Oribu Brasas Japocastizas Cocina Japonesa Especializado En Wagyu

Oribu Brasas Japocastizas Cocina Japonesa Especializado En Wagyu

Si estás en Madrid y buscas algo que te deje boquiabierto, Oribu Brasas Japocastizas es el lugar a donde tienes que ir. Este restaurante, ubicado en C/ del Marqués del Duero, 6, Salamanca, es una mezcla explosiva de la cocina japonesa y castiza, especializada en el Wagyu 100% a la brasa. Aquí no solo vas a comer, vas a embarcarte en un viaje gastronómico que celebra el sabor y la calidad. Con un ambiente cálido y sofisticado, es perfecto para cualquier celebración o simplemente para disfrutar de una cena con amigos.

Lo mejor de todo es que en Oribu no solo se centran en el Wagyu: también ofrecen una selección increíble de carnes premium, pescados, mariscos y aves. El restaurante se ha hecho un nombre por su propuesta innovadora, que combina lo mejor de la tradición con un toque moderno. ¿Te imaginas degustar el Wagyu en un entorno brillante y misterioso? Y si buscas algo aún más exclusivo, cuentan con un salón privado. Así que ya sabes, si estás en busca de una experiencia única y deliciosa, no dudes en reservar tu mesa. ¡Te va a encantar!

Oribu Brasas Japocastizas Cocina Japonesa Especializado En Wagyu

Restaurante japonés
Valoración media: 4,5
Opiniones: 309 Reseñas
Dirección: C/ del Marqués del Duero, 6, Salamanca, 28001 Madrid
Teléfono: 688 05 05 05

Mapa Ubicación Oribu Brasas Japocastizas Cocina Japonesa Especializado En Wagyu

Dónde se encuentra ubicado el restaurante Oribu Brasas Japocastizas

¡Tío, tienes que probar Oribu Brasas Japocastizas! Este restaurante japonés en Calle del Marqués del Duero, 6, Salamanca, Madrid es una joyita que descubrimos entre semana y estaba casi vacío, ¡eso siempre es un 10! El ambiente es súper íntimo y cuidado, y la decoración es de otro nivel. En la entrada hay un traje de guerrero japonés que te deja flipando.

Las salsas que te ponen son caseras y están de lujo. Tienen de vino tinto, romero y una de wasabi que es mi favorita, no pica nada, pero sabe a wasabi. Si vas, no te pierdas el menú sumibiyaki de tierra, porque todo lo que probamos estaba rico. Gyozas, edamame agridulce y, por supuesto, cortes de wagyu que te vuelven loco. Y no me hagan hablar de los postres, porque la torrija que comí ahí ha sido la mejor de mi vida. Sin duda, un top.

En el cumple de mi chico, nos pusieron una bengala en la tarta y hasta nos invitaron a una copa de cava. También te dan una tarjeta de “socio” con ofertas especiales cada mes. ¡Es la leche! No sé cómo darle otra cosa que un 10. La relación calidad-precio está muy bien, así que prepara unos 50-60 € por persona para comer así de bien.

Yo veo que hay opiniones de todo, y sí, a algunos les desconcertó que no había mucha gente y que el servicio a ratos falló, pero la verdad, para mí lo importante es la calidad de la comida, y aquí no te decepcionan. Es un lugar agradable con una estética cuidada, y las cosas que probé estaban bien ricas, eso de mezclar carne y pescado en la parrilla no es lo mío, pero eso se arregla con tiempo.

Recuerda, si quieres un buen plan para cenar, Oribu Brasas Japocastizas es el sitio. ¿Dónde? En Calle del Marqués del Duero, 6, en Salamanca, Madrid. ¡No te arrepentirás!

Qué tipo de cocina ofrece Oribu

Mira, si andas por Salamanca y quieres comer bien, Oribu Brasas Japocastizas es una parada obligada. Este sitio en C/ del Marqués del Duero, 6 es puro lujo. 5 estrellas por todas partes: el servicio es súper agradable y atento, te sientes como en casa. Te recomiendo que te decidas por un menú degustación. Los edamames de aperitivo son un must, además, los carabineros, las zamburiñas y, por supuesto, todas las carnes. ¡Todo está de rechupete! Y lo mejor es que cocinan a la perfección sin humo. Puedes cenar sin salir oliendo a barbacoa. Es toda una experiencia gastronómica.

El local tiene una decoración exquisita. Hay una armadura que es chulísima y de fondo, una música tranquila que hace que la cena sea aún más agradable. La comida es abundante, así que ve preparado para salir rodando. Las gyozas, los carabineros y, por si fuera poco, su wagyu es de otro planeta. ¿Y de postre? No te vayas sin probar la tarta de queso. El servicio es tan bueno que hasta nos recomendaron un vino de Albacete que maridó perfecto.

Es importante que sepas que, aunque a veces el lugar tiene ínfulas de ser caro, lo vale. No te asustes si ves precios que rondan los 90-100 euros por persona, la calidad lo justifica. Eso sí, imprescindible reservar, no vayas a quedarte fuera. Aunque no todo el mundo tiene la misma suerte: hay quien salió decepcionado, sobre todo con los menús degustación. Pero, en general, Oribu ofrece una cocina que mezcla lo mejor de las tradiciones japonesas con toques más contemporáneos y madrileños. Aquí encontrarás carnes de calidad, platos clásicos y un ambiente ideal para disfrutar de una buena cena.

Cuál es la especialidad del restaurante

Mira, si estás pensando en un buen plan para salir a cenar, Oribu Brasas Japocastizas en C/ del Marqués del Duero, 6, Salamanca es un 10/10 garantizado. El sitio es moderno y bonito, con una música de fondo que te hace sentir de lujo. La atención es de 10, en serio. Suelen hacer menús especiales que están de rechupete y por precios muy razonables. Te cuento que mi cena ahí costó unos 30-40 € y fue la bomba.

¿Te imaginas celebrar tu cumple en un lugar así? Yo lo hice y fue un acierto total. Decoración chula y un menú de Halloween que estaba genial por solo 40 €. La experiencia de cerrar la velada haciendo tus propias carnes a la brasa en la mesa es otra historia. ¡Y ni hablemos del brownie de postre! Eso estaba super rico. Si te gusta pasarla bien y comer bien, este es el lugar.

Una vez entré casi de casualidad y ahora es uno de mis sitios favoritos. La comida siempre sale rica y el ambiente es súper agradable. Te sientas y te das cuenta de que el servicio es excelente, lo que es un plus, sobre todo hoy en día. El precio por persona ronda los 40-50 €, pero créeme, merece totalmente la pena.

Ahora, hablando de lo que destacan, la especialidad del restaurante son las brasas de Wagyu. Te sirven carne de primera, pero lo bueno es que puedes cocinarla tú mismo, lo que hace que la experiencia sea única. Los menús son interesantes, como el cocido japocastizo de ramen o el lomo de falda española, que no decepcionan. Definitivamente, si buscas calidad y una comida que te deje satisfecho, Oribu es el lugar. ¡Tienes que probarlo!

Qué es el Wagyu y por qué es especial en este restaurante

Mira, si buscas un lugar donde disfrutar de la cocina japonesa en su máxima expresión, Oribu Brasas Japocastizas es tu sitio. Desde que llegas y las puertas se abren solas, ya sientes que te van a tratar de lujo. Aquí todo está cuidado al milímetro. 5 estrellas es lo mínimo que merece, porque no solo se trata de comer, sino de vivir una experiencia completa. El servicio es excepcional, siempre pendientes de ti y de que todo esté a tu gusto. Si decides ir, tómate un aperitivo que te ofrecen, siempre suma.

Hablando de la comida, si vas con amigos, el menú degustación es una apuesta segura. Todo lo que probamos estaba riquísimo y la rapidez del servicio nos dejó boquiabiertos. ¡Hasta nos invitaron a una copa! Pero no te engañes, el precio puede ser un poco alto para lo que te sirven, aunque la calidad de los productos, como el cocido Japocastizo de Ramen, se nota que es de primera. Y ojo a los postres, que también están a la altura, ¡la *torrija Tokio* es un espectáculo!

Ahora, hablemos un poco de las carnes. Aquí el Wagyu es la joya de la corona. Este tipo de carne es especial porque proviene de un ganado japonés que ha sido alimentado y cuidado con esmero, lo que hace que tenga una textura y sabor que te vuelven loco. Así que cuando pidas algo con Wagyu, ya sabes que estás ante un plato premium que vale la pena cada céntimo.

Eso sí, no todo es perfecto. A veces las cantidades son un poco ajustadas y los precios pueden hacer que te lo pienses dos veces, especialmente con algunos postres. Pero bueno, si te cuelas con el 50% de The Fork, la experiencia se vuelve mucho más llevadera. En general, Oribu Brasas es un sitio diferente y especial para comer y disfrutar, y seguro que acabas repitiendo.

Qué otros tipos de alimentos se pueden encontrar en el menú de Oribu

Ya de entrada, el ambiente en Oribu Brasas Japocastizas te atrapa. Con esas puertas eléctricas que se abren y te dejan ver un local chill, de luces tenues y música que te hace sentir en otro mundo, sabes que no vas a cenar en cualquier lado. El servicio es de primera, de esos que te hacen sentir como un VIP, hasta te doblan el abrigo y lo colocan a tu lado ¡un detallazo!

Y ahora hablemos de lo importante: la comida. Probamos unas delicias que nos dejaron con ganas de más. Desde la ensaladilla de gamba roja hasta el cocido Japocastizo de ramen, todo estaba alucinante. Los subimiyakis de wagyu argentino, presa ibérica y pavo estaban brutales, cada bocado era pura explosión de sabores. Y para cerrar con broche de oro, la tarta de queso: ¡se pasa! Si eres amante del buen comer, aquí no te vas a arrepentir.

De verdad, no hay un plato que se quede atrás. Todo lo que probamos estaba a la misma altura, frescos, sabrosos y bien presentados. Además, después de cenar, no olvides echarle un ojo a la zona de cócteles que tienen, porque son una buena forma de terminar la noche. Tres palabras: ¡Nos encantaría volver!

Sobre lo que puedes encontrar en el menú, además de la noción de ramen y esas jugosas carnes, hay más sorpresas. El menú de degustación presenta diversos cortes de carne, empezando con esa famosa Wagyu y otros cortes argentinos que son pura tentación. Así que si buscas algo diferente en tu cena, aquí lo tienes todo.

Cómo es el ambiente del restaurante Oribu

La verdad, Oribu Brasas Japocastizas es un sitio que te deja una impresión de 5 estrellas. La comida es muy buena y el servicio está de 10. Nos atendió María, que, te lo digo, es un encanto. Siempre con una sonrisa y super atenta, hizo que nuestra experiencia fuera aún mejor. Ten en cuenta que cenar allí te puede salir por unos 60-70 € por persona, pero créeme, vale cada euro.

Sin embargo, no todo es perfecto. Escuché que algunos tuvieron una experiencia totalmente distinta. Se llevaron una decepción brutal con la comida, aunque el servicio y el ambiente eran buenos. El menú degustación, que se suponía que iba a ser espectacular, les pareció un robo y la comida estaba a un nivel muy bajo. Ensaladilla a lo tasca, steak tartar que sabe más a pepinillo y un arroz caldoso que ni fu ni fa. Vamos, que también hay quien se ha quedado con un mal sabor de boca, y hablo de 170€ mal gastados.

Si hablamos del ambiente, es un lugar original y con un rollo interesante, perfecto para impresionar a tus colegas o un cliente importante. Ahora, yo diría que está un poco oscuro y el tiempo de espera para el menú degustación puede hacerse eterno, casi tres horas. Pero la carne que ofrecen es de calidad y el servicio es bastante correcto. Además, el sistema de retirar el cubo de carbón caliente podría mejorar, pero en general, es por lo menos sorprendente. Si buscas un lugar distinto, Oribu tiene su encanto, y con un poco de suerte, tendrás una gran experiencia.

Es Oribu un lugar adecuado para celebraciones especiales

Oye, si buscas un sitio donde disfrutar de comida exquisita y un ambiente que te haga sentir como en casa, tienes que probar Oribu Brasas Japocastizas en C/ del Marqués del Duero, 6. No es solo un restaurante japonés, es una experiencia total. Desde que llegas, el trato del camarero es brutal. Ese tío es un crack, atento y carismático, sin ser pesado. Te diré que mientras cenaba con mi pareja, pensé: “Este camarero lo quiero en mi boda”. En serio, ¡tanto me gustó!

Nos dejamos llevar por su recomendación y pedimos dos menús: el de 89€/persona y el de 69€/persona. Y madre mía, ¡qué festín! Cada plato era más sabroso que el anterior, incluso uno que era una combinación loca de cocido madrileño y comida oriental. Hablando de los postres, no puedo decir mucho, solo que estaban deliciosos ¿Vale? Si vas, no te los saltes. Es un lugar para repetir sin duda. Aún con algunas náuseas, logré disfrutar como un campeón.

Un detalle que me encantó es que, para los que están enganchados al móvil, aquí no hay cobertura. Sí, lo sé, suena raro, pero eso me parece genial. Puedes desconectar y centrarte en la comida. Cuando terminas de cenar, ¡compartes las fotos! Además, los cócteles que preparan son exquisitos. Aunque yo no pude tomar vino, me hicieron tres cócteles a mi medida. Se adaptan a lo que necesites, como cuando les dije que no comía carne y me ofrecieron unas brochetas vegetales. Un detallazo, la verdad.

Ahora, ¿es Oribu un lugar bueno para celebraciones especiales? Absolutamente. El ambiente es acogedor, el servicio es impecable y el dueño, David, se nota que sabe hacer equipo con su personal. Es un 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. La atención al detalle es top y todo esto te hace sentir que estás celebrando algo importante. Así que si tienes un evento que conmemorar, no dudes en ir. Salí encantada y sin duda, volveré. ¡Tienes que probarlo!

Ofrecen opciones vegetarianas o veganas en su menú

Ya te digo, Oribu Brasas Japocastizas es la bomba. Fui el viernes con una amiga y decidimos lanzarnos al menú degustación, y déjame decirte, ¡estaba increíble! El local es una pasada, super bonito y con un concepto que no verás en otros sitios. El servicio fue espléndido, atendieron cada detalle a la perfección. Un agradecimiento especial a Luis y Diego Cuba, que nos hicieron sentir como en casa y nos explicaron cada plato que traían a la mesa. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Ideal para una cena de esas que no se olvidan.

Si vas en grupo, tienes que probar todo lo que puedas. En mi última visita, el ambiente era perfecto, y disfrutamos de una variedad de platos que estaban todos buenísimos. El postre, puedo decirte, fue un espectáculo: arroz con leche y tarta de queso que vuelven loco a cualquiera. Y lo mejor de todo, la carne se cocinaba al lado y no había olor por la extracción interna de humos. El trato fue fabuloso, y si te gusta la buena música, hay DJ los fines de semana que te deja en estado de felicidad. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Estoy contando los días para volver.

Aunque no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Escuché sobre una experiencia negativa con un cliente que intentó ir con una silla de ruedas y, la verdad, es inaceptable lo que pasó. No les dieron soluciones y el trato que recibió fue denigrante. Esto es algo que deberían solucionar. Servicio: 1, Ambiente: 1. Les falta mucha mejora en accesibilidad, así que ve con cuidado si necesitas esa opción.

En cuanto a las opciones vegetarianas o veganas en su menú, parece que no son su fuerte. La mayoría de la comida es de fusión japonesa con carne de calidad, así que si buscas algo vegetariano, es mejor que llames antes. Pero hey, lo que ofrecen de wagyu merece la pena probarlo, ¡te lo aseguro! Si me preguntas, definitivamente vale cada euro cuando te sientas a degustar.

Es necesario hacer una reserva para cenar en Oribu

Ya te cuento, si estás buscando un sitio increíble para cenar en Madrid, Oribu Brasas Japocastizas es el lugar. Está en C/ del Marqués del Duero, 6, y la verdad, te va a dejar alucinado. Este restaurante japonés no es solo otro sitio para comer sushi. Aquí la cosa va en serio con el Wagyu, que, te lo digo, se derrite en la boca. Fuimos varios colegas a celebrar algo y caímos con el menú degustación. ¡Madre mía! Cada plato es una bomba. La calidad de la carne es , y el ambiente es súper acogedor. La gente que trabaja ahí es encantadora.

Por si fuera poco, la localización es perfecta. Te comes un pedazo de cena y luego tienes un montón de bares por la zona para tomar una copa. No sé si te lo he dicho, pero el menú Fuji y el Wagyu Japonés son imprescindibles. Le metimos también un carabinero por separado que estaba brutal y, para el precio, valió cada centavo. Imagina salir de allí cenado y contento, entre amigos y con una sonrisa de oreja a oreja.

Pero ojo, hay que tener en cuenta que no siempre todo es perfecto. He oído de una experiencia que fue un completo desastre. Gente triste porque les pusieron en una mesa al lado del baño y la cocina, y les tardaron un montón en servir. Claro, cuando pagas más de 100 pavos por cabeza, esperas un servicio mucho más ágil, ¿no? Pero bueno, siempre hay de todo en la vida y no todas las opiniones son iguales.

Entonces, ¿te preguntabas si es necesario hacer una reserva para cenar en Oribu? Pues te lo digo ya: . La fama que está agarrando este sitio hace difícil conseguir mesa en el último minuto. Así que, si no quieres quedarte sin tu porción de Wagyu, mejor pilla la reserva con tiempo. ¡No querrás perderte esta experiencia!

Oribu Brasas Japocastizas tiene algún espacio privado para eventos

Hombre, si tienes que elegir un sitio para cenar, Oribu Brasas Japocastizas es una opción que merece la pena considerar. Yo celebré mi cumpleaños allí con mi chica y, la verdad, fue un buen plan. Nos sentaron en una mesa redonda espaciosa, solo para nosotros, y a pesar de que la música era un juego de versiones de pop moderno al estilo japonés (un poco raro, no voy a mentir), el ambiente rústico y moderno estaba muy bien. La decoración tiene su punto, así que no te vas a sentir en un sitio aburrido.

El menú cerrado fue una apuesta segura. Cocinamos la carne en la brasita como nos recomendaron, y la calidad no defraudó. Esa Wagyu de la Prefectura de Mayasake se deshacía en la boca, increíble. El acompañamiento de arroz también me sorprendió, ¡estaba buenísimo! Y para rematar, el postre fue la guinda: una mousse de Matcha que te vuela la cabeza. Mi chica se decantó por el brownie, que tampoco estaba nada mal. Qué pena que el cocktailero no se presentó esa noche, porque el hype estaba alto por sus recomendaciones.

Pero, claro, no todo es perfecto. Hubo quien tuvo una experiencia del horror absoluto en el mismo lugar. Se quejaba de que no les ofrecieron nada de la carta, y que los platos que servían eran una broma de mal gusto. Muchos platos no estaban disponibles y la música, según dicen, era un reggaetón a todo volumen que rompía la atmósfera. Menudo contraste, ¿verdad? Pero bueno, cada uno con su historia.

Y para los que se preguntan si Oribu tiene algún espacio privado para eventos, déjame decirte que sí, hay opciones. Así que si estás pensando en hacer una celebración, ¡puedes echar un vistazo a esto! Asegúrate de preguntarles al reservar, que se pueden hacer cosas chulas.

Qué tipo de experiencia gastronómica se puede esperar al visitar Oribu

Ya te digo que si buscas un buen plan, Oribu Brasas Japocastizas es el sitio que tienes que probar. No es cualquier restaurante japonés, este lugar en C/ del Marqués del Duero, 6, Salamanca está especializado en Wagyu, y yo no sé tú, pero eso suena a lujo por donde lo mires. 5 estrellas en todo, y no es por nada, pero lo he comprobado.

El otro día fuimos y pedido el menú subimiyaki de la tierra. La verdad es que estaba todo multinacional de bueno y había cantidad adecuada, nada de quedarte con hambre ni de sentir que te tiraron el plato. El ambiente está súper chulo, perfecto para una cena con amigos o una cita que quieras impresionar. Te prometo que cada rincón del local tiene su swagger.

El servicio fue de 10, te atienden con una sonrisa y saben lo que hacen. Te hacen sentir como en casa, pero con un toque de clase que se agradece. Así que, si quieres un lugar para disfrutar y comer bien, este sitio es uno de los más recomendables en Madrid.

Entonces, ¿qué tipo de experiencia gastronómica puedes esperar al visitar Oribu? Te esperas una mezcla de sabores auténticos japoneses con ese toque de calidad que solo el Wagyu puede dar. La comida, el servicio y el ambiente hacen una combinación perfecta. Aquí no solo comes, ¡disfrutas de todo un ritual! Así que ya sabes, si andas por Madrid, no pierdas la oportunidad de darle un bocado a esta joya.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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