
Si te mola disfrutar de buena comida en un ambiente chido, el Mesón Gallego en Plaza de España, 11, Navalagamella es el lugar ideal. Hemos ido un par de veces y la atención es de 10—te tratan como en casa. El sitio no es muy grande, pero tiene un comedor en la parte de arriba y una terrazita fantástica en medio de la plaza, justo frente al Ayuntamiento. ¡Perfecto para disfrutar de unos buenos platos!
El menú está bastante completo, con 23 platos que van desde tapas sencillas hasta auténticas delicias gallegas. La cocina de María es abundante y, la verdad, te deja con ganas de volver. Además, la carta de vinos es top y siempre tienen postres caseros. Si buscas un sitio donde comer bien sin vaciar la cartera—los precios van de 10 a 20 €—anímate a probarlo. ¡No te vas a arrepentir!
Mesón Gallego
Página web
Mapa Ubicación Mesón Gallego
Dónde se encuentra el Mesón Gallego
Si estás buscando un lugar chido para comer en Navalagamella, el Mesón Gallego es la movida. Están en Pl. de España, 11, y, en serio, te va a encantar. El menú del fin de semana está a 22€ y no es cualquier cosa, es un festín. Si pides un guiso o una sopa, te traen el perolo y tú mismo te sirves. ¡Todo está buenísimo! Y ni hablar de la tarta de queso, es la mejor que he probado en mi vida.
El ambiente es tranquilo, ideal para disfrutar una buena comida. Los primeros platos son abundantes, así que prepárate a llenar el plato. He visto que las raciones tienen una pinta increíble: como la tortilla de patata, que está espectacular. Y el camarero es un encanto, muy amable y simpático, siempre dispuesto a hacerte sentir a gusto.
Ahora, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Hay quien se esperaba un poco más, especialmente en el servicio, ya que a veces se hace un poco largo. Pero, la verdad, yo creo que compensa con la calidad de la comida, que es casera y bien riquita. Recuerda reservar porque se llena rápido, ya que es un sitio familiar.
Así que ya sabes, si quieres ir a chulear un buen menú gallego, el Mesón Gallego es tu sitio. Está en Plaza de España, 11, ¡no te lo pierdas!
Cuál es la dirección del Mesón Gallego en Navalagamella
Y mira, te cuento, el Mesón Gallego es un 5 estrellas en mi lista. Hemos ido ya varias veces y aquí el trato es siempre de lujo. La atención es fenomenal y, además, los precios son más que razonables, de 10 a 20 € por persona. El local es pequeño, pero cuenta con un comedor arriba y una terraza bastante guay en medio de la plaza, justo frente al Ayuntamiento. Es como un trocito de Galicia en la Sierra Madrileña, ¡no te lo puedes perder!
La cocinera lleva la batuta y, vaya, la comida que hace es 100% casera. Todo es tan abundante que tu estómago va a salir más que satisfecho. El trato es super amable, así que no dudes en repetir lo que más te guste. No hay que pensarlo mucho, la verdad. Si buscas un sitio en plena plaza del pueblo, este es el lugar.
Yo probé varios sitios en Navalagamella el fin de semana, pero el Mesón Gallego fue, sin duda, el que más me flipó. Las raciones son generosas, la comida es casera y, para colmo, la atención es brutal. Hasta pedimos raciones para llevar y, sinceramente, todo estaba buenísimo. ¡No vas a querer ir a otro sitio después de esto!
Y hablando de comida, la fabada y el rabo de toro son de otro planeta, ¡ni se hable de los callos con garbanzos que son excelentes! Recuerda que aquí puedes disfrutar de unas tapas chulas, sobre todo los domingos con ese aperitivo. Y si quieres disfrutar del aire libre, la terraza es de lo mejor en la plaza peatonal.
Así que ya sabes la dirección: Pl. de España, 11, 28212 Navalagamella, Madrid. ¡Ve y disfruta de todo lo que ofrece el Mesón Gallego!
Qué tipo de ambiente ofrece el Mesón Gallego
Así que, si estás pensando en comer bien y a buen precio, el Mesón Gallego es el lugar. Con un menú que va de 10 a 20 €, te vas a llevar una sorpresa con lo abundante y rico que está todo. Los que han estado aseguran que el rabo de toro es una maravilla, y la fabada se lleva todos los aplausos. Todo lo que pruebes, desde el caldo gallego hasta la ensalada caprese, te dejará con ganas de más. Eso sin mencionar que el precio, la calidad y las raciones son inmejorables. Ideal para quienes tenemos un hambre de león.
Y no sólo eso, la atención es un puntazo. La gente que lo regenta es maja y cercana. Te hacen sentir como en casa, no te sorprendas si te sirven un bizcocho casero con el café por las mañanas. La comida es totalmente casera, no esas cosas enlatadas que encuentras por ahí. Todo bien preparado, limpio y a un precio más que razonable. Por lo que dicen, el ambiente es agradable y la plaza donde está ubicado, perfecta para disfrutar en buena compañía.
Así que, ¿qué tipo de ambiente ofrece el Mesón Gallego? Pues imagínate un sitio en una plaza peatonal, con un aire acogedor, donde puedes disfrutar de tu comida con tranquilidad. Es un lugar ideal para salir con amigos o familia, incluso si eres de los que van en bici. Puedes disfrutar de una buena comida entre gente humilde pero muy atenta. ¡No dudes en pasar a probarlo y salir rodando!
Cómo es la atención al cliente en el Mesón Gallego
El otro día estuvimos en Mesón Gallego, en de Pl. de España, 11, 28212 Navalagamella, y la verdad, la experiencia fue un poco de todo. Al principio, un desastre total, llegamos, nos sentamos, y cuando pedimos de comer, el camarero nos dice que no pueden servirnos porque la cocina está a tope. Y ahí estábamos, con varias mesas llenas justo alrededor que estaban pidiendo y les estaban sirviendo. ¿Perdona? ¡Eran las 14:20! No sé tú, pero a mí me pareció un rollo eso de no poder comer si ya estaban sirviendo a los demás...
Pero después, a la siguiente visita, flipé. Pedimos un par de tercios y nos sorprendieron con unas tapas que estaban de locos. Arroz con pollo super sabroso y unas tostadas con tomate que te dejan con ganas de más, además de una especie de salmorejo que estaba más que excelente. La terraza estaba a tope y se sentía un ambiente muy agradable, con el sol pegando bien en la plaza. Plato de paella como aperitivo, ¡menuda forma de arrancar la fiesta! A partir de ahí ya lo tengo claro: Mesón Gallego se convierte en parada obligada cada vez que pase por el pueblo.
Luego, pasamos a una visita que fue del todo un desastre. La comida fue para llorar. Primero, las ensaladas venían mal aliñadas, en un nivel que pedí más aceite y la camarera me miró como si le hubiera pedido un milagro. Y ni hablar de las chuletas de cordero: quemadas por fuera y crudas por dentro. ¿En serio? La camarera, que parecía estar cuestionando todo lo que pedías y además tardaba una eternidad, no ayudaba nada. El colmo fue pedir la cuenta y que me diera un número sin ticket. ¡Vamos, que ni un detalle de lo que había consumido! Vaya tela, ¿cómo se gestionan negocios así?
Puedes toparte con un servicio super atento y lleno de buen rollo, o con una camarera que cuestiona tu existencia mientras esperas que te traiga la cuenta. Depende del día. Así que, ya sabes, si decides ir, ¡cruza los dedos!
Es grande el Mesón Gallego
La verdad es que el Mesón Gallego en Pl. de España, 11, es un sitio que, aunque tiene sus altibajos, merece una visita si te gusta la comida casera. Te vas a encontrar con un caldo gallego que, te lo juro, está de lujo. Llevaba siglos sin poder disfrutar de uno igual. Los guisos son buenísimos y tienen una fuente para que te sirvas a tu gusto. La carne y el pescado que ofrecen son de muy buena calidad. El rabo de toro que probé, ¡madre mía! Era bien grande, tierno, abundante y con ese toque perfecto que te hace querer más. De verdad, antes de ir, llama para hacer una reserva, todo el mundo se asoma a la cocina y se les hace la boca agua.
Ahora, no todo es color de rosa. He escuchado de un par de malas experiencias. Por example, mis amigos han ido y notaron que nada más entrar, la higiene brillaba por su ausencia. Las chuletitas de cordero que pidieron estaban recalentadas y se parecían más a torreznos que a otra cosa. Y claro, el sabor a carne en mal estado tampoco se olvidó de aparecer. Cuando quisieron que le desglosaran la cuenta, se dieron cuenta de que no se estaba haciendo. Eso sí, el camarero se llevó el plato a la cocina tras su queja... pero bien que lo cobraron. Entonces, si eres de los que buscan limpieza y transparencia en el precio, mejor pasa de este sitio.
Ahora, si te apetece un menú de fin de semana, hay una opción por 19€ que está bien. Los callos con garbanzos son un must que, además, te sirven en una perola. La atención también está bien, los camareros son majos y siempre dispuestos a ayudarte. Eso sí, un mantel, aunque sea de papel, nunca está de más. Algunos dicen que es algo caro, sobre todo si pides el menú y te comes todo lo que hay.
Por último, respecto a la pregunta, ¿es grande el Mesón Gallego? No es que sea un templo monumental, pero tiene su espacio bien aprovechado. Tienen varias zonas y en el salón de arriba se está fresco. Así que, aunque no sea un lugar inmenso, lo que importa es que la comida compensa la falta de metros cuadrado. En fin, si buscas un sitio para disfrutar de buena comida y no te importa alguna pega, ¡da una vuelta y descubre lo que tienen!
El Mesón Gallego cuenta con alguna zona al aire libre
Mira, si estás buscando un sitio para comer en Navalagamella, el Mesón Gallego es la opción que no te puedes perder. Este lugar tiene 5 estrellas y no es casualidad. Desde que llegas, el trato es excelente. La cocinera es un cielo y se preocupa por todos, incluso adapta los platos para los peques. Si tienes niños, un pollo a la plancha o una tortilla francesa les va a encantar. Hoy hicimos bien en no pedir platos de cuchara, pero de verdad, ¡la pinta que tenían era para chuparse los dedos!
Después de la ruta de los molinos, una parada en este mesón fue la mejor decisión. Tanto si quieres picar algo como si decides comer de menú, aquí lo tienes todo. Los platos son abundantes y los precios muy razonables. Y si te plantas en la plaza de España, disfrutar de una buena comida con este ambiente es puro lujo. Añádele el personal amable y la experiencia está completa.
El mesón está en una ubicación ideal, en zona peatonal, así que es perfecto para tomarte unas cervezas y disfrutar de un aperitivo al aire libre. Si tienes suerte, te caerán unas patatas con torreznos, unas patatas revolconas o, si optas más adelante, ¡una fideuá o paella que te dejará pidiendo más! Y no olvides la tortilla de patata, que la hacen con un grosor y sabor que te deja con ganas de repetir. Por cierto, tienen menú de fin de semana por 20€, y la fabada que hacen a veces es de otro mundo. Si soy asiduo, por algo será.
Y ya que preguntas, sí, el Mesón Gallego sí tiene una zona al aire libre, así que ya sabes, ideal para los días de buen tiempo y disfrutar de la atmósfera de la plaza mientras te echas algo rico. ¡No te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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