Enoturismo Narciso Figueroa

Enoturismo Narciso Figueroa

¡Ey, amigos! Si buscáis un plan diferente, no podéis dejar pasar Enoturismo Narciso Figueroa en Colmenar de Oreja. Este lugar tiene de todo: un viñedo propio, una bodega de hace cuatro siglos y un restaurante que os hará chuparos los dedos. Imagina degustar la gastronomía típica de la zona mientras disfrutáis de un buen vino. ¡Es una experiencia única que no se encuentra en cualquier sitio!

La atención aquí es de diez, con Narciso siempre al pie del cañón, haciendo que os sintáis como en casa. Pero eso no es todo, también hay cuevas para explorar y un ambiente que anima a quedarte un rato más. La cocina regional es casera y variada, ideal para reencontrar esos sabores que tanto nos encantan. En resumidas cuentas, si queréis un día espectacular, pasar por aquí es un "must". ¡No os arrepentiréis!

Enoturismo Narciso Figueroa

Bar restaurante
Valoración media: 4,1
Opiniones: 399 Reseñas
Dirección: C. del Convento, 21, 28380 Colmenar de Oreja, Madrid
Teléfono: 600 92 97 89

Horarios Enoturismo Narciso Figueroa

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernesCerrado
sábado12:00–17:00
domingo12:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Enoturismo Narciso Figueroa

Qué es Enoturismo Narciso Figueroa

¡Eh, colegas! ¿Habéis oído hablar del Enoturismo Narciso Figueroa en Colmenar de Oreja? No os voy a mentir, el sitio tiene su rollo, pero la última vez que fui me dejó un sabor amargo, y no precisamente por el vino. Llevamos a unos amigos a probar las migas, esas que dicen que son la caña, y os juro que fueron las peores que he probado en mi vida. Duras como piedra y sin un maldito sabor. Menuda decepción pagar por comer pan duro, ¡qué mal rollo!

El resto de la comida estaba a medio gas. Solo el chorizo al vino se salvó y estaba de muerte, pero el resto… simple. Y no hablemos de la limpieza. La cubertería y los vasos estaban asquerosos, con restos pegados que no sé ni de cuándo eran. La ropa del personal también daba pena, con manchas que no se nota que eran del mismo día. Una dejadez total, la verdad.

Ahora, el sitio tiene potencial. Es un buen restaurante/bodega con una carta que, aunque no es extensa, lo que tienen es exquisito, y de km 0, que eso siempre suma. El vino blanco es un buen joven, suave y fresco. Y Narciso, el dueño, es majo y educado, pero a veces parece que insiste demasiado en ayudar con la elección, dejémoslo un poco más suelto, ¿no? El ambiente es acogedor, lo que se dice un buen lugar para relajarte, aunque le falta un poco de cariño.

Entonces, ¿qué es este Enoturismo Narciso Figueroa? Es un sitio donde puedes comer bien y tomar vino, pero que, francamente, se ha desmoronado un poco. La experiencia de probar su comida puede ser divertida si vas con colegas y te ríes de lo que pase. Pero si buscas una experiencia top, pues, mejor que vayas con la mente abierta.

Dónde se encuentra Enoturismo Narciso Figueroa

Y así, siguiendo con lo que te contaba, Enoturismo Narciso Figueroa es un lugar que realmente vale la pena visitar. Narciso, el dueño, es un tipo súper agradable y familiar. Desde que llegas, te hace sentir como en casa. Te aconseja bien sobre el vino y te guía en toda la experiencia. La comida es casera y tradicional, una auténtica delicia que recupera esos sabores de siempre. ¡Tienes que probar la coliflor frita y los torreznos, son de otro planeta! En pocas palabras, cenamos como reyes, y no te digo ya el ambiente, ¡esto es un verdadero descubrimiento!

Imagínate esto: tres casas a lo largo de la calle, con varios salones y hasta un espacio al aire libre donde hay barbacoa de leña hecha con cepas. Cada rincón tiene su propio encanto, y la bodega es una cueva centenaria que sorprende a cualquiera. Aquí no encuentras una bodega industrial ni un menú aburrido para elegir. No, amigo, en este sitio te reciben como un viejo amigo, te llenan la mesa de aperitivos y una conversación amena. Es un festín de sabores donde nunca te vas a aburrir. ¿Y lo mejor? Te regalan las verduras que no usan y te llevan a su huerta a mostrarte todo lo que cultivan. ¡Todo un espectáculo!

Y si te gusta aprender, estás de suerte. Con cada plato y vino que comes, Narciso te cuenta historias y curiosidades que te quedas flipando. Pedimos raciones con vinos de cata y, como detalle, nos sorprendió con un guiso de garbanzos por cuenta de la casa. ¡Un detalle que te hace sentir especial! En fin, la experiencia completa es genial, perfecta para volver, totalmente original y con un ambiente que se siente como en casa. Así que no lo pienses más.

¿Dónde se encuentra Enoturismo Narciso Figueroa? Está en la C. del Convento, 21, 28380 Colmenar de Oreja, Madrid. Si estás por la zona, ya sabes que tienes que hacer una parada aquí. Te aseguro que no te vas a arrepentir.

Qué tipo de instalaciones ofrece este lugar

Tío, si no has pasado por Enoturismo Narciso Figueroa, ya estás tardando. La primera ocasión que fui me quedé alucinado. 4 estrellas de pura sorpresa, así que no soy el único que lo dice. Narciso, el dueño, es un crack. Te atiende él mismo y se siente la buena vibra desde el primer momento. Entre entrantes, nos mandamos un plato de queso, chorizo y chicharrones con encurtidos caseros. Y esa coliflor frita, ¡madre mía! Parece algo básico, pero su sabor es brutal.

De plato principal, no te puedes perder el cocido con un toquecito de hierbabuena. ¡Qué delicia! Es como un puchero moderno, todo en su punto. Y para cerrar, unos narcisitos, hojaldre casero de dulce que hará que tengas un crush con el postre. Ya estoy deseando volver y repetir esa experiencia. Además, tienes la opción de comer en las bodegas o en su terraza, que son súper agradables.

Si buscas un buen plan, Colmenar de Oreja te va a sorprender. Aunque estuvimos en fiestas y no pudimos hacer mucho turisteo, acabamos atrapados por la fachada del Restaurante Bodega Narciso Figueroa. La atención fue de lujo. Nos llevaron a ver la cueva y un huerto en terrazas que es un espectáculo. Recogimos cebolletas y tomates, que terminaron en nuestro menú. ¡Directo del huerto a la mesa, no hay mejor plan! La ensalada de tomate, espárragos encurtidos y los fideos guisados están recomendadísimos, y los precios son más que razonables.

En este lugar, el ambiente es acogedor, la comida es casera y auténtica, y el vino que sirven es de la casa. Aparte de eso, las instalaciones están pensadas para disfrutar, con una bodega donde puedes conocer más sobre el vino de la región y un par de espacios al aire libre que son perfectos para relajarse.

Tienen un viñedo propio en Enoturismo Narciso Figueroa

Ya te digo, si buscas un plan chido para el finde, Enoturismo Narciso Figueroa es la bomba. La experiencia que tuvimos en la bodega fue de 5 estrellas. El mismo Narciso es un crack, hombre encantador y un profesional total del vino y la comida. La atención que te da hace que te sientas como en casa, casi como si estuvieras de visita en la casa de un amigo, ya sabes. El sitio tiene un aire mágico y tranquilito que te hace olvidar el estrés de la ciudad. La próxima vez, llevaremos a la familia y aprovecharemos para pasear por el pueblo y hacer alguna que otra ruta. Mil gracias, Narciso, ¡nos vemos pronto!

Y mira, la comida es otra cosa que te dejará flipando. Ensalada de lechuga y fideos guisados al estilo de la abuela, ¡no puedo dejar de pensarlo! Todo en un ambiente genial, ideal para disfrutar con amigos o familia. El precio es bastante asequible, entre 30-40€ por persona. Eso sí, la comida, el servicio y el ambiente, todo un 5 estrellas. Y si te gusta el vino, no te quedes sin probar el de su propia elaboración, te vuelves con ganas de más.

Una experiencia diferente y llena de alegría, de esas que no se olvidan. Imagínate, pisar la uva y luego comer unos ricos pimientos asados con ensalada y cebolleta crocante. La atención de Narciso y su equipo es de lujo: siempre pendientes y con una sonrisa. La verdad es que te sientes acogido en todo momento. Además, no encontrarás problemas para aparcar, hay muchas plazas libres y hasta gratuito, ¡perfecto para no complicarte!

En cuanto a si tienen un viñedo propio, ¡bingo! Sí, en Enoturismo Narciso Figueroa elaboran su propio vino. Es todo un lujo tener esa opción a solo media hora de Madrid, un plan que no deberías perderte. ¡Ya estás tardando en hacer la visita!

Qué características tiene la bodega de Enoturismo Narciso Figueroa

Hombre, ya te digo que Enoturismo Narciso Figueroa es un lugar que hay que visitar. No sabíamos si íbamos a un restaurante, un museo, o un curso de cata, pero el caso es que nos acogieron de maravilla, aunque había poco hueco. Al final, nos montaron una mesa en un rincón calentito con un calefactor y nos pusieron un menú degustación de escándalo, ¡bombazo de platos! Eso sí, si me lo preguntan, cambiaría un par de cosillas en el orden. Las migas, por ejemplo, deberían ir con los entrantes y las patatas servirlas junto a la carne, porque a mí eso de sacarlas solas no me va.

La experiencia fue genial, no te lo voy a negar. Gracias al buen rollo de Narciso y su equipo, nos sentimos como en casa. Es un crack, perfecto para una sobremesa llena de risas y buena conversación. El menú degustación es una pasada, vas a salir con el paladar gritando de felicidad. Las verduras son de su huerta, ¡y se nota! Sin contar que los vinos son una grata sorpresa. La cueva bodega que tienen es un lugar muy chulo, te enseñan los tintos, espumosos y encurtidos que tienen guardados, y puedes elegir tu botella para acompañar tu comida.

Si estás por Colmenar de Oreja, este sitio es un must. Puedes comer en la bodega o en la terraza exterior. La carne, hecha a la parrilla al momento, está sobre otro nivel, y no olvides probar los dulces caseros. Todo esto regado con un buen vino de su bodega, y lo mejor de todo, el trato excelente que te da Narciso. Te aseguro que te vas a ir satisfecho, ¡eso no se negocia!

En cuanto a la bodega de Enoturismo Narciso Figueroa, es auténtica y no para gente moña. Aquí el vino y la comida se llevan con orgullo. Las materias primas son de la tierra, ya sea de su propia bodega o del huerto a la mesa. La cueva bodega tiene un encanto que te hace querer quedarte un rato más, y puedes conocer de primera mano los vinos que ofrecen junto a una variedad de encurtidos. En resumen, un lugar que te deja con ganas de volver, ¡y así lo haremos!

Cómo es la experiencia gastronómica en el restaurante del lugar

Tío, si estás buscando un buen plan, tienes que probar el Enoturismo Narciso Figueroa. Estoy hablando de un bar-restaurante en Colmenar de Oreja que se lleva todas las estrellas. Te digo que tiene 4 estrellas y de los mejores sitios que he visitado. La carta es corta, pero lo que hay es pura calidad. Y el dueño, Narciso, es un crack, siempre amable y atento para que no te falte nada. Si vas en grupo, no dudes en pedir el menú degustación, es una bomba.

Todo, en serio, es espectacular. Este sitio tiene un factor humano que no encuentras en cualquier lado. Desde la reserva hasta el postre, Narciso se asegura de que todo salga de lujo. Lo mejor de todo es que tienen su propio vino y aguardiente de limón. Antes de comer, haces un tour por la bodega donde guardan sus reservas. Es un lugar precioso y muy acogedor.

El menú degustación, que va de 20€ a 30€, tiene opciones que te van a flipar, como coliflor gratinada, patatas chulas y migas. La esposa de un colega lo decía bien: es comida castellana servida como la haría tu abuela. Y la calidad-precio está más que decente. Además, si llevas a los peques, el sitio tiene un burro para que den una vuelta, ¡perfecto para que se distraigan!

Ahora, no todo es un camino de rosas. En una ocasión fui a hacer una "visita a la bodega" con cata y la cosa no fue como esperaba. En vez de ver donde hacen el vino, al final te llevan a donde lo hacían antes. Pero mira, lo que probamos estaba rico, aunque el lugar necesitaba un poco más de cuidado y limpieza. La cata podría mejorar también en cuanto a profesionalidad.

Las migas tal vez no destacaron, pero el resto, como los fideos guisados y los narcisitos del postre, están de 10. En general, vas a salir contento, y con el 50% de descuento de El Tenedor, vas a salir aún mejor. ¡Recomendado al 100%!

Qué tipo de comida se puede degustar en el restaurante

Bueno, si te lo digo así, Enoturismo Narciso Figueroa tiene su encanto, aunque no todo es perfecto. Hay opiniones variadas por ahí. Algunos dicen que ya no es lo que era, que el lugar está bastante descuidado y que la comida y servicio son más bien regulares. Estarías gastando unos 1-10 € por persona y con una calidad que deja mucho que desear. Así que si buscas algo rápido y sin florituras, quizás le eches un ojo, pero no esperes una experiencia de lujo.

Ahora, también hay quienes han tenido una experiencia más positiva. La bodega es bonita y perfecta para celebrar algo especial. Narciso, el anfitrión, es un crack que te hace sentir bienvenido desde el primer momento. Eso sí, aquí es donde la cosa se pone interesante: te pones en sus manos, y lo que él decida está bien. No hay menú, pero los platos están bien cuidados, y por unos 30-40 € ya te puedes dar un buen festín. La comida está bastante buena, y el ambiente es acogedor.

A los que les gusta la comida casera están de suerte. La comida que ofrece Narciso tiene ese toque personal que marca la diferencia. Asegúrate de probar lo que trae de su propia huerta: el cebollino, la lechuga… ¡todo está riquísimo! En este caso, puedes contar con un precio de 20-30 € por persona y se nota el cariño que le pone. La experiencia se vuelve memorable, y salir de allí sintiéndote parte de la familia es todo un lujo.

Por último, no te engañes: si buscas una visita guiada, aquí no hay mucho que ver y el rollo se queda en eso, en un buen intento. Te llevan a conocer el lugar, pero sin iluminación y con baños descuidados, bueno, es mejor olvidarlo. Así que, ¿qué comida puedes degustar? Pues muy variada, con un toque casero y auténtico que viene directo de su huerta, ideal para quienes disfruta de lo natural y verdadero. Pero ten cuidado, que las experiencias pueden variar demasiado. ¡Tú decides!

Es adecuado este lugar para una visita en grupo o en familia

Ya te digo que Enoturismo Narciso Figueroa es un sitio que hay que visitar sin falta. Desde que llegas, Narciso te recibe con una sonrisa y ese toque de cercanía que hace que te sientas como en casa. La verdad, su bodega es una experiencia única, y si eres amante del buen comer y del buen vino, aquí te van a tratar como un rey. Los platos son una locura, pero si quieres consejos, no puedes dejar de probar la coliflor frita, los fideos guisados al estilo de la abuela y esos chicharrones con chorizo y queso de oveja que son para llorar de lo buenos que están. Además, por unos 30-40 € por persona, sales más que satisfecho.

El ambiente es una bomba, la bodega tiene ese toque rústico que te atrapa y es perfecto para desconectar. Si te gusta el vino, aquí no solo lo pruebas, sino que también te llevas unas botellas a casa. Y hablando de atención, el cariño que pone Narciso en su trabajo se nota. Te va a contar historias sobre su huerto y la tradición de la zona, y se te van a hacer las horas volando. Sin duda, es una apuesta segura para pasar un día genial.

Obviamente, hay opiniones mixtas por ahí, hay quienes dicen que el trato puede ser un poco demasiado cercano, incluso “sobeteo” como dicen algunos, y que en su afán de ser amable, a veces se pasan. Pero vamos, no te dejes llevar por eso, porque la mayoría se marcha con una sonrisa. Las catas pueden ser un poco más de lo mismo, como la vez que fui y casi no nos explicaron nada sobre el vino, pero esto no quita el buen rollo del lugar.

Y para tu pregunta sobre si es adecuado para grupos o familia, sí, claro que sí. El ambiente es muy acogedor, y si vas con amigos o en familia, la experiencia de comer juntos y disfrutar de la atención de Narciso es un planazo. Así que si estás buscando un lugar donde disfrutar de buena comida y buena compañía, ¡ya sabes dónde ir!

Quién es Narciso y qué papel desempeña en la experiencia de los visitantes

Y ya te digo, si estás pensando en hacer algo diferente, Enoturismo Narciso Figueroa es el sitio que necesitas. Yo fui con mi pareja a visitar la bodega, porque la curiosidad nos ganó. Al principio, había un poco de miedo con eso de las reseñas. Algunas súper buenas, otras no tanto... pero al final, decidimos darle una oportunidad. ¡Y menos mal! Porque la bodega no es como las típicas de la Rioja. Aquí entramos en una cueva creada para conservar alimentos y vinos, que le da un toque único. Narciso, el dueño, tiene un don para explicar todo con un tono campechano que hace que te pierdas en las historias mientras exploras.

Nos quedamos a comer los cuatro que fuimos a la visita y, aunque no nos conocíamos, la compañía fue brutal. La comida es abundante y sabrosa, ya sabes, ese tipo de platillos caseros que te llenan el alma y el estómago. El precio está súper bien, entre 20 y 30 € por persona, y la calidad ni se diga. Para acompañar, un buen vino que no decepcionó a nadie. Y si estás en la duda sobre qué pedir, las patatas chulas y los fideos son un must, ¡no te los puedes perder!

Por si fuera poco, el famoso narcisito es el postre que necesitas probar. Es barato y está de lujo, no me lo vas a creer hasta que lo pruebes. En el siguiente viaje, seguro que volvemos, porque esto no fue solo una visita, fue toda una experiencia en un ambiente acogedor junto a la chimenea que no se olvida.

¿Y quién es Narciso en todo esto? Pues no es solo el dueño, sino el alma del lugar. Su carisma y la forma en que cuenta las historias de su pueblo te hacen sentir como en casa. Narciso es quien convierte una simple visita a la bodega en una experiencia inolvidable. ¡Así que ya sabes, si pasas por Colmenar de Oreja, no dudes en caerle!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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