!

Qué características hacen que el ambiente del restaurante sea familiar

Mira, si estás buscando un sitio para comer que no te decepcione, La Casona del Pastor es el lugar. Este restaurante tiene esa vibra de hogar, ¿sabes? Con 5 estrellas en comida, la gente no para de hablar de las albóndigas y las carrilleras, que son un espectáculo. Y, ojo, que el trato del camarero Darly es de lo mejor que te puedas imaginar. Va a hacer que te sientas como en casa. Ya sabes, deberías ir a probarlo, porque seguro que repetirás sin dudarlo. Entre 30 y 40€ por persona, es un precio que no está nada mal por lo que te dan.

Ahora, si quieres una experiencia en un entorno bonito, tienes que ir en verano a su terraza. Las vistas son preciosas y los peques se lo pasan genial con las cabras que andan por ahí. Así que si te gusta comer al aire libre, es perfecto. Eso sí, ten en cuenta que no abren todos los días y hay horarios. Un poco lioso, pero vaya, vale la pena. Los platos son grandes y bien preparados, si te gustan las carnes, ¡estás de suerte! Aunque sería genial que incluyeran más opciones de pescado.

Lo que me encanta es que este sitio es un gran descubrimiento. Está un poco escondido, cerca de la ermita de Galapagar, rodeado de naturaleza y con un ambiente de lo más fresco. Ideal para desconectar de la rutina y ridiculizarte de la ciudad. El personal es muy amable y eso siempre suma puntos. ¡Y no olvides hacer reserva! La comida y el servicio son sobresalientes, así que lo mejor es asegurarte tu mesa si quieres disfrutar de todo lo que ofrecen.

Al final del día, lo que hace a La Casona del Pastor tan familiar no solo son las vistas preciosas y esos animalitos que se acercan, sino también el ambiente en general. Hay muchas plazas de aparcamiento, es gratuito, y el trato de los camareros hace que te sientas a gusto desde el primer momento. Es un sitio ideal para ir con los niños, para disfrutar y conectar con la naturaleza. ¡No se lo pierdan!

Cómo puedo llegar al restaurante desde Galapagar

Aprovecho para hablarte de La Casona del Pastor, que es un sitio que no puedes dejar pasar si andas por Galapagar. Tienen un ambiente familiar, es tranquilo y está en plena naturaleza. La comida, te lo digo de verdad, está para chuparse los dedos: un sólido 5 estrellas. Además, el precio es de risa. Para dos personas, con entrantes y plato principal, no te gastas ni 80 euros. Buena atención y no te falta de nada. La verdad, salimos muy satisfechos y ya estamos pensando en repetir.

Ahora, no todo es perfecto. He oído que la barbacoa puede ser un poco escasa para lo que cobran. La tortilla de patata, por otro lado, parece que no ha sido su mejor día, porque dicen que sabía a carne. Eso sí, el trato de los camareros es bastante bueno, con un servicio que se lleva un 4, así que es más que aceptable. Si buscas algo de variedad, está bien, pero no esperes una fiesta de sabores.

Por si te interesa, el ambiente es bastante bonito y vale la pena disfrutarlo. La última vez que fui, el lugar era agradable y de verdad te hace sentir que estás comiendo en un sitio especial. La variedad de la carta es muy buena y aunque he visto que algunas reseñas hablan de tiempos de espera, mi experiencia fue bastante rápida. Puedes comer en un espacio que te da la sensación de estar en medio de todo el verde, lo que se siente genial.

Ah, y si te preguntas cómo llegar desde Galapagar, pues mira, la cosa es que te tienes que tomar un caminito de arena, así que ten cuidado si vas en coche. Pero vale la pena. Una vez que llegues, hay un montón de espacio para aparcar, y el acceso es fácil, incluso si vas con alguien en silla de ruedas. Así que ya sabes, armate de ganas y ve a disfrutar de lo que tienen para ofrecer. ¡No te arrepentirás!

Está el restaurante ubicado cerca de algún punto de referencia

La Casona del Pastor es un sitio que tiene su encanto, sobre todo si te gusta la comida mediterránea y española. Cuando llegas, te sientes como en casa, rodeado de montañas que te atrapan. Lo que más me mola de este sitio es que tienen un menú bastante amplio y buena parrilla, perfecto para esos días en los que te quieres liar a comer en grupo con amigos o en pareja. Lo único que ha pasado últimamente y lo que me rechina son los platos, han bajado la cantidad considerablemente. He ido varias veces y siempre salía satisfecho, pero cada vez veo que le quitan un poco más a los platos. No sé si están haciendo dieta o qué, pero ¡hay que tener cuidado con eso!

La atención de los empleados es muy buena, eso no hay duda. Te tratan bien, así que no hay queja en ese sentido. Sin embargo, la última vez que fui, el ambiente era un poco diferente. Reservamos con un mes de antelación por el Día de la Madre, pero al llegar, nos pusieron en una mesa nada ideal, justo al lado de unos fumadores y mirando a un muro. Es como si no se tomaran en cuenta las reservas que hiciste. Por cierto, la comida no fue nada del otro mundo, excepto ese Secreto a la Brasa que estaba notable. Pero la experiencia se ve ensombrecida por esos detalles, y eso no mola.

Además, si decides ir, prepárate para un viaje tortuoso. La ubicación en Google Maps es un lío y te lleva a caminos prohibidos. Asegúrate de tener claro cómo llegar para no acabar dando vueltas. Y, sobre los precios, está entorno de 30-40 € por persona, pero por ese precio, esperas que valga la pena cada plato, así que la calidad-precio está ahí, aunque la experiencia puede fallar un poco. En fin, aunque tenga sus momentos, no creo que sea un lugar al que vuelva a hacer tantos kilómetros.

Ah, y para que lo tengas claro, La Casona del Pastor no está lejos de las montañas que la rodean, realmente está situado en una localización muy buena en la Sierra de Madrid. Si quieres buenas vistas, asegúrate de pedir una mesa que las tenga, porque no todas lo logran.

Qué productos se utilizan en la cocina del restaurante

Ya sabes, el Restaurante La Casona del Pastor en Cañada Real Segoviana, Galapagar es un lugar que tiene su encanto, pero no todo es oro lo que reluce. Dos estrellas para ellos, y es que la cosa empieza a ir cuesta abajo. La comida ha ido bajando de calidad y, aunque está en una zona privilegiada, no se puede vivir solo de eso. Los platos son algo caros, y honestamente, la relación calidad-precio se la han dejado en el camino. Con unas puntuaciones de 2 en comida y servicio, y un 3 en ambiente, se quedan cortos. Si buscas algo top, mejor que busques en otro lado.

Ahora, si hablamos de un sitio que realmente merece la pena, ahí tienes las críticas de 5 estrellas. Gente encantada con lo que ofrecen, buena comida y porciones que llenan, sin que te dé calor en la terraza. Hay buena sombra y corre el aire, lo que siempre suma. Comida y servicio perfectos, con un 5 en ambas cosas, y ambiente bastante agradable. Así sí da gusto salir a comer, ¿verdad?

Y otro sitio que suena bien también es ese con mucho encanto en el campo. Aunque se les complicó un poco con una carne que pedían poco hecha y llegaba en el punto equivocado. Lo bueno es que lo solucionaron y les dieron otra opción. Sin embargo, hubo una espera bastante larga y los camareros andaban un poco perdidos. Al final, repitieron la visita y la comida y atención fueron estupendas, aunque el ruido del lleno le dio un bajón al ambiente. Sigue siendo un 5 en comida y servicio, así que hay que darles otra oportunidad.

Ahora, de la cocina del restaurante, parece que utilizan algunos productos frescos, porque la comida parece ser buena cuando aciertan. Pero claro, hay un par de veces que se quejan de que la carne llega fría o no en el punto que la piden. Así que la calidad a veces se resiente, y no se trata de productos de poca monta, pero tampoco logran mantener un estándar alto siempre. ¡En fin! Un sitio para probar, pero no esperes que todo sea perfecto.

Cuál es la calidad de las carnes ofrecidas

Y mira, no quiero ser el aguafiestas, pero La Casona del Pastor en Galapagar ha sido un faro de esperanza para los domingos familiares. Llevábamos años confiando en este sitio y siempre lo recomendábamos a todos. Pero desde hace un tiempo, ha pasado de ser nuestro rincón favorito a un auténtico caos. Comida de calidad, precios que se disparan, y de repente, ya no hay nada que venga en su punto. ¿Qué más nos puede pasar? Éramos diez y parecía un domingo normal, pero todo se salió de control.

Al principio, las cosas parecían ir sobre ruedas. El servicio de bebidas rápido y todo. Pero en cuanto empezamos a pedir la comida, empezó el circo. Primero, los judiones de mi padre y hermano tardaron en llegar, y claro, como si no fuera suficiente, les trajeron la carne antes. Estos errores de cocina sin ningún sentido son inaceptables. Y luego, los huevos con jamón, que deberían ser un clásico, venían todos rotos. ¿Qué clase de cocina tiene eso? Un desastre. Y ni hablar del plato que nunca llegó. Una falta total de organización que deja claro que ya no saben cómo llevar una mesa.

Y aquí viene lo grave: los boquerones fritos estaban pasados. Fue un golpe directo. Mi madre, con su instinto, ya lo notó en el primer bocado. Y eso que entendemos que se congelan por ley, pero si están malos, no los sirvas. El estado de esos boquerones fue la gota que colmó el vaso. Hicimos lo correcto y lo dijimos, pero el cocinero no entendía lo que era una queja constructiva, solo quería hacer su espectáculo. Después, la confusión con el plato perdido de mi sobrina, que parecía que nunca iba a llegar. Al final, nos traen un tupper con algo que no pedimos. Un auténtico despilfarro.

Y cuando decidimos irnos, querían cobrarnos por los boquerones que ni siquiera habíamos comido y por la ración equivocada. Después de un tira y afloja, el dueño se pintó de blanco y decidió eliminar esos cargos, pero la situación ya estaba insostenible. Un servicio pésimo de principio a fin, y el ambiente que alguna vez tuvo encanto se fue por el desagüe.

En cuanto a la calidad de las carnes, parece que solo se salvan las sopas, porque lo que a nosotros nos ofrecieron fue un desastre. Lo único bueno fue el momento que compartimos en familia, pero con un nivel de comida así, dudo que volvamos. Es una pena, porque este lugar tenía potencial, pero con esta actitud lo único que están haciendo es hundirlo.

El restaurante tiene opciones especiales de postre

Y mira, hablando de la Casona del Pastor, te digo que es un lugar que no puedes dejar pasar. Tiene esa vibra rústica que te hace sentir como en casa. Los platos son abundantes y de buen rollo. Si te apetece algo del campo, aquí lo encuentras. La parrilla está que arde, y sus carnes son una delicia. Te lo juro, cada bocado es un viaje directo al sabor.

Ah, y no olvidemos la atención. El personal es súper majo y siempre está dispuesto a recomendarte algo que te deje con ganas de repetir. Si no sabes qué pedir, pídele consejo. Te suelen acertar a la primera. Además, el ambiente es muy chido para ir con amigos o una cita, porque hay tanto espacio que ni se siente la gente.

Y si después de comer te da la locura por algo dulce, sí, tienen opciones especiales de postre. Puedes encontrar postres caseros que son una auténtica pasada, como su tarta de queso o el flan. Así que, si te quedas con hambre, ve a por uno de esos. ¡No te vas a arrepentir!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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