
Si te pasas por Torrelaguna y la Iglesia de la Magdalena te ha dejado con ganas de más, tienes que hacer una parada en El Rincón del Cardenal. Este restaurante, situado en la Plaza Mayor, es el lugar ideal para quedar con la familia o amigos y disfrutar de unas patatas, calamares y tapas que no te dejarán indiferente. Y si hace calor, no te preocupes, que sus salas están climatizadas para que estés a gusto.
Lo que mola de El Rincón del Cardenal es que no solo encontrarás platos típicos de la cocina española y mediterránea, sino que también hay opciones de autor que sorprenden hasta a los más críticos. Es un bar típico de pueblo, con un ambiente acogedor y amable, perfecto para relajarte después de un paseo por la zona. Así que, si buscas un sitio donde perderte un rato y comer bien, no dudes en darte una vuelta por este rincón especial de Madrid.
El Rincón del Cardenal
Página web
Horarios El Rincón del Cardenal
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–1:00 |
| martes | 9:00–1:00 |
| miércoles | 9:00–1:00 |
| jueves | 9:00–1:00 |
| viernes | 9:00–1:00 |
| sábado | 9:00–1:00 |
| domingo | 9:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Rincón del Cardenal
Dónde se encuentra El Rincón del Cardenal
¡Ey, colega! Si estás buscando un sitio para comer en Torrelaguna, tienes que probar El Rincón del Cardenal. Está en la Plaza Mayor, 28180 Torrelaguna, Madrid y, sinceramente, ha tenido opiniones bien variadas. Por un lado, hay gente que le da 5 estrellas y dice que la atención es maravillosa, las raciones son grandes y riquísimas. Vamos, que la comida es un 10/10 y el ambiente también se nota que es agradable. ¿Sabías que el servicio es rapidísimo? A la peña le encanta porque está todo muy bien cuidado.
Pero ojo, no todo es color de rosa. Hay quienes lo han dejado claro, haciendo crítica directa. Algunos se han llevado una decepción con el salmorejo que no cumplía las expectativas, y la atención al cliente les ha parecido falta de ganas. A veces el ambiente no ayuda, porque hay quien dice que los baños estaban en mal estado y que la limpieza brillaba por su ausencia. Así que ya sabes, a veces puedes arriesgarte y salir con más ganas de ir a otra parte.
En general, si te animas a ir, puede ser un sitio de comida rica y buen rollo, pero revisa un par de reseñas antes de lanzarte por completo. Y en cuanto a la pregunta del millón: El Rincón del Cardenal está en la Plaza Mayor de Torrelaguna. ¡Dale una oportunidad, pero ve con precaución!
Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante
Mira, hablemos claro de El Rincón del Cardenal. Este sitio tiene una estrella por varias razones y la verdad, deja mucho que desear. Primero, la comida llegó fría. ¿En serio? ¡Como si eso fuera aceptable! Ni siquiera ofrecieron una solución. Y ya ni te cuento del personal, que parece que los tenían en modo sigilo, porque no atendían ni a la de tres. Hay un largo camino por recorrer en lo que se refiere al servicio al cliente aquí. Es un caos total.
Además, la localización no es suficiente para salvarlo. Está justo al pie de la iglesia en el casco antiguo, pero eso no compensa lo que ofrece. El local se ve sucio, con un olor a fritanga que te deja sin ganas de comer. En mi visita, tuvimos que despejar la mesa de vasos usados antes de sentarnos. Y lo mejor de todo, con el tiempo que estuvimos, ¡seis mesas esperando ser atendidas! La camarera pasaba de nosotros como si estuviéramos invisibles. Un asco total, la antítesis de lo que debería ser un buen restaurante.
Ahora, no todo es malo. Dicen que hay un gerente que es la caña, un 10 en atención y que el ambiente mejora por momentos. Pero, para ser sinceros, con mis experiencias de ahora, te diría que es un juego de suerte. La comida, hasta donde sé, se sitúa entre típicos platos vegetarianos y opciones más tradicionales, pero con un rango de precio muy diverso, de 10 a 30€, dependiendo de lo que pidas. Pero, dadas las críticas malas, yo pensaría muy bien antes de hacer una reserva aquí. Mejor busca otro sitio donde te atiendan bien y la comida llegue caliente.
Cuáles son algunos platos destacados de El Rincón del Cardenal
Ya sabes que en El Rincón del Cardenal la cosa va de bien, y vaya que sí. 5 estrellas para este lugar. Por 10 pavos te montas un menú que flipas. Los guisos están muy ricos, en especial el revuelo de morcilla, aunque he de decir que la morcilla en sí no era mucha, pero lo demás estaba de 10. Es un sitio que vale la pena probar, te lo aseguro.
Y si te gustan las raciones, aquí tampoco te van a dejar con hambre. Tienen calamares caseros, pero olvídate de las anillas típicas, aquí son de esos pequeñitos que están brutales. Además, la ubicación es brutal, al lado del ayuntamiento y de la iglesia. El servicio estuvo correcto, con una terraza amplia para disfrutar del buen tiempo. Es un sitio ideal para ir con amigos a picar algo.
El trato de la peña es genial, siempre están con una sonrisa y te hacen sentir a gusto. El menú tiene un buen precio y la comida no decepciona. Aunque hay que ser sincero, igual no es el más barato del barrio, pero bien merece la pena si buscas algo rico y con buena onda. La plaza donde está se siente viva, al lado de la Iglesia de Santa María Magdalena, lo que hace que tomarte una caña en la terraza sea un planazo.
Por otro lado, un par de cositas a tener en cuenta. Si vas un sábado, el menú puede costarte 17€ y aunque las migas y patatas con sepia estaban bien, el solomillo vino pasado. Pero los postres son el verdadero espectáculo aquí: el flan está muy rico y la tarta de oreo es pura crema.
Aunque no todo es perfecto, el servicio puede ser un poco lento si hay poca gente sirviendo, y un amigo tuvo una mala experiencia con los baños. Sin pestillos y sin jabón, es algo que deberían mejorar, eso está claro. Pero bueno, el tema de la comida es más importante, y la calidad de los platos compensan bastante esos fallos.
Para terminar, si te preguntas qué platos destacar de El Rincón del Cardenal, sin duda prueba las migas, el solomillo, los calamares y, por favor, no te vayas sin los postres, especialmente el flan y la tarta de oreo. ¡Ganas de volver!
Es necesario hacer una reservación para comer en El Rincón del Cardenal
El Rincón del Cardenal, la verdad, es un lugar que se presenta como un típico bar de pueblito, pero no todo lo que brilla es oro. Te puedes meter un par de cervezas en la terraza, pero 5:80 por un pincho que está bastante malo... no es precisamente un chollo, sobre todo comparado con lo que puedas encontrar en la Plaza Mayor de Madrid. Las reseñas de los "amigos" dicen que aquí la comida es un desastre, el servicio no es mucho mejor, y el ambiente deja que desear. Vamos, que te dan ganas de salir pitando.
Ahora, no todo es tan cutre. Hay algunas voces que lo defienden, diciendo que es un bar con ese rollo típico de pueblito, donde la comida está bien para lo que es. La iglesia cerca es una de las más guapas del barrio, así que eso suma un punto. Después de todo, cocina normal, trato amable, y un ambiente que, aunque está regular, no es el fin del mundo.
Pero luego te encuentras con experiencias desastrosas. Algunos se han llevado una sorpresa al pedir el menú. De repente, un precio que se disparó de 11€ a 18€ sin avisar. ¡Y el secreto de cerdo? Cortado como si lo hiciera un niño con unas tijeras. La calidad de la comida es bastante lamentable y, para colmo, el servicio está peor que un circo. Puede que hayas visto un montón de críticas diciendo que este es uno de esos lugares a los que no vuelves jamás.
Y aunque hay quien se ha llevado una buena experiencia con un menú del día del que hablaban maravillas, parece que es una aguja en un pajar. La cuestión es: ¿Necesitas reservar? Con la cantidad de descontento que se nota, probablemente no, pero si decides darles otra oportunidad, mejor llama para asegurarte que no te encuentras en la puerta con una espera eterna.
El restaurante tiene opciones vegetarianas o veganas en su menú
El Rincón del Cardenal… ¡Madre mía! La experiencia ha sido de todo menos buena. Para empezar, la atención al cliente es cero patatero. Tuvimos que hacer el tour por la barra para pedir, y ni así nos hicieron caso. No sé quién se olvidó de que estábamos ahí, pero casi tengo que pedir una bayeta para limpiar la mesa yo mismo. La comida, ¿de qué va eso? El filete parecía una suela y el sándwich estaba más seco que el desierto. Con tan poca organización y personal, no entiendo cómo tienen el local abierto en un pueblo tan bonito.
Pero espera, que no todo fue un desastre total. Hay quien tuvo mejor suerte. Les vi disfrutar de unas raciones, dicen que a buen precio y con vistas a la iglesia. La comida estaba bien, con un ambiente agradable. Aunque el servicio a veces se queda corto, al menos ahí sí se puede disfrutar un rato con colegas y sin gastar una fortuna, entre 10 y 20 pavos por persona.
Ahora, algunos también tuvieron su experiencia triunfadora. Fui testigo de cómo una familia pidió un menú del día y les salió de maravilla. Contentos con las migas y un par de huevos para los peques, todo muy rico y abundante. Vamos, que al menos aquí hay días en que parecen hacer las cosas bien, aunque ya sabemos que en festivos todo se complica.
En contraposición, está el otro lado de la moneda. Ese revuelto de morcilla y judiones contados, el pollo crudo… ¿en serio? Eso no debería salir de la cocina de un restaurante. Aunque la atención de ese camarero fue de diez, no puede arreglar todo lo que falla en la cocina. Lo de traer el plato de vuelta tras haberlo manipulado es de otro planeta. Lo dicho: para un trago de patxaran y una partida, puede que valga, pero llamarlo restaurante es un chiste.
Y para aquellos que tienen dudas sobre si encontrarán opciones vegetarianas o veganas en el menú, según lo vi, no parece que haya una oferta clara. No encontré ninguna mención sobre opciones sin carne, así que si lo que buscas es comida veggie, tal vez deberías pensártelo dos veces.
Hay mesas al aire libre en El Rincón del Cardenal
Mira, si te decides a ir a El Rincón del Cardenal, ten en cuenta algunas cosas. Tienen menú del día por 11 euros, que no está mal para ser el centro y en agosto. La comida es correcta, la verdad, no te van a llevar al paraíso, pero tampoco te vas a quedar con hambre. Ojo, que el menú solo trae vino y casera, así que si quieres agua o algo más, prepárate a desembolsar un poco más.
Por otro lado, hay días que te puedes llevar una grata sorpresa. A veces el servicio es impecable, como esa vez que un camarero nos atendió un lunes a las 22 horas con actitud 10, ¡y ya estaban a punto de cerrar! La comida estaba buena, vamos, no te vas a quejar. Comida, servicio y ambiente, los tres a tope con 5 estrellas.
Pero no todo es miel sobre hojuelas. Hay experiencias que dan bastante pena. Por ejemplo, pagar 5,60 € por dos refrescos de lata. Eso es más caro que en Madrid y en cualquier sitio turístico. Además, hay gente que ha recibido un menú por 14 euros que se asemeja más a lo que te sirven en un bar de trabajadores, y ni te cuento lo que falta: un buen pan, un vino decente y unas patatas fritas que no tengan la pinta de crudas.
Si decides ir, prepárate para lo inesperado. La ubicación es top, pero el servicio y el ambiente son un poco un desastre. Hay que ver que a veces te toca esperar más de 30 minutos para que te atiendan. Un descontrol total, y no hables de la comida, porque si tienes que esperar una hora para unos chopitos que nunca llegan, apaga y vámonos. Así que, ¿hay mesas al aire libre en El Rincón del Cardenal? La verdad, no tengo info sobre eso, pero la experiencia parece acatarte a lo que te encuentres. Si tienes suerte, tal vez sí.
Cuál es el ambiente del restaurante
¡Menuda movida lo que pasa en El Rincón del Cardenal! Si estás pensando en pasar por allí, prepárate, porque la experiencia puede ser un verdadero desastre. Por 6€ te traen dos refrescos en vasos que parecen haber salido de la basura. Vamos, que estaban ultra sucios y ni te cuento lo que había en ellos, pintalabios incluido. Con ese panorama, no se puede recomendar, la verdad.
El servicio... ay, el servicio. Me parece que nunca he visto algo tan ineficaz. Estuve un domingo y, con más de 10 mesas en la terraza, solo tenían un camarero que hacía lo que podía, pero parece que solo atiende a grupos de más de 4. Fui a pedir a la barra y, aunque había 3 camareros pululando por ahí, me ignoraron por completo. Estuve 10 minutos esperando y al final opté por largarme. Y ya ni hablemos de las mascarillas bajadas... un desastre tras otro.
Sobre la comida, es para peor, amigos. Por lo que pagas, te esperas algo decente. El rabo de toro estaba tan duro que parecía que lo habían cocido en un zapato, y la comida en general era escasa y mal cocinada. ¡Menos mal que al menos nos invitaron a unos chupitos, porque si no...! La verdad es que la comida es tan mediocre que no te sientes del todo satisfecho. Pagas 14€ por un menú que te podría servir en otro lugar por 10€, y aquí no vale la pena.
El ambiente del restaurante no se queda atrás, y la verdad un poco caótico. Si vas un sábado soleado, mejor que te lleves un saco de dormir, porque va a tardar un montón en que te sirvan algo. Se nota que les falta organización, y con un solo camarero para atender tanto dentro como fuera, es comprensible que la cosa no funcione. Hay que dar un toque de atención a las instalaciones, porque los baños... son un tema a parte, pero, bueno, su comida es casera y abundante, y eso es un punto positivo. Eso sí, con tanto desmadre, no creo que regrese en el corto plazo.
El Rincón del Cardenal es apto para familias
Y si hablamos de El Rincón del Cardenal, mira, no te puedes perder este sitio si andas por Torrelaguna. Nos paramos a comer, éramos 7 personas y pedimos varias raciones para compartir. La verdad, salimos encantados porque la relación precio-calidad es de las mejores que he visto. Huevos rotos espectaculares, ¡te los recomiendo 100%! De hecho, le doy 5 estrellas a la comida, al servicio y al ambiente. No te esperes un sitio aburrido, aquí hay buen rollo y buena vibra.
Si prefieres un momento más chill, este bar es perfecto para tomar unas cañas. La terraza tiene una vista brutal de la plaza y la Iglesia de Nuestra Señora de la Magdalena. La verdura en tempura, madre mía, está de locos. Y si quieres saber, el precio por persona ronda los 30-40 €. Pero créeme, ni te vas a arrepentir. Otros 5 estrellas para la comida y el servicio, aunque el ambiente aquí puede ser un poco menos movido, le doy un 4.
En las noches de verano, el lugar se vuelve ideal: tranquilito para una copa y hasta puedes fumarte un puro. La carta tiene variedad para todos los gustos, así que es difícil que no encuentres algo que te guste. Lo bueno es que a veces, entras sin intención de comer, y acabas sucumbiendo a lo que ofrecen porque los precios son bastante accesibles.
Ahora bien, no todo es perfecto, claro. He estado un lunes, y está desierto, así que no te voy a engañar, cuando se llena es otra cosa. Los baños no estaban muy limpios, pero en general, el menú por diez euros está muy bien, y el trato también fue de 10.
Por otro lado, no todo el mundo tiene la misma experiencia. Escuché de alguien que tuvo un mal día con un camarero que parecía que le estaban haciendo un favor. Le dieron 1 estrella al servicio, y no me extraña, a nadie le gusta sentirse ignorado. Así que parte de tu experiencia puede depender de cuándo vayas.
¿Y es apto para familias? Yo diría que sí, siempre que no te topes con un camarero pesao. Tienen raciones para compartir que son perfectas para los enanos, y el ambiente familiar puede ser bastante agradable si no está a tope. Así que, ¡anímate a probarlo!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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