Restaurante Filandón

Restaurante Filandón

¡Escucha esto! Si estás buscando un lugar para desconectar del estrés en Madrid, el Restaurante Filandón es tu sitio. Enclavado en el Monte de El Pardo, uno de los bosques mediterráneos más top de Europa, este restaurante te ofrece un respiro a solo unos minutos del bullicio del centro. Imagínate disfrutando de buena comida en un ambiente tranquilo mientras te rodea la naturaleza. ¡Es perfecto para hacer una escapada!

La carta está bien cargada, con platos que combinan lo mejor de la cocina española y mediterránea. Desde un sorprendente tataki de atún hasta unas croquetas de jamón que te dejarán con ganas de más. Además, su encanto y decoraciones crean una atmósfera acogedora que te hará sentir como en casa. Con una puntuación de 4.2 sobre 5 y precios que no se pasan de rosca, no hay excusa para no ir a probarlo. ¡Tú y tus amigos lo van a flipar!

Restaurante Filandón

Restaurante de cocina española
Valoración media: 4,4
Opiniones: 10.761 Reseñas
Dirección: Carr. de El Pardo a Fuencarral, Km. 1.9, Fuencarral-El Pardo, 28049 Madrid
Teléfono: 917 34 38 26

Horarios Restaurante Filandón

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–24:00
miércoles13:00–24:00
jueves13:00–24:00
viernes13:00–24:00
sábado13:00–24:00
domingo13:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Filandón

Dónde se encuentra el Restaurante Filandón

¡Eh, colegas! Hoy os quiero hablar del Restaurante Filandón. Está en la Carr. de El Pardo a Fuencarral, Km. 1.9, en Fuencarral-El Pardo, Madrid. Quería probarlo porque he oído cosas buenas, pero la verdad, la experiencia me dejó un poco frío.

Lo primero, el lugar. Está bien, ni fu ni fa. La decoración es sencilla y el ambiente es tranquilo, perfecto si buscas desconectar un rato. Pero, a pesar de que la carta se veía prometedora, al final todo fue bastante normal. Lo que realmente arruinó un poco la fiesta fue el tiempo de espera. Se tardaron un montón en traer cada plato, y aunque los camareros eran amables, había un aire de desorganización que no ayudaba. Cuando al final nos llegó la comida, estaba bien, pero no era nada del otro mundo. Salí, eso sí, sin estar decepcionado, pero sin ganas de recomendarlo a nadie. Si buscas “comer algo” sin prisa, puede ser tu sitio.

Por otro lado, hay opiniones de otros que dicen que el sitio es espectacular, pero los precios son una locura. Un vino blanco a 8€... y así con las copas. Más de uno se quedó flipando. El ceviche de mero estaba bien, pero luego el pulpo parecía una suela, durísimo. Lo mejor fue un postre de tarta de limón que nos dejó un buen sabor de boca. Eso sí, el servicio se portó, se disculparon por las esperas sin que tuviéramos que quejarnos. No sé, tienen que volver a capturar el rollo que tenían antes, porque promete.

Finalmente, también leí que hay gente que quedó encantada con platos como el carpaccio o el arroz de carabinero, y que volverían seguro. Aquí, te cuenten lo que te cuenten, lo mejor es que el sitio tiene muchas plazas de aparcamiento y es gratis. ¡Ah! Eso sí, si decides ir, recomiendo hacer reserva, porque vaya que se llena.

Así que, ya sabes dónde encontrar el Restaurante Filandón si un día te apetece comer algo en un lugar tranquilo. ¿Te animas?

Qué tipo de ambiente ofrece el Restaurante Filandón

Te cuento, si estás pensando en darle un tiento al Restaurante Filandón, ¡hazlo! La verdad, es un sitio que se lleva 5 estrellas por varias razones. Para empezar, la comida está brutal, y eso lo dice un grupo que fue a compartir unas medias raciones de croquetas de jamón, pulpo a la brasa y calamares a la brasa. Todo una delicia. Ya después, cuando llega el momento de la verdad, pedimos unos platos que no decepcionaron: una chuleta, un cogote de merluza que fue lo mejor y una hamburguesa. La merluza, en especial, estaba cocinada al punto, muy sabrosa y generosa en ración. La carne bien, pero la verdad es que la merluza se lleva el premio. Ah, y los postres, no te pierdas la tarta de queso, ¡la mejor relación calidad-precio!

Pero ojo, que no todo el mundo comparte la misma experiencia. He escuchado a algunos que esperaban más del Filandón. El local es gigante, parece que estás en una finca con áreas verdes y terrazas que molan, pero las mesas y sillas no son nada cómodas. Les faltó pensar en eso, sobre todo con tanto tráfico de gente. Algunos platos son bastante básicos y no destacan en sabor. Además, si estás pensando en ir desde el centro de Madrid, prepárate, porque un taxi te va a clavar unos 60 €. Todo eso hace que, aunque le den una segunda oportunidad, Madrid está lleno de opciones más interesantes.

Ahora, si hablamos de ambiente, el Filandón tiene su encanto. Con varios salones y una terraza amplia, el lugar está siempre lleno, así que se siente esa vibra familiar y casual. La atención es excelente, el personal es amable y está al tanto de todo. Así que si buscas un lugar para disfrutar con amigos o familia, este restaurante ofrece un ambiente agradable y animado, perfecto para cualquier ocasión.

Cuál es la puntuación del Restaurante Filandón según las reseñas

Te cuento, el Restaurante Filandón es un lugar que, sin duda, deja huella. Si estás en Madrid, en Carr. de El Pardo a Fuencarral, Km. 1.9, te lo tienes que meter en la agenda. Es un sitio espectacular por el local, el entorno, el producto, la cocina y el servicio. ¡De verdad! Aunque este calorazo ha hecho que la terraza se vuelva un hornillo, y conseguir mesa es como ganar la lotería. Pero, oye, a pesar de todo esto, le pongo 4 estrellas. ¿Por qué?

Aquí está la jugada: la calidad es innegable, pero los precios son una locura. Te clavan precios de 80-90€ por persona. Eso sí, está claro que en algunos platos te ponen cantidad justita. Por ejemplo, la ración de tomate con bonito del norte a 19€ podría hacer llorar a cualquiera, y el calamar a la parrilla a 23€ no es precisamente una comida para llevarte a casa. Y ya ni hablemos de la molleja de cordero a 25€, que parece que la salsa está más presente que la carne misma. Deberían considerar dar un poco más, porque esto no es lo que esperas cuando estás comiendo en un sitio que, se supone, está pensado para que las familias y amigos compartan platos grandes.

Sin embargo, en los segundos, como el mero y el arroz con carabinero, la cosa mejora. Las raciones son más cañeras y, oye, se compensa un poco. Y, al margen de la pasta, la experiencia es buena. El servicio es de 5, y el ambiente te hace sentir a gusto. Tienes aparcamientos gratis* y hasta un baño específico para los peques. Para los que llevamos en la familia, eso siempre es un plus.

Así que sí, en resumen, si me preguntas, las reseñas ponen al Restaurante Filandón en una sólida 4 estrellas. Pero ojo, que esa calificación no es porque todo sea barato, sino porque al final, la experiencia es bastante top, aunque te dejen con ganas de más a veces. ¡Ve y pruébalo!

Qué tipo de cocina se puede disfrutar en el Restaurante Filandón

Ya te conté un poco sobre el Restaurante Filandón, pero vamos a profundizar un poco más. Nos lo pasamos genial comiendo en familia. La primera impresión al llegar es que el local es enorme, con varios salones que te hacen sentir como si estuvieses en otro mundo. A los críos les encantó que les ofrecerán un menús para ellos con pinturas y gorrito de cocinero. Ese tipo de detalles siempre suman, ¿no crees? El servicio fue estupendo, gente amable que estaba siempre al tanto. Desde las ostras frescas hasta la chistorra a la brasa, que estaba de escándalo. Los puerros con romesco podían mejorar, un poco durillos, pero los tacos de atún los dejaron flipando.

Después, elegimos compartir el tartar de atún rojo, que estaba brutal, y un lenguado que nos requeteencantó. Pero ojo, con los solomillos tuvimos un problemilla. Nos traen unos que parecen una broma, en su mayoría estaban pasados y tuvimos que quejarnos. El segundo que nos trajeron era otra historia, bien hecho y el doble de tamaño. Teníamos un bautizo cerca y ya sabes cómo van esas cosas. Aún así, al final del día, el postre, una tarta de queso, fue la guinda del pastel.

Ahora, volviendo a la experiencia, aunque también hubo un par de cosas que no estaban a la altura. El ritmo del servicio puede ser mejor, no sé si era un día malo, pero tardaron un poco más de la cuenta. Y el sitio, aunque espectacular y acogedor, merecería más organización. El ambiente es genial y comer rodeado de luz natural y naturaleza es un plus. Pero los solomillos fríos y la tortilla aceitosa no deberían pasar en un lugar así.

Así que, en cuanto a la cocina que se puede disfrutar en el Restaurante Filandón, es una mezcla de cocina española con toques modernos. Tienen propuestas interesantes basadas en productos de calidad, como el atún, la chistorra y el jamón ibérico. Claro, con lo que acabo de contar, podrían afinar el tema del servicio y la ejecución de algunos platos. Pero cuando todo cuadra, como con los postres, sabes que pueden llegar a ser una experiencia muy buena. ¡Así que ya has tomado nota!

Qué platos destacados se mencionan en la carta del restaurante

Y si estás buscando un sitio que lo tenga todo, Filandón es el lugar. 5 estrellas bien ganadas, hombre. Es un restaurante precioso, decorado al detalle, con un parking propio que te hace la vida más fácil y unos jardines que molan un montón para disfrutar antes de comer. Tienen varios salones y terrazas que son pura pasada. La comida es una locura, pedimos un steak tartar que estaba en el nivel 8 de picor y me dejaste sorprendido por lo equilibrado que estaba. Luego, un pixin y un rodaballo al ajo, pimienta y vinagre que estaban de muerte. Y el solomillo de vaca estaba en su punto, bien acompañado de ensaladas y unas patatas caseras que no veas. Para rematar, ese coulant de chocolate fue un final perfecto.

Lo bueno es que eso sí, es recomendable hacer reservas porque se pone a tope, sobre todo si vas en grupo de 3 o 4. Y el vinos albarin Lhardy blanco que nos recomendaron, sublime. En total, te puedes ir con un precio de 60-70€ por persona, pero por la calidad, creo que vale cada céntimo. La atención de los camareros es otro rollo, siempre están ahí dispuestos a ayudarte y amables, no hay esperas.

Por otro lado, si decides ir por las buenas reseñas, como hicimos nosotros, recuerda que al pedir aceitunas y pan, te cobra casi 3.8€ por persona. No está mal, pero si no te gustan, ¡es mejor avisar! Un par de amigos pidieron chistorra brasa que estaba muy bien, y la ensalada aunque rica, un pelín escasa. El chuletón lo probamos, que no estaba mal, pero por el precio, teníamos más expectativas. Bueno, las patatas chips caseras sí que estaban ricas, eso hay que reconocerlo.

En la carta del restaurante destacan platos como el aguacate a la brasa, el coulant y esas delicias de pixin y rodaballo. Así que ya sabes, Filandón es un buen acierto si buscas un sitio donde disfrutar la comida española de calidad. Prepárate a quitarte el sombrero, de verdad.

Es posible desconectar del estrés en el Restaurante Filandón

Mira, has de probar Filandón. No es por nothing, pero me he llevado una grata sorpresa. 5 estrellas desde la primera vez, y eso que estuve en la terraza cubierta que, por cierto, es un encanto, decorada chulísima. Lo que más me flipó fue el solomillo, ¡espectacular! Y el rodaballo al pilpil, ni te cuento. De postres, todo lo que probamos estaba buenísimo. La verdad es que me quedé con ganas de más entrantes, porque todos prometen. Ah, y el gatete negro que ronda por ahí, es un crack. Ya te digo, un sitio donde se hace buena comida y no te hacen esperar.

Con un grupo de amigos también puedes disfrutar de la parrilla. Pedimos varios entrantes, como las croquetas y los calamares, y son una delicia. El rodaballo, si lo pides, viene bien generoso, así que tenlo en cuenta. Como consejo, ve con tiempo porque la llegada puede ser un poco lío por el camino. Y de parking, ni te preocupes: hay muchas plazas libres y es aparcamiento gratuito, así que puedes llegar en coche sin problemas.

Pero no todo es perfecto, ojo. Aunque la comida está tremenda, el servicio es un poco más plano. Aquí no sientes esa calidez que a veces te hace sentir en otros sitios, pero al menos son correctos. La materia prima es buena, así que no hay que quejarse demasiado. Es un sitio para reponer fuerzas, como una comida que pasa sin pena ni gloria en cuanto a atención, pero con la tripa llena de sabores que flipas.

A ver, al final, si buscas desconectar del estrés, Filandón podría ser tu lugar. Te sientas en ese entorno precioso en plena naturaleza, rodeado de buena comida y disfrutando de la compañía. Aunque la atención no sea de diez, el ambiente es tranquilo y el entorno se encarga de lo demás. Con ese chuletón memorable y esa tarta de queso que te deja sin palabras, no hay duda de que un buen rato está asegurado. Así que, ¿quién no querría desconectar aquí? ¡Yo repetía!

Qué hace al Monte de El Pardo un lugar especial para visitar

Mira, si estás buscando un sitio donde comer bien en Madrid, Filandón es una parada obligatoria. Tiene una puntuación de 5 estrellas y no es por pura casualidad, ¡es de lo mejorcito en la ciudad! La ubicación, en la Carr. de El Pardo a Fuencarral, Km. 1.9, está rodeada de naturaleza, así que ya te da esa sensación de desconexión. Los salones y terrazas están de lujo, ideales para disfrutar con tus colegas o en familia. Hicimos un festín con besugo y chuleta de vaca vieja que estaban de escándalo. El servicio, por cierto, de 10, no se hizo esperar más de 10 minutos. Recomendación: reserva antes de irte, que siempre está petado.

Pero ojo, no todo es color de rosa. Hay opiniones divididas y hay quienes le han dado 3 estrellas porque, aunque el ambiente es muy agradable, la experiencia de la comida puede dejar que desear. Platos con un exceso de grasa, mariscos sin gracia, y un aceite de oliva que, aunque es rico, puede ahogar un buen sabor. La calidad de la comida se siente floja y, sinceramente, esperas más cuando te dejas entre 80 y 90 euros por cabeza. El servicio estuvo decentillo, pero eso no justifica salir con el estómago rumiando.

Y ya si hablamos de las expectativas, te diré que los entrantes como las croquetas y el pulpo estaban bien, pero el solomillo de buey no pasó la prueba. Te quedas con hambre, y al final, si pagas alrededor de 60 a 100 euros, quieres salir satisfecho, no pensando “me habría ido mejor a otro sitio”.

Entonces, ¿qué hace al Monte de El Pardo un lugar especial para visitar? La respuesta es simple: el entorno natural y la tranquilidad que se respira. Te alejas del bullicio de Madrid y encuentras un espacio para disfrutar de la buena comida y respirar un poquito de aire fresco. Perfecto para desconectar del estrés diario y, si tienes suerte, compartir buenas risas con los amigos.

Cuáles son las características que definen la decoración del Restaurante Filandón

Te cuento, el Restaurante Filandón es un lugar que te deja boquiabierto desde que pones un pie adentro. El sitio es enorme y la distribución de los espacios lo hace super cómodo. La terraza de invierno es un super acierto, las mesas están bien distanciadas, así que puedes disfrutar del ambiente tranquilo y acogedor sin que te incomode el ruido de otras mesas. La vibe es ideal, ya sea para una cena romántica o una quedada con amigos.

Y ni hablar de la comida. Probé el STEAK TARTAR, y ¡vaya que me sorprendió! No me preguntaron cómo lo quería, pero el picante era casi invisible. Lo que sí me encantó fue la cantidad: creo que te ponen entre 250-300 gramos. La carne está cortada a cuchillo, que es justo como me gusta, y el equilibrio de ingredientes permite que el sabor de la carne brille por sí solo. Luego, las FILLOAS son otro nivel, llenas de sabor y con una textura fina que te hace querer más. Vienen dos, así que ¡prepárate para disfrutar! Eso sí, ten en cuenta que es un sitio de precio elevado, entre 70-100 euros por persona, pero vale cada céntimo.

Sobre el servicio, noté algunos pequeños tropiezos, pero nada que me arruinara la experiencia, y parece que fue algo anecdotario. Este lugar no solo es una opción para comer, es para vivir un momento. Y si buscas un sitio que te transporte de Madrid al campo, el Filandón es tu sitio. El ambiente es acogedor, con un toque elegante pero sin pretensiones. Tienen un equipo que se nota que es profesional y amable, te hacen sentir bien desde que llegas.

Entonces, ¿qué tal la decoración? La atmósfera mezcla ese aire de confort elegante con un toque rústico que te envuelve. Puedes notar que han cuidado cada detalle para que te sientas cómodo y a gusto. Un lugar que no solo se ve bien, sino que invita a quedarse. ¡Recomendadísimo, no te lo pierdas!

Está el Restaurante Filandón cerca del centro de Madrid

¿Te he hablado ya del Restaurante Filandón? Es un sitio que de verdad nos encanta, y no es por menos. Tiene una calidad en la comida que es de lujo y los precios son razonables para lo que ofrece y para estar en Madrid. Y si te digo que la terraza de invierno es una pasada, ¡mejor que la mayoría de terrazas que he probado! Además, si eres de los que les gusta probar un poco de todo, aquí tienes medias raciones y puedes comer un buen combo de platos sin arruinarte.

La comida es familia de 10, de esas que te hacen quedar bien. Al final, nos pasamos un poco pidiendo y acabamos con tupper en mano, ¡así de buenos estaban los platos! El ticket se nos fue a 390€ (unos 80€ por persona, con vino y todo). La calidad no se discute y el ambiente es perfecto para una buena tarde con los amigos.

Y en cuanto al local, está muy chulo. Tiene varias zonas y una temperatura genial, así que no pasa nada si hace frío. El personal es súper atento y te hacen sentir como en casa. La cocina es un espectáculo, tanto el pescado como la carne estaban a otro nivel, ¡el punto ideal! No tendrás que esperar nada, el servicio es rápido y bien organizado. En general, lo que pagas se siente bien justificado.

Mucha gente se pregunta si el Filandón está cerca del centro de Madrid. No está exactamente en el bullicio, pero tampoco es una locura. Está en Carr. de El Pardo a Fuencarral, Km. 1.9, así que si te mueves por la capital, te puede resultar accesible. Y además, hay un montón de plazas de aparcamientos gratuitos, así que si decides ir en coche, ¡no hay problema! ¡Te animo a que te des una vuelta por allí!

El Restaurante Filandón es adecuado para una escapada con amigos

Ya sabes lo que te digo sobre el Restaurante Filandón. Es como una montaña rusa de experiencias. En una ocasión, fui a celebrar un cumple y lo que debería haber sido un festín se convirtió en un desastre. Pedimos ese famoso lenguado Evaristo y, sorpresa, ya no quedaba. Nos recomendaron uno de “ración” que, bueno, no sé si quiero hablar de eso. La salsa que le pusieron sabía más a vinagre que a otra cosa y la cantidad... parecía un caldo de pescado. Terminamos dejando la comida casi intacta, ¡qué decepción!

Y el ambiente, ni te cuento. Te sientas y ya entras en la nube de humo de las hogueras que tienen en la entrada. ¡Y la acústica! Había que gritar para que te escucharan, ¡las mesas están demasiado pegadas! En nuestra mesa, una de las patatas estaba cruda y las vajillas con descascarillados. La verdad es que no armonizaban con la imagen de un buen restaurante. ¡Vaya plan!

Ahora, si hablamos de las cosas buenas, sí, han tenido momentos en los que han brillado. Tienen unos arroces para chuparse los dedos y la atención en algunos casos ha sido buena. Aunque claro, el precio es un poco elevado: se te puede ir un buen pico, entre 60-70 euros por persona. Para un buen día con los colegas, la comida es rica, el trato amable y hay espacio para disfrutar.

Sin embargo, con todo esto en mente, ¿será Filandón una buena opción para una escapada con amigos? Pues puede que sí, pero solo si se hace una reserva previa y esperas que la experiencia no sea como la última vez que fui. Depende de lo que busques. Si te arriesgas, podrías salir muy satisfecho, pero si te suena el plan de pedir el lenguado Evaristo, mejor ahorra esa decepción y prueba otra cosa.

Los precios en el Restaurante Filandón son accesibles

Y mira, si estás buscando un buen lugar para cenar, el Restaurante Filandón es la bomba. La decoración exquisita te hace sentir en un sitio elegante, y la atención del personal es de 10. De entrantes, no te puedes perder las croquetas de carabinero o de jamón ibérico, que son una delicia. Y si hablamos de pescados, ojo al besugo, pixin y rodaballo, todos espectaculares. Termina la cena con la torrija, que está para chuparte los dedos.

El ambiente es acogedor, perfecto para una cena con amigos o en pareja. Cuando fuimos, pedimos un montón de cosas para compartir: pizzeta de boletus y papada ibérica, y las patitas de pulpo a la brasa que son un clásico. ¡No te digo más! El arroz negro con chipironcitos es "simple", pero está espectacular. Y si te gusta el steak tartar, el de solomillo de vacuno es obligatorio. Para los más golosos, la torrija es solo por Semana Santa, pero vale la pena pedirla si te pilla.

Eso sí, no todo el mundo ha dejado buenas críticas. Algunos han mencionado que se siente un poco caro para lo que ofrecen, con platos un poco básicos. Pero, ¿qué queréis que os diga? Los sabores a veces pueden ser cuestión de suerte. Pero la experiencia en general es top y el lugar es enorme, perfecto para eventos y cenas. Ambiente y producto de calidad son su sello.

En cuanto a si los precios son accesibles, aquí la cosa se puede poner un poco delicada. Entre 60 y 70 € por persona no es cualquier cosa, pero si buscas calidad, ambiente y buen servicio, vale la pena. Si no quieres gastar tanto, tal vez este no sea el lugar para ti. Pero si apuestas por una buena cena, el Restaurante Filandón cumple con creces.

Qué tipo de experiencias se pueden vivir en el Restaurante Filandón

Ya te digo, el Restaurante Filandón es un sitio donde la cocina española brilla con luz propia. Está en la Carr. de El Pardo a Fuencarral, Km. 1.9, Fuencarral-El Pardo, Madrid. Fuimos a cenar y, la verdad, me gustó muchísimo todo. La materia prima es de 10, bien elaborada y presentada. El servicio, muy correcto. Nos dejamos unos 70-80 € por cabeza, pero te aseguro que por lo que comimos, merece la pena.

Y mira, el ambiente es otro rollo. Con una valoración de 5, se respira buen rollo y la decoración está cuidada. Te recomiendo probar el lenguado Evaristo y las patatas fritas finísimas y crujientes, ¡delicias pura! Aunque hubo algunos fallos leves, como que el pescado tenía más espinas de lo que esperaba, y el servicio se hizo un poco lento en los postres, no me voy a quejar demasiado. Sabes cómo son las fechas complicadas, ¿verdad? Pero el año que viene vuelvo, sin duda.

Te aseguro que vayas en la época que vayas, la relación calidad-precio es muy buena. Puedes vivir una experiencia gastronómica donde la comida, aunque pueda tener sus altibajos, compensa con creces. Así que reserva tu mesa, ¡porque la buena comida no espera!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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