La Cueva de Krusty

La Cueva de Krusty

¡Ey, colegas! Si andáis por El Molar, tenéis que hacer una parada en La Cueva de Krusty. Este restaurante, que nació de una antigua bodega de vinos, ha sido el sitio ideal para disfrutar de buena comida desde que arrancó en 2009. El rollo de este lugar es una mezcla de historia y buen ambiente que te atrapa desde que pones un pie dentro. Aquí, la carta tiene de todo, desde su famosa hamburguesa hasta delicias como la tarta tatin y los brownies que te dejarán con ganas de más. ¡No os lo podéis perder!

Además, tienen un vino albana que es puro espectáculo y una sidra sorprendente que maridan a la perfección con sus platos. Abren de jueves a domingo y son flexibles con horarios, así que siempre hay una excusa para pasar un buen rato aquí. ¿Buscas un lugar acogedor y con buena vibra? Dale un toque al 630060659 y asegura tu mesa. ¡No te arrepentirás!

La Cueva de Krusty

Restaurante
Valoración media: 4,6
Opiniones: 471 Reseñas
Dirección: Calle de Sta. María de la Cuesta, 58, 28710 El Molar, Madrid
Teléfono: 630 06 06 59

Horarios La Cueva de Krusty

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves13:00–17:00, 20:00–23:00
viernes13:00–17:00, 20:00–24:00
sábado13:00–17:00, 20:00–24:00
domingo13:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Cueva de Krusty

Dónde se encuentra "La Cueva de Krusty"

¿Estás buscando un buen sitio para cenar y disfrutar? La Cueva de Krusty en Calle de Sta. María de la Cuesta, 58, 28710 El Molar, Madrid es el lugar que necesitas meter en tu lista. Este sitio tiene 5 estrellas y es espectacular. La comida es riquísima y está muy bien cocinada. La carta es variada y todo lo que pruebas es de primera calidad. Siempre que vamos, todo es perfecto, y Albano, el dueño, es un crack en atención. ¡No te lo puedes perder!

Si te cuento que el provolone es una locura, es poco. Además, la picaña está sabrosísima y el tamaño de las raciones no decepciona. La experiencia de cenar allí fue maravillosa, así que lo anoto para volver en el futuro. Precio por persona, unos 30-40€. Todo eso, con un ambiente espectacular, así que ya sabes, ¡reserva!

El sitio es acogedor, se siente como en casa, y lo mejor es que su especialidad es ese provolone casero descomunal. Y no sabes lo que es tener los pies calentitos con el toque de las brasas, es la guinda del pastel. La verdad, es difícilmente mejorable, así que volveremos sin duda.

El ambiente es muy agradable y el personal no puede ser más encantador. Te aconsejan sobre qué pedir y las cantidades, para que no te quedes con hambre ni pidas de más. Si te gusta el chorizo a la sidra y la presa, esto es tu sitio. Y no te olvides de dejar hueco para el Tajin o el brownie. ¡Un sitio muy recomendable, repetiremos seguro!

Así que ya sabes, si estás cerca de El Molar y te apetece buena comida, no lo dudes: La Cueva de Krusty es la respuesta. Recuerda, está en Calle de Sta. María de la Cuesta, 58. ¡Ideal para una cena inolvidable!

Desde cuándo está abierto el restaurante

Te digo que La Cueva de Krusty es una joya escondida en El Molar, y me alegra haberte tallado este plan. Justo después de unas cañas en la terraza, que, por cierto, son obligatorias, me metí al interior y ¡madre mía! El local es pequeño pero super acogedor, con una decoración que te va a encantar. Es original, no es el típico sitio aburrido. El trato del personal es impecable, amables y atentos, te hacen sentir como en casa.

La comida... ¡madre del amor hermoso! Solo piénsalo: provolone recién hecho, choricitos a la sidra que son una delicia y una carne que quita el hipo, desde wagyu con su certificado hasta un café que ni te cuento. Todo estaba bien presentado y las raciones son las correctas. ¿Te imaginas disfrutar un plato de wagyu acompañándolo con patatas asadas y luego cerrar con una tarta de manzana con helado de dulce de leche? Brutal, ¿no? Para que te hagas una idea, está claro que es un sitio para repetir y no solo por la comida, sino porque todo el ambiente está cuidado al detalle.

Lo que más me sorprende es que, aunque somos un montón, el lugar no se siente atestado. Reservar es imprescindible porque las mesas volan. He estado con amigos y hemos salido costando alrededor de 40-50 € cada uno con una cantidad considerable de comida, vino y cervezas. La picaña que sirve el chef también es una maravilla. Están en su salsa, y eso se nota.

Y para responder a la pregunta que quizás te ronda: La Cueva de Krusty lleva abierta desde marzo de 2024. Así que, no te duermas en los laureles, que este lugar va a seguir dando de qué hablar. ¡Vamos a darle otra visita pronto!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en "La Cueva de Krusty"

Ey, si andas por El Molar, La Cueva de Krusty es un sitio que no puedes dejar pasar. Es un local pequeño pero muy acogedor, con un ambiente que te atrapa en cuanto entras. La luz es tenue, lo que le da un toque especial, perfect para una cena tranquila. Los dueños son un encanto, te tratan con mucho cariño. Yo te diría que mejor te dejes aconsejar por el cocinero, que sabe lo que hace.

El queso provolone con tomate confitado y crema de boletus y shitake está de lujo, aunque puede caer un poco pesado si no tienes cuidado. Y la picaña de wagyu es sabrosa y tierna, pero, la verdad, siento que no llega al nivel de una buena carne de vaca bien madurada. El postre, una tarta de manzana con helado, podría mejorar, es bastante básica, solo masa y manzana. Pero aún así, el sitio vale mucho la pena. Quiero volver porque hay otros platos que me dejaron con ganas.

La atmósfera es realmente única, con muebles antiguos que le dan un aire exótico. La música chill out completa el cuadro y te hace sentir en un lugar especial. Aquí no vas a encontrar los típicos platos típicos, sino algo más original, que es lo que me gusta. Cuentan con recetas propias como el provolone, que es el mejor que he probado, y no te olvides de pedir la presa de wagyu. El pan de Aranda y el café en esa cafetera italiana, ¡todo un detalle!

Es un rincón donde el trato es de 10 y cada plato está hecho con cariño y buena calidad. Si buscas un sitio que combine buena comida y un buen rollo, ¡te lo recomiendo al 100%!

Qué platos son los más recomendados en el menú

Y de repente llegas a La Cueva de Krusty y el mundo se vuelve un poco más mágico, ¿verdad? Este restaurante en Calle de Sta. María de la Cuesta, 58, 28710 El Molar, Madrid tiene, sin exagerar, 5 estrellas bien ganadas. Todo lo que pedimos estuvo espectacular, desde el provolone campero hasta el solomillo de wagyu. La carne tiene una calidad que flipas, y aunque hubo un poco de jaleo con la camarera, el trato con nosotros fue de lujo. Las cañas de grifo son de 10, y no te olvides del café arábico que te servían de una manera curiosa, ¡tienes que probarlo!

Hablando de ambiente, es un lugar cálido y acogedor con una decoración que se sale de lo común. La comida se prepara a la vista, así que no hay lugar a dudas. El vino de la casa es bastante especial, y el pan, ¡madre mía, te va a encantar! Eso sí, haz una reserva si no quieres quedarte fuera. No hay nada más incómodo que llegar con hambre y encontrarte con las puertas cerradas.

Lo mejor de todo es que el dueño, Albano, es un crack. Siempre atento y se preocupa por que estés cómodo. La hamburguesa Krusty está para morirse, de verdad, y el provolone con crema de boletus y almendras son platos que no puedes dejar pasar. Y, si buscas un plato que te sorprenda, las carrilleras melosas son una bomba. La calidad y la atención hacen que este sitio sea totalmente recomendable. No es muy grande, pero eso le da un toque acogedor.

Si te preguntas qué platos son los más recomendados, no te puedes ir sin probar el provolone, las carrilleras, y, si tienes suerte, la mejor hamburguesa de carne wagyu que probablemente hayas comido. Todo por unas 30-40€ por persona. En resumen, no dudes en visitar La Cueva de Krusty, ¡te vas a llevar un buen sabor y seguro que repetimos!

La Cueva de Krusty ofrece opciones vegetarianas

¡La Cueva de Krusty es una joya! Cinco estrellas, sin duda. Te recibe un ambiente cálido y muy agradable. Si te gusta el cheese, no puedes perderte su provolone. Te lo traen calentito y con el pan, se convierte en vicio puro. Y de segundo, probamos la picaña que estaba increíble, la calidad y el sabor de esa carne te sorprenden, en serio. Si eres de los que disfruta comer bien y que encima te cuiden, este lugar no te decepcionará. ¡Gracias por la experiencia! ¡Volveremos!

Llegamos a El Molar de casualidad y nos topamos con este sitio. Las valoraciones de Google fueron clave, y ¡vaya si no se equivocaron! En La Cueva de Krusty nos trataron genial y la comida fue una delicia. Íbamos con la peque y su paladar exigente, pero salió encantada. El provolone y la carne, espectaculares. De postre, nos dimos un capricho con una copa de nata y almendras garrapiñadas. Todo muy sabroso. No hay duda, ¡altamente recomendable!

Y ya que hablamos de comida, no te preocupes si buscas opciones vegetarianas. Aunque es cierto que son más conocidos por sus carnes y quesos, he oído que el tajín de osobuco está exquisito, y para postres, tienen algunas delicias caseras muy ricas. Eso sí, el provolone es el rey aquí. Así que seguro que algo delicioso puedes encontrar, aunque tu rollo no sea carnivoro. Pero no te vayas sin probar su postre de milojas, brutal.

Cuál es la especialidad de la casa en "La Cueva de Krusty"

Y, ah, de verdad, si no has estado en La Cueva de Krusty, tienes que ir. Este sitio es un encanto, pequeño y acogedor, como si estuvieras en casa. La atención es de 10 y la comida… ¡ni te cuento! Todo exquisito. Yo estuve un par de veces y siempre salgo con una sonrisa. El precio por persona se mueve entre 30-50 € dependiendo de lo que pidas, pero te aseguro, vale cada céntimo.

La especialidad del lugar, sin duda, es el queso provolone. Te lo traen bien calentito y los sabores son alucinantes. Junto a eso, no te puedes perder el wagyu con patatas asadas, que está para chuparse los dedos. ¡Vaya tela! Ideal para compartir si vas con alguien, aunque yo no le haría ascos a comerlo todo yo solo. Y, oh, si pides el Tajín de Osobuco con ese pan recién horneado... ¡increíble!

Lo mejor de todo es el ambiente. Es un sitio pequeño y súper acogedor, perfecto para una comida en familia o con amigos. La última vez que fui, me llevé a mi hija y mi marido, y todos coincidimos en que la comida, el trato y el ambiente son 5 estrellas. Desde el primer momento te hacen sentir como en casa, con un servicio de diez, y la comida, sinceramente, IMPRESIONANTE. La Cueva de Krusty simplemente ha sido un gran hallazgo. Definitivamente volveré.

Qué tipo de vinos se pueden encontrar en el restaurante

Y si todavía no has ido a La Cueva de Krusty, ya estás tardando. Este sitio no es un restaurante cualquiera, es especial. La comida está buenísima, de verdad, cada plato es una joya. Te hablo de un nivel de sabor que te hace querer volver una y otra vez. Han conseguido un 5 estrellas en todo: comida, servicio, ambiente… ¡todo!

El local es muy acogedor, tiene un encanto que te atrapa desde el primer momento. Si tienes la suerte de pillar mesa en la terraza, te vas a quedar embobado con las vistas a la sierra, una maravilla para disfrutar en buena compañía. Pero no solo eso, su pequeño salón rústico es perfecto para una comida tranquila. Y el servicio, ni te cuento, es de 10. El trato que te dan te hace sentir como en casa, ¡no hay ni un momento de espera!

Así que, ¿qué tipo de vinos puedes encontrar aquí? Pues prepárate porque tienen una buena selección que acompaña a la perfección esos platos tan ricos. Aprovecha, que te aseguro que se van a convertir en tu nuevo lugar favorito para tapear y disfrutar de una buena comilona.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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