El Viejo Fogón

El Viejo Fogón

Si estás buscando un lugar chido para comer en Majadahonda, El Viejo Fogón es tu parada. Abierto desde 2006, este sitio se ha hecho un nombre entre los mejores restaurantes de la zona. Con un ambiente íntimo y rústico, lo llevan un equipo profesional que siempre está innovando para hacerte disfrutar al máximo. No te pierdas sus entrantes, como los espárragos, el sam de cigala y los chipirones, de verdad, ¡están de lujo!

Y si hablas de platos principales, no le hagas el feo a la chuleta, aunque el precio asusta a 90€/Kg, si está bien cocinada, vale cada céntimo. Puedes optar por su menú degustación del chef Javier Rodríguez Correa, que incluye aperitivos, entrantes, pescado, carne y postre. Además, ahora también hacen envíos a domicilio, así que no hay excusas para no probarlo. ¡Todo esto está en C. San Andrés, 14, así que ya sabes!

El Viejo Fogón

Restaurante
Valoración media: 4,6
Opiniones: 1.341 Reseñas
Dirección: C. San Andrés, 14, 28220 Majadahonda, Madrid
Teléfono: 916 39 39 34

Horarios El Viejo Fogón

DíaHora
lunesCerrado
martes13:45–16:00
miércoles13:45–16:00, 21:00–23:00
jueves13:45–16:00, 21:00–23:00
viernes13:45–16:00, 21:00–23:00
sábado13:45–16:00, 21:00–23:00
domingo13:45–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Viejo Fogón

Dónde se encuentra El Viejo Fogón en Majadahonda

Si buscas un sitio chido para comer en Majadahonda, El Viejo Fogón es la opción. 5 estrellas y no es por menos, de verdad. Probamos el menú degustación y fue espectacular. La atención fue de primera, nos preguntaron sobre nuestros gustos y alergias para ajustar el menú. Con cada plato nos daban una pequeña explicación. ¡Cada bocado era una sorpresa! Todo estaba bien pensado y los ingredientes eran de 10.

Te cuento que la camarera que nos atendió era un encanto, siempre atenta y pendiente de nosotras. Comida bien preparada, emplatada hermoso, y el ambiente súper acogedor. Lo descubrimos buscando reseñas y, lo que te digo, fue un acierto total. Elegimos el menú ejecutivo y salió bastante bien, aunque el postre quedó un poco corto para las golosas como yo. Pero bueno, la calidad-precio está genial. ¡Definitivamente volveremos! Comida: 5 Servicio: 5 Ambiente: 5.

Aunque he leído un par de reseñas que critican el servicio, yo lo vi bien. Sí, el local es amplio, con dos salones y una terraza acristalada, pero a veces siento que están demasiado encima. Eso sí, la calidad de los productos y la presentación son muy correctas. Algunos dicen que es caro, más o menos 57€/pax, pero si eres de buen comer, lo vale.

Por último, si quieres saber dónde está, El Viejo Fogón está en C. San Andrés, 14, 28220 Majadahonda, Madrid. Así que ya sabes, ¡hazte una reserva y disfruta!

Desde qué año está abierto El Viejo Fogón

Te cuento, este sitio que es El Viejo Fogón en C. San Andrés, 14, Majadahonda, ¡es una maravilla! Lo hemos descubierto y la verdad, nos ha dejado flipando. Empezamos con unas croquetas de jamón y unas gambas al ajillo que son, sin duda, de otro mundo. El tartar de atún, ni te cuento, y los chiporones y canelones también se pasaron de buenos. Si tengo que destacar algo de verdad, lo mejor fueron las croquetas de gambas al ajillo, el tartar de atún y ese coulant de pistacho que te hace llorar de felicidad. La atención es de 10, todos super amables. A 30-40€ por persona, ¡definitivamente volveremos!

El menú ejecutivo a 28€ es un must. Los judiones que sirven ahí son de los mejores que he catado en un restaurante. Te cuento que la comida y el ambiente son de 5 estrellas también. A veces puede que te topes con algún plato que no esté a la altura, como el solomillo, que estaba un poco duro, pero en general, la experiencia es brutal. Puedes encontrarte sorpresas como el coulant. A veces llega más como un pistacho con sabor a otra cosa que un verdadero coulant.

Cada vez que voy, me siento casi en casa, como si fuera un sitio familiar. Este restaurante lleva abierto un buen tiempo y eso se nota en la calidad de la comida y el servicio. Desde que era pequeño lo visito y cada vez que lo hago, me sorprenden con los sabores. Su menú degustación es una experiencia que no te puedes perder. Y, por cierto, si pides, asegúrate de probar la crema de calabaza con naranja y la croqueta de chorizo. Todo esto, sumado a un trato excepcional, lo hacen 100% recomendable. Así que ya sabes, si no has ido a El Viejo Fogón, ¡te estás perdiendo algo increíble!

Qué tipo de ambiente ofrece El Viejo Fogón

Y bueno, ya hablábamos de lo bien que nos cuidan en El Viejo Fogón, y créeme, es para flipar. Este sitio se lleva 5 estrellas sin duda alguna. Su comida de autor + las medias raciones son como una apuesta segura. Te recomiendo que no te pierdas los erizos, el volcán de foie y esas croquetas líquidas que tienen dos modelos. Y si te llega la buena suerte, pillas el risotto de setas y trufa, que de verdad, es de llorar. No hace falta que digamos que volveremos, porque estamos seguros de que será así.

La vez que regresamos a seguir disfrutando, todo volvió a estar en su sitio. Aquí el servicio se nota que sabe lo que hace, muy atentos y siempre con buena onda. Te recomiendo cuidarte en la elección de platos, el coulant de pistacho y la tarta de queso manchego son un must. Y no te olvides de la crema de calabaza con naranja y la croqueta de chorizo. ¡Ah! Y el coulant de chocolate al final, eso sí que es una locura.

Y si decides compartir con un grupo, no te preocupes. Raciones para cinco sin problema. Pide un chuletón al centro, acompáñalo con vino, agua y cerveza, y remata con unos dos postres para compartir. Todo por unos 50€ por persona, ¡que no está nada mal! La atención del camarero siempre es top, dan ganas de volver solo por eso.

El ambiente también es parte de la magia de este lugar. Es muy acogedor, discreto e íntimo, ideal para una cena con amigos o en pareja. La atención es de primera, y la comida está cuidada al detalle. Así que, si te preguntas qué tipo de ambiente ofrece El Viejo Fogón, puedes estar tranquilo: es un sitio perfecto para disfrutar de una buena cena en un entorno agradable, donde te hacen sentir como en casa, pero bien. ¡No dejes que te lo cuenten y ve a comprobarlo tú mismo!

Quiénes están a cargo del restaurante El Viejo Fogón

El Viejo Fogón es un lugar que te deja con la boca abierta, de verdad. Cenamos el sábado y hay que decirlo: el trato es simplemente estupendo. La comida, ¡ni se diga! Pedimos unas croquetas de gambas y de jamón que estaban para morirse, junto con unas alcachofas con papada ibérica y huevo que eran otro nivel. Erizos con salsa holandesa, y luego cada uno eligió un plato principal que quita el hipo: ceviche de pez limón, tartar de atún y un Steak Tartar con tuétano a la brasa. Y como colofón, el coulant de pistacho... ¡es una pura delicia! Todo esto nos salió por unos 40-50€ por persona, pero la calidad de la comida, la presentación y el nivel de atención se lo valen totalmente. Calidad-precio de 10.

La carta tiene unos platos muy originales y, lo mejor, muchas medias raciones para que puedas probar de todo sin llenarte demasiado. La calidad es excelente y, ¡madre mía!, ¡más de 200 referencias en vinos! El personal es muy profesional, y se nota que el encargado sabe lo que hace. Aquí te atienden como un rey. Recomendadísimo para una cena con amigos o para una celebración.

Claro, no todo fue perfecto. En una de mis visitas para celebrar, el camarero fue super atento, pero no todos los platos me convencieron. El brioche de pulpo fue una maravilla y las setas con crema alioli, un descubrimiento. Pero, los chipirones y canelones no fueron lo que esperaba, aunque a mis amigos sí les molaron. Aun así, el coulant de pistacho se lleva el premio a uno de los mejores postres de este año. ¡Vuelve a darle una oportunidad!

Finalmente, si te preguntas quién está detrás de El Viejo Fogón, la verdad es que el restaurante ha sido un proyecto de un personal muy comprometido y profesional, que se aseguran de que todo funcione a la perfección. Después de dos años yendo, me atrevería a decir que es lo mejor de Majadahonda y de Madrid. Sinceramente, su relación calidad-precio es unbeatable, y con un menú del día espectacular, siempre se saca algo interesante. Si lo tuyo son los sabores auténticos y un trato personal de 10, no lo dudes, ¡El Viejo Fogón es tu sitio!

Cuáles son algunos de los entrantes recomendados en El Viejo Fogón

Y entonces, ¿qué tal estuvo la cena en El Viejo Fogón? En serio, 5 estrellas de calidad. El lugar tiene un ambiente de diez para una cena tranquila. No es ruidoso, perfecto para relajarte y disfrutar del momento. El servicio fue un punto fuerte, con el personal súper amable que se nota que sabe lo que hace. Te explican los platos y te dan buenas recomendaciones. ¡No se puede pedir más!

De lo que probé, lo que más me flipó fueron las setas gratinadas con alioli de miel. ¡Madre mía, qué cosa más rica y original! También el coulant de pistacho fue un golazo. Sabía a chocolate blanco y la textura era súper cremosa. El tartar de atún y la corvina estaban brutales, se deshacían en la boca, como si fueran mantequilla. Y para rematar, la quesada al estilo cheesecake fue la guinda del pastel. Lo único que no me convenció del todo fue el pulpo, no estaba lo tierno que debería, aunque la crema de coliflor acompañante estaba de lujo.

Volviendo al ambiente, ya te digo, es un sitio bonito y acogedor. Fui con unas amigas y la experiencia fue genial. La comida, riquísima y el ambiente ideal para charlar y desconectar. El solomillo de vaca que pedí también estuvo alucinante y, como ya dije, el coulant de pistacho es lo más.

Si te animas a ir, el menú ejecutivo a 22 pavos está muy bien también. La lasaña fue un golazo y aunque la entraña estaba un poco pasada, estaba sabrosa. Eso no falla, y si puedes, no te olvides del coulant de pistacho para cerrar la noche de la mejor forma. ¡No te arrepentirás!

Qué platos principales destacan en El Viejo Fogón

Y, si estás buscando un buen plan en Majadahonda, no hay duda, El Viejo Fogón es un sitio top. Las reseñas lo dicen todo: 5 estrellas por la atención y, sobre todo, por lo que sale de la cocina. Claro, tienes que pasar por el aro de sus precios, que son un poco altos, pero, sinceramente, lo que obtienes a cambio lo vale con creces. El lugar es pequeño, pero tiene un encanto especial que lo hace perfecto para una cena con amigos o una cita.

Si eres de los que aman la comida tradicional, también le puedes dar una oportunidad a sus platos. No es tan conocido fuera, pero los Majariegos lo recomiendan a muerte. Las croquetas son un must, ¡y no son las típicas! Te las traen líquidas, un toque que sorprende. Y si quieres algo más elaborado, no dejes de probar las setas con miel o el pulpo con puré de coliflor. Con esos platos seguro que te quedas con ganas de más.

Y hablando de más, si vas con amigos, lo mejor es pedir medias raciones y así pruebas un poco de todo. ¡Acierto total! La lasaña de rabo de toro es el favorito de muchos, y no es casualidad, está brutal. Además, el servicio es otro punto a favor. Los camareros son súper atentos y se aseguran de que te sientas como en casa.

En cuanto a los principales, aquí van los destacados de la casa: el Saam de asado de tira, las setas con alioli de miel, el erizo de mar, el brioche de pulled pork, ¡y el famoso coulant de pistacho para cerrar con broche de oro! Si eres amante del dulce, este postre te dejará sin palabras. ¡Nos vemos allí!

Por qué se dice que la chuleta vale cada céntimo en El Viejo Fogón

Y ya que estamos con el tema de comer, tienes que probar El Viejo Fogón. Este sitio en C. San Andrés, 14, en Majadahonda es un auténtico hallazgo. El ambiente es de esos que te hacen sentir como en casa, con un toque rústico que te atrapa. La decoración no es nada del otro mundo, pero la vibra es tan buena que se te olvida. Perfecto para ir con amigos o con la familia, ¡aunque tampoco está mal para una cita!

Lo que realmente se lleva la palma aquí son las chuletas. ¡No te cuento más! Cuando te las traen, llega ese momento en el que simplemente te quedas mirando y salivando. Tienen un sabor que te hace pensar que has estado perdiendo el tiempo en otros sitios. La carne está siempre en su punto, con ese jugo y sabor que te hace desear volver a por más.

Y si me preguntas por qué se dice que la chuleta vale cada céntimo en El Viejo Fogón, la razón es simple: la calidad es impresionante. La carne es seleccionada y se nota. La cocinan como solo saben hacerlo, y cada bocado es una explosión de alegría. Además, el trato es tan cercano que te sientes como un rey mientras comes. Así que, la próxima vez que busques un buen lugar para disfrutar, ya sabes a dónde ir. ¡No te arrepentirás!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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