RESTAURANTE CASA JUSTA GRIÑÓN

RESTAURANTE CASA JUSTA GRIÑÓN

¡Ey, equipo! Si estás por Griñón y buscas un buen lugar para comer, tienes que hacerle una visita al Restaurante Casa Justa. Este sitio, que antes era el famoso “Lechal”, está en la Av. Navalcarnero, 44, y tiene un parkín privado enorme que te hace la vida más fácil. Con tres comedores y una terraza gigantesca, es perfecto para cualquier plan, ya sea una comidita familiar o una cena con los amigos. La calidad de los platos, desde un chuletón hasta un cordero asado, es de nivel y, para rematar, los precios son muy competitivos.

La semana pasada estuve allí y me encantó el ambiente. Comenzamos en la terraza con un aperitivo y, claro, nos quedamos a comer. Si lo piensas, Casa Justa es una de esas opciones que debes tener en tu radar, ideal tanto para los locales como para quienes pasen por aquí. Su carta cambia con los ingredientes frescos del mercado, así que siempre hay algo rico que probar. Así que dale una oportunidad y explora su menú. ¡No te vas a arrepentir!

RESTAURANTE CASA JUSTA GRIÑÓN

Restaurante
Valoración media: 3,7
Opiniones: 468 Reseñas
Dirección: Av. Navalcarnero, 44, 28971 Griñón, Madrid
Teléfono: 915 48 88 46

Página web

Horarios RESTAURANTE CASA JUSTA GRIÑÓN

DíaHora
lunesCerrado
martes9:30–0:30
miércoles9:30–0:30
jueves9:30–0:30
viernes9:30–0:30
sábado9:30–0:30
domingo9:30–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación RESTAURANTE CASA JUSTA GRIÑÓN

Dónde se encuentra el Restaurante Casa Justa

¡Ey, peña! Si estás por Griñón y te lía salir a comer, presta atención porque te voy a contar de este sitio, el Restaurante Casa Justa. La cosa es que tiene su fama, pero no siempre es oro lo que reluce. Primero, hablemos de lo que no mola. Imagínate ir a comer en familia y encontrarte con un calor del demonio, con la climatización a 32 grados porque el aire acondicionado está estropeado. Eso sí, el salón a rebosar, como si no pasara nada. Pedí unos torreznos que, la verdad, parecían de esos que te ponen en el bar del barrio como tapa y un solomillo que se quedó en un filete de lo más soso. ¡Y el postre! Una bola de helado que me costó 4 euros… en fin. ¡Ni una tapa con la cerveza! Por lo que pagas, que te clavan entre 40-50 euros, esperas algo más. Y los baños son un desastre total, con dejadez, ni cerradura. Una decepción, la verdad.

Pero si quieres escuchar la otra cara de la moneda, deja que te hable de otra visita a Casa Justa Griñón donde todo fue de lujo. Este sitio es una joyita, uno de los tres mejores restaurantes de la zona sur de Madrid. Aquí sí que se siente la calidad y la pasión en cada plato. Desde que entras, la sensación es que estás a punto de vivir una experiencia gastronómica. Y el camarero Raúl... ¡un crack! Sabía manejar todo en la sala como un pro, siempre con una sonrisa. Pedimos pulpo a la gallega, chipirones y un tronco de bonito que eran pura delicia, de esos platos que te dejan pensando en el siguiente bocado. La atención impecable, el ambiente acogedor, y el aire agradable. Un placer que vale la pena, ¡y el precio, entre 20-30 euros por persona, no está mal!

Así que, si te animas a comer por la zona, el Restaurante Casa Justa te espera en la Av. Navalcarnero, 44, 28971 Griñón, Madrid. Y si quieres comer bien, yo diría que ¡reserves! Los fines de semana se llena rápido. ¿Te vives el rollo de comer como un rey? ¡Dale, que no te arrepentirás!

Qué fue el antiguo establecimiento en el que se basa Casa Justa

Tienes que probar el Restaurante Casa Justa en Griñón, de verdad que es un acierto total. Les ponen 5 estrellas porque todo es una bomba: desde la comida hasta el servicio, ¡que es de 10! No hay ninguna pega, todo está riquísimo. Los camareros son súper atentos, te hacen sentir como en casa. La relación calidad-precio es brutal, así que no hay excusas para no volver. Si vas, ¡repites seguro!

La primera vez que fui, estoy seguro de que elegí bien. Pedimos el menú del día y salimos encantados. Todo está bien condimentado y no te vas a tener que dejar el sueldo. Te recomiendo el cocido, ¡te va a flipar! Por unos 10-20€ por persona, comes que te mueres. Además, el sitio tiene un aparcamientos gratuito y amplio, lo que siempre es un puntazo.

La comida de aquí es para morirse, de verdad. Las croquetas y los torreznos son un must y, si no has probado el tomate, te lo estás perdiendo. El ambiente es agradable, aunque a veces está algo concurrido, pero eso solo significa que hay calidad. Si vas, te va a gustar. Y si pasas por Griñón, ¡no puedes dejar de entrar aquí!

Por lo que tengo entendido, el antiguo establecimiento que se basa Casa Justa era un lugar popular que siempre estuvo bien visto en la zona. Han mantenido esa esencia familiar y la buena comida casera que todos aprecian. Así que ya sabes, si estás en Madrid, ¡hazte un favor y date una vuelta por Casa Justa!

Qué tipo de comida se puede encontrar en Casa Justa

Oye, si buscas un buen sitio para comer, Casa Justa en Griñón es la bomba. Nos topamos con él por casualidad y, ¡vaya acierto! Todo está buenísimo. Desde el momento en que te sientas, el personal, con Fernando a la cabeza, te trata de lujo. La gente es súper amable, y las raciones son generosas. Con un precio por persona de 20-30 €, la relación calidad-precio es un 10 de 10.

Te cuento que las ensaladas y la carne son espectaculares. Además, si vas con alguien más, no dudes en pedir tapas, a nosotros nos vino de perlas para probar un poco de todo. Y si puedes, reserva, porque aunque fuimos un martes tranquilo, se llenó rápidamente. La terraza es una maravilla, y si te sientas afuera, lo disfrutas aún más. Todo esto con un ambiente que se siente genial. Comida, servicio y ambiente, todo un 5 estrellas, hermano.

Si te decides a ir entre semana, mejor que mejor. La parrilla es buenísima y el cocido madrileño, ¡de los que quitan el sentío! También hay menús que te hacen la vida más fácil. Pero ojo, si vas en grupo, haz tu reserva. He oído que algunos se la jugaron y acabaron con una experiencia regular. Un colega comentó que fue un fracaso total la primera vez, y todo por no pedir menú ni raciones. La carne de su solomillo y entrecotte lo dejaron bastante decepcionado. Así que mejor que lo lleves claro.

Entonces, ¿qué tipo de comida puedes encontrar en Casa Justa? Principalmente, tienen carne a la parrilla, ensaladas frescas y esas raciones para compartir que hacen que tus comidas sean más divertidas. También hay opciones de marisco, como las gambas a la plancha que, según dicen, son muy recomendables. ¡No te lo pienses mucho y lánzate a probarlo!

El restaurante dispone de aparcamiento disponible

Mira, si vas al Restaurante Casa Justa en Griñón, prepárate para una montaña rusa de experiencias. Por un lado, hay gente que ha quedado flipando con su comida. Un grupo celebró un cumple y se pusieron hasta arriba con croquetas y torreznos. Ellos estuvieron contentos, pero ojo, porque el ambiente es un jaleo. Más ruido que en un bar de deportes, pensaban que era un lugar tranquilo y nada. La comida y las raciones decían que estaban bien, así que la comida les dejó buen sabor, aunque el precio por cabeza fue de más de 100 €.

Pero no todo es color de rosa. Estuve ahí el 11 de junio y salí con una 1 estrella. La comida fue un bajón total. La ración de pescado frito era mínima y el aceite parecía que había pasado una temporada en la nevera. El secreto estaba seco y era súper escaso, vamos, un desastre total. Encima, el calor que hacía era brutal. ¿Calidad-precio? Un 0 patatero. No pienso volver, de verdad. Cuando algo sale mal, la experiencia se convierte en un "no gracias".

Y ni hablar de ese menú de 43 € con más escasez que un buffet en un tren. La espera fue eterna, y al final, los postres eran como para un grupo de cinco en vez de once… ¡Un bochorno! Y para rematar, los camareros se pusieron a hacer de intermediarios con un cliente pesado. Inacceptable. La comida, en total, solo se llevó un 2 y el servicio un escueto 1.

Ahora, te diré que si te preocupa el aparcamiento, hay muchas plazas libres, así que no te rompas la cabeza con eso. Aparcamiento gratuito, lo que es un alivio en estos tiempos. Pero en cuanto a la comida y el servicio, hay que pensárselo dos veces antes de ir. ¿Merece realmente la pena? ¡Tú decides!

Cuántos comedores y terrazas tiene Casa Justa

Y hablando de Casa Justa en Griñón, tienes que saber que la comida es espectacular. Este sitio siempre tiene muchísima gente, si decides ir, prepárate para esperar algo, pero vale la pena. Tienen un menú que no solo es casero, sino que te llena de verdad, y el precio está más que correcto. Imagínate, pedimos sopa de pescado, pisto con huevo, carrilleras de ternera y un filete de vaca. Y no olvides el flan casero al final, tomamos uno grande para los seis y voló en nada. Para que te hagas una idea, su comida y servicio se llevan un 5 de 5. El ambiente, a lo mejor no es el mejor, un 3, pero si vas por la comida, ¡no se habla más!

Pero claro, no todo es perfecto. El pasado viernes, un grupo que fue a comer se encontró con un servicio que dejaba mucho que desear. Se olvidaron del segundo plato, de los postres... ¡y hasta de la botella de agua! Con más de media hora esperando, tuvieron que decirles que no lo trajeran. Entraron a las 14:30 y ya eran las 16:00 sin el plato principal. No es la primera vez que escucho esto, parece que el trato solo lo tienen bien con los amigos de los dueños. Así que, aunque está al lado de casa, piensan en buscar otra opción. Para que te hagas una idea, este grupo le puso un 1 al servicio. Mal, mal, mal.

Luego, hay quienes le dan una buena valoración. Recuerdo una cena de un sábado en que la familia quedó encantada con el lugar. El sitio es bonito y tiene terraza además de un aparcamiento grande y gratuito. La comida estuvo deliciosa, especialmente las croquetas y las patatas bravas. Además, la atención fue buena y el ambiente costero del lugar es acogedor. Aquí, la familia les dio un 4 en comida y servicio, así que les merece la pena volver.

Y ya que estamos, sobre cuántos comedores y terrazas tiene Casa Justa, te cuento que el lugar tiene terraza y un espacio interior que, además, está bien cuidado. Si algún día decides ir, seguro encuentras espacio para disfrutar de una buena comida.

Es adecuado Casa Justa para comer en familia

Mira, el Restaurante Casa Justa en Griñón tiene sus cosas, pero de buenas a primeras, el servicio deja mucho que desear. Ya empezando por la reserva, que pareció un juego de adivinanzas al no saber si teníamos mesa o no. Y cuando por fin nos sentamos, las bebidas llegaban a cuentagotas y ¡es que se equivocaban! El camarero se atrevió a decirnos que le dijéramos todo de una vez, como si eso fuera un concurso. Yo no sé si tienen prisa o qué, pero así no se trata al cliente. Sinceramente, decepcionado. No creo que vuelva a poner un pie ahí.

Y lo de la comida, vaya tela. Reservamos para comer en familia y nos dijeron que el local estaba climatizado, ¡mentira! Estábamos a 32 grados, con ventanas abiertas y el calor era insoportable. Un botellín de Mahou a 2€ sin ni unas aceitunas para acompañar. Los torreznos eran una risa, quemados y amargos, y el "entrecot" parecía una suela de zapato. La espera fue eterna y cuando al final llegó el helado, ya estaba casi fundido. 4€ por una bola de helado que parecía un chiste. ¡Una pena! El sitio se hace el interesante, pero eso no es suficiente, no vuelvo.

Ahora, si buscas un sitio donde disfrutar de buena comida, también hay que reconocerlo, tienen unas parrillas que huelen increíble y mariscos de primera. A simple vista, los salones son agradables y tienen mucho espacio para aparcar. En cuanto a la comida, el menú diario tiene buena pinta y si te toca hacer un cocido completo, parece que no te quedas con hambre. Después de haber ido varias veces, parece que las cosas han mejorado un poco. Los platos recomendados son de aplaudir, como el Arroz a la Cubana o las Albóndigas.

Entonces, ¿es adecuado Casa Justa para comer en familia? Bueno, si pasas por alto los sustos iniciales del servicio y el calor, y además te gusta una buena parrillada, puede ser que sí. Aunque, si buscas algo sin problemas y que te trate bien desde el principio, quizás deberías mirar otras opciones. Pero si decides arriesgarte, igual te llevas una sorpresa.

Qué platos destacados se mencionan en el artículo

Oye, si estás en Griñón y buscas un sitio donde comer, Casa Justa es una opción que deberías considerar. Este lugar se lleva 4 estrellas por su buena comida y servicio rápido, aunque el ambiente puede ser un poco ruidoso. Las reseñas de la peña dicen que la carne está buenísima, pero cuidado: ¡no olvides reservar! Se llena en un abrir y cerrar de ojos. La última vez que fui, la carne estaba tan rica que ni me dio tiempo a sacar foto, eso sí, si no quieres esperar, asegúrate de llamar antes.

Ahora, no todo es una maravilla. Hay gente que ha tenido experiencias para olvidarse. Un par de reseñas hablan de esperas insufribles. Imagina estar casi tres horas solo para comer un par de platos y tomar unas birras. Eso sí que no. Servicio un desastre en ocasiones, y el ambiente puede volverse un caos. Un camarero en particular, uno latino con un bigote pronunciado, ha sido el blanco de varias críticas. La peña parece que lo tiene claro: mucho camarero, pero nadie se entera de qué va el rollo y se tarda un montón en servir.

Y otro tema que salta a la vista es la comida. Cuentan que, aunque la comida es buena, hay decepciones de las grandes cuando pides algunas cosas. Las patatas con bacalao, por ejemplo, son un embuste: tamaño gigante pero poca miga de bacalao. Eso sí, no dudes en preguntar por los menús, que al principio no te los enseñan. Esos detalles marcan la diferencia y en este restaurante podrían mejorar mucho en la organización.

Así que, ¿qué platos te puedes encontrar ahí? La carne y las patatas con bacalao son de los más mencionados. Aunque, cuidado con la cantidad de bacalao que te pueda tocar, porque puede que sí, pero puede que no. Así que si decides ir, ve con la mente abierta y preparado para lo que venga, ¡y no te olvides de reservar!

Cuál es la calidad de los platos en Casa Justa

Así que, después de escuchar tantas recomendaciones, decidí darme una vuelta por Casa Justa en Griñón, en la Av. Navalcarnero, 44. Entré con ganas de un café, ¿sabes?, pero la verdad es que me quedé algo chafado. La espera fue eterna, y ni te cuento que no tenían leche sin lactosa. Por 2,5€ esperaba un café, no un vaso de agua con cafeína. En fin, mejor a otra cosa.

Luego, me animé a probar la “carte a la piedra” con amigos, y ahí fue donde se me cayó el alma a los pies. Pidimos para tres y nos trajeron un plato que parecía más bien para uno, todo por un pastizal de 102€. Si vas, prepárate para quedarte con hambre, porque la cantidad es ridícula. La calidad de la comida estaba bien, pero el tiempo de espera fue como una tortura. Me dejaron claro que si buscas buen servicio, aquí no es el lugar.

En otra visita, la experiencia fue para olvidar. Pedí boquerones y croquetas, y lo único que puedo decir es que estaban incomibles. Además, el entrecot que me sirvieron era un desastre. Después de esperar una eternidad, a la hora de pedir la cuenta, ¡me hicieron esperar otra hora! Tanta desorganización y falta de atención me dejaron con mal sabor de boca.

Aun así, algunos colegas dicen que el ambiente tiene su encanto y que la comida tiene calidad-precio aceptable. Pero el servicio es un caos: te pueden tardar un rato en traer lo que pides, y si esperas disfrutar de una buena conversación en la terraza, piénsatelo otra vez, las sillas son la cosa más incómoda que te puedas imaginar. ¿Así que si decides ir, ¡ve preparado para tener paciencia!

Cómo son los precios en comparación con otros restaurantes

Si estás pensando en ir al restaurante Casa Justa en Griñón, te cuento que la comida es estupenda y la calidad es muy buena. Pero ojo, prepárate, porque el servicio es un desastre. Nos pasó que reservamos mesa a las 15:30, y nos sentaron ¡una hora después! Empezamos a comer casi a las 17:00, y entre plato y plato... no veas. Fue una espera interminable. Por eso, aunque la comida tiene 5 estrellas, el servicio se lleva un 1. El ambiente está más o menos, así que le damos un 4.

Sin embargo, no todo es negativo. Un grupo de amigos quiso probar por qué siempre había tanta gente desde el primer día de su apertura. Y claro, no fue una decepción. Comieron de menú, ¡y estaba a un buen precio! Así que, por lo menos, el plato principal contundente sí cumple. Es un sitio que vale la pena para repetir, sin duda.

He de decir que mi familia ha comido varias veces allí y siempre salimos con una sonrisa. El trato es bastante bueno, y la variedad de platos te deja loco. Entre mis favoritos están el cordero asado y el rodaballo al horno. La ensalada de tomate con bonito aliñado es un must, ¡espectacular! La verdad es que este lugar es ideal para quedar bien con la familia o amigos, tienes un punto para recomendar.

En cuanto a los precios, son bastante competitivos en comparación con otros restaurantes. La comida de buena calidad no siempre es barata, pero aquí tienes un equilibrio. El menú no rompe el banco, así que si buscas buena comida sin dejarte un riñón, Casa Justa se ajusta perfecto.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados