
¿Buscas un lugar para comer que esté de lujo y tenga buena vibra? El Mirador de Pelayos en la Av. del Mirador, 62 es tu sitio. Este restaurante español no es solo un sitio donde llenar el estómago, sino que ofrece una experiencia culinaria excepcional. Tienen desde paella y croquetas caseras hasta un chuletón de ternera rubia que te dejará con ganas de más. Además, el servicio es de 10, con camareros que siempre están al tanto de tus necesidades. Si quieres ir, asegúrate de reservar con anticipación, porque se llena rápido.
Y no te preocupes por los precios, porque aunque la carne viene de "La Finca", los precios son justos. Eso sí, las patatas fritas están bien, pero la presentación… digamos que podría mejorar. El ambiente es sencillo pero acogedor, con una bonita terraza exterior ideal para reuniones familiares o simplemente para disfrutar de un buen rato. Echa un vistazo a TheFork para ver el menú y hacer tu reserva online de forma gratuita. ¡No te lo pierdas!
El Mirador de Pelayos
Página web
Horarios El Mirador de Pelayos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 12:00–23:00 |
| jueves | 12:00–23:00 |
| viernes | 12:00–24:00 |
| sábado | 10:00–24:00 |
| domingo | 10:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Mirador de Pelayos
Dónde se encuentra El Mirador de Pelayos
¡Ey, gente! Si estáis buscando un sitio chido para comer, tenéis que probar El Mirador de Pelayos. Este restaurante es todo un hallazgo en Avenida del Mirador, 62, 28696 Pelayos de la Presa, Madrid. Asegúrate de mirar las vistas, porque son brutales. Para 20-30 € por persona, os prometo que no saldréis con hambre.
Un grupo de 7 colegas fuimos un día y la verdad, no pudimos elegir mejor. El arroz al senyoret era un espectáculo, buenísimo y en buena cantidad. Luego, la ensalada de tomate y ventresca con ese aliño de hierbabuena... ¡madre mía, para chuparse los dedos! Y el final fue de otro nivel con las tartas caseras, ¡increíbles!
El servicio también fue top. El camarero estuvo siempre atento y nos recomendó genial. Así que, en general, comida: 5, servicio: 5, y ambiente: también un 5. ¿Volvería? Claro que sí, ¡repetiremos 100%!
Aunque, ojo, no todo es perfecto. He escuchado comentarios que no pintan tan bien. Algunos han dicho que el servicio fue pésimo cuando había mucha gente. Una reserva de paella que sirvieron tarde y ensaladas con poca cantidad... ¡vaya faena! La gente no se lo pensó dos veces para darles un 2 en servicio y ambiente. Pero no dejéis que eso os eche atrás.
Así que, si queréis comer bien y pasar un buen rato, El Mirador de Pelayos es el sitio. Solo tened en cuenta que a veces se puede poner ruidoso. Y, para que lo tengáis fácil, aparte de la buena comida, hay plazas de aparcamiento gratuito. ¿Dónde más vas a encontrar eso? ¡Ya estáis tardando en hacer la reserva!
Qué tipo de cocina ofrece el restaurante El Mirador de Pelayos
Y bueno, hablemos en serio de El Mirador de Pelayos. Recientemente, celebramos el cumpleaños de mi madre y de mi hija mayor, y chaval, no fue lo que esperábamos. La carta es un lío, las paellas y arroces son por encargo y eso no te lo cuentan hasta que pides. ¡Casi me decepciono con el cachopo que tampoco tenían! La comida no estaba tan mal, menos las chuletillas de cordero que estaban quemadas y cara, ¡20€ y bien escasas! El servicio, eso sí, un desastre total. Los platos salían cada 15 o 20 minutos, como si fuéramos a una cena de gala y no a comer frituras que deberían estar listas al instante. Dimos tantas vueltas a los relojes que al final no pudimos ni pedir postre, ya estábamos aburridos de esperar.
Por otro lado, tengo que contar que no todo fue horrible. Algunos dicen que la zona del mirador es lo mejor. Se puede comer con vistas que molan, claro, eso se lo dan a uno y resulta que tal vez sea el único punto bueno. Pero la comida, en general, no se presenta como debería para lo que cobran. La carta escasa y te dejan con ganas de más. Pedimos un arroz que, uf, estaba saladísimo y sabía a pastilla de caldo. Muy lejos de lo que esperas por lo que pagas. Honestamente, no me tomen el pelo con el nombre del sitio, porque de "mirador" les quedó solo el nombre.
Ahora, si te apetece un buen plato, te diría que las croquetas de morcilla y el cochifrito son lo único que promete, eso sí. Y si te atreves, el arroz caldoso con bogavante también es bastante recomendable, pero, ojo, a un precio que se nota en el bolsillo. En cuanto al ambiente, prefiero mil veces la terraza al comedor, las vistas lo hacen más llevadero. Si vas en coche, aparcar es algo complicado, pero al final siempre hay un hueco, así que tranquilo.
Entonces, sobre la pregunta del millón, ¿qué tipo de cocina ofrece El Mirador de Pelayos? Pues bien, se pueden encontrar platos típicos de comida española con un toque más moderno, pero, como ya te dije, espera un montón de frituras, arroces y algunos guisos que no están mal. Aunque, entre tú y yo, mejor ve con la mente clara porque puede que no encuentres lo que quieres.
Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú de El Mirador de Pelayos
Hacía tiempo que quería ir a El Mirador de Pelayos y, finalmente, me he dado una vuelta por allí. ¡Y vaya que me ha encantado! Carlos, el que nos atendió, fue un crack, nos hizo sentir como en casa desde el primer momento. Las vistas son increíbles, y la comida, ni te cuento. Esquistos platos, todo muy vistoso y generoso. Y un aplauso para la cocinera, que se nota que le mete cariño y buen detalle a cada cosa. Vamos, que tengo claro que aquí vamos a repetir sí o sí.
Este fin de semana cenamos allí, y ya que era la romería, el sitio estaba tranquilo. Fuimos un poco más tarde, a eso de las 10:30, y normalmente es un peligro, ¿verdad? Pero aquí nos recibieron con una sonrisa y un trato que se agradece un montón. Las almejas picantitas estaban de lujo, y el pan que hacen al momento… ¡calentito y delicioso! Además, el dueño, que estuvo pendiente de nosotros, hizo que nos sintiéramos como en casa. Menos mal que todavía hay sitios donde se cuida al cliente, ¿no?
Ahora, claro, siempre hay una mala experiencia, y en este caso, hubo una crítica fea por personas celíacas que se intoxicaron por no tener claro el tema de los alérgenos. Eso es un problemón enorme y, la verdad, no pinta bien. Pero si tú no eres celíaco, la cosa cambia totalmente, y lo que cuentan de los platos como la sopa castellana, el cazón en adobo y esos postres como la tarta de manzana son los que debes probar. Así que si te lanzas, ya sabes qué pedir, ¡que no te quede en el tintero!
Con un ambiente familiar y una comida que se lleva la máxima puntuación. Perfecto para una salida con amigos o familia, y con aparcamiento gratuito, así que no hay excusa. ¡A disfrutar!
Es necesario hacer una reserva para comer en El Mirador de Pelayos
Mira, si estás buscando un sitio donde comer rico y disfrutar de unas vistas chulas, El Mirador de Pelayos es tu lugar. Aquí la comida es 100% casera y se nota. Ya sabes, esas croquetas de rabo de toro que tienen todos reviews impresas en la mente… ¡espectaculares! Y ni hablar de los chopitos, que están para chuparse los dedos. Las chuletas de lechal y el arroz a banda fueron toda una experiencia. En cuanto a los postres, es que ni tengo palabras, simplemente, ¡tienes que probarlos! La verdad es que volveremos sin duda.
El servicio también merece una mención. Los camareros son super atentos y amables. Desde que llegas hasta que te vas, te hacen sentir como en casa. La experiencia completa es de 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Si te metes a pagar, calcula unos 30-40€ por persona, no es un atraco, y por lo que recibes, ni te quejas.
Ah, y para los que piensan en ir con su perrito, es dogfriendly. Una amiga de la cuadrilla fue un día y pidió un arroz del Señorito. No lo había encargado, pero lo sacaron rapidísimo y estaba en su punto. Las croquetas de jamón ibérico no estaban mal, pero si hay que elegir, vete a por las de rabo de toro, sin duda. Y aunque no probé las carnes, el olor que venía de las mesas de al lado era pa' morirse. El ambiente es acogedor, con vistas al monte y una piscina que invita a quedarse más tiempo.
Ahora, hablando de las reservas, si piensas en ir, hazte un favor y reserva. Aunque suele haber suficiente espacio, mejor estar seguros y no quedarte sin mesa. A veces se llena y no querrás perderte todo lo bueno que tienen. Así que ya sabes, ¡no dudes en pasarte por El Mirador de Pelayos!
Cómo puedo reservar una mesa en El Mirador de Pelayos
Mira, si estás pensando en ir al Mirador de Pelayos, tengo que contarte que la experiencia puede ser un completo desastre o un auténtico chill. Por un lado, hay gente que ha salido escaldada de allí. Una estrella, de verdad, para una experiencia que les dejó más que quejumbrosos. Te cuento, un colega fue un día y ni siquiera le dejaron pedir arroz porque solo lo hacen por encargo. ¿En qué cabeza cabe? El tipo espera más de 45 minutos para que le llegase un plato de pulpo, y a la hora y media sin saber de lo que se le había prometido, decidió pedir la cuenta y salir pitando. ¡Una locura! Sin contar que se quejó de que al resto de mesas les traían lo suyo después que a él, como si fuesen extras en un mal guion.
Y si hablamos de precios, eso es otro rollo. El vino de la casa le costó 12 euros (cuando vale 2 en el supermercado) y la casera la clavaron a 5 euros. Prepárate para que se te caiga la mandíbula. Todo esto por un total de 31.50 euros y se fue con un cazón y un poco de vino peleón, que no estaba nada bueno. Eso es una estafa, brother. El trato y la prepotencia del lugar solo lograron que su repaso a la experiencia dejase claro que su manera de actuar está más que olvidada.
Pero, ojo, no todo es tan sombrío. Hay peña que ha tenido experiencias de 5 estrellas y eso también hay que decirlo. El sitio tiene unas vistas increíbles a los pinares, y el ambiente, aunque algo ruidoso por los agapornis, es bastante bonito. Además, el aparcamiento es privado y hay plazas de sobras. Y si eres de los que saben disfrutar de un buen arroz, asegúrate de probar el Arroz Señoret, que es uno de los platos que más se recomiendan. Este lado no lo puedes dejar pasar si te animas.
Si quieres hacer la jugada y reservar mesa en El Mirador de Pelayos, lo mejor es que les llames directamente. Aunque a veces el contacto de las páginas web no es tan efectivo, siempre puedes intentar buscar un número de teléfono o preguntar a algún conocido que haya estado ahí para que te echen un cable. Claramente, ¡buena suerte y que no te pase lo que a aquel pobre diablo!
Qué tal es el servicio en El Mirador de Pelayos
Mira, si te pasas por El Mirador de Pelayos en la Av. del Mirador, 62, no te vas a arrepentir. Este lugar tiene 5 estrellas y es fácil ver por qué. La última vez que fui, nos lanzamos a probar un arroz con bogavante que estaba, literalmente, exquisito. El arroz en su punto, lleno de sabor, y de postre, nos dejamos sorprender por una tarta de chocolate y una tarta de queso que, te juro, no sabría cuál recomendar porque ambas estaban espectaculares. Y eso sin contar con la atención de Rosa, la chica que nos atendió. Un encanto, de verdad.
El ambiente es otro punto a destacar. Aunque el salón estaba lleno, lograron mantener una atmósfera familiar y tranquila. Es el sitio perfecto si quieres disfrutar de una buena comida sin estrés. Y si vas, no te olvides de reservar, especialmente si quieres quedarte en la terraza con aire acondicionado.
A veces la búsqueda de un buen sitio para comer puede ser un quebradero de cabeza. Pero en El Mirador de Pelayos, con un precio que ronda entre 30-40 € por persona, la relación calidad-precio es brutal. Comida rica, atención excelente y muchas plazas de aparcamiento (¡sí, puedes aparcar gratis!). Eso sí, asegúrate de pedir las croquetas, son de las mejores que he probado.
Ahora, si ya te cuento lo de la mala experiencia que tuvieron otros, pues hay de todo en la viña del señor. Algunas críticas sugieren que el servicio puede ser lento y que no todos los platos cumplen con las expectativas, pero la mayoría habla maravillas sobre la atención y la comida. Así que, si te apetece disfrutar de una buena comida, definitivamente vale la pena hacer una parada. ¡Ah, y no olvides pedir el arroz!
Son los precios en El Mirador de Pelayos accesibles
Mira, te cuento. El Mirador de Pelayos es una joyita en plena naturaleza. Este lugar, que está en Av. del Mirador, 62, 28696 Pelayos de la Presa, se lleva un 5 estrellas de mi parte, ¡y no es por nada! Es la primera vez que voy y, sinceramente, me he quedado impresionado. Empezando por el dueño, que va corriendo de un lado a otro, con una actitud increíble, siempre con ganas de que te sientas como en casa. De verdad, hay que darle un aplauso por su dedicación en tiempos difíciles.
La movida familiar no se queda ahí. Su esposa y su hijo están al mando de los fogones y he tenido que hablar de la comida. Menuda maravilla, tío. La ensalada del chef estaba brutal, y ese arroz al señoret... ¡madre mía! En su punto justo, con ese socarrat crujiente que te hace querer repetir. Esos detalles marcan la diferencia y te hacen sentir que has acertado al elegir este sitio.
Y ya te digo, el lugar es bien tranquilo, con unas vistas para flipar. Tienen dos zonas dentro: un salón y una terraza acristalada que son un descanso para el alma. Fuera, hay otra terraza con toldos y luces que le da un rollo especial por la noche. La verdad, el ambiente es top y lo hace aún más agradable. Además, el servicio es atento y profesional, siempre cuidando los detalles para que tu experiencia sea de 10.
Ahora, si te preguntas si los precios son accesibles, puedo decirte que sí. La comida está hecha con productos de calidad, y puedes comer o cenar por unos 20-30€ por persona. Eso me parece una ganga por lo que ofrecen, la verdad. Así que ya sabes, si te animas, ten claro que vas a disfrutar de una de las mejores ofertas gastronómicas en Pelayos de la Presa. ¡Yo seguro que vuelvo!
De dónde proviene la carne que se sirve en El Mirador de Pelayos
Ya te digo, cuando llegas al Mirador de Pelayos, lo primero que ves no es nada del otro mundo, te hace dudar al instante. Pero olvídate de las apariencias, porque al entrar todo mejora. El servicio es de 10, los chicos son super amables y eso te hace sentir como en casa. La comida... wow, tremenda. La decoración tiene ese rollo retro chulo que le da un toque especial. Por 30-40€ por persona, sales más que satisfecho. ¡Sin duda, un sitio al que vuelvo cada vez que estoy por los alrededores!
El local está siempre limpiecito y el ambiente es de lo más agradable, con buena música de fondo. Si tienes la suerte de que Jesús te atienda, ya la has petado, porque es un crack y siempre tiene una sonrisa lista para ti. La comida, ya te lo dije, es digna de mención, de verdad. ¿Te cuento un secreto? Las croquetas de morcilla con pera son de otro planeta, y el plato estrella, el arroz con bogavante, está deliciosísimo. ¿Vas a dejar pasar eso?
Hoy hemos llegado quemaíto porque hicimos reserva y aún así, nos han atendido rapidísimo. Todo el team ha sido super majo y la comida, sin palabras. Las cantidades son generosas y todo se siente muy casero. Ojo, si quieres probar el arroz, ¡mejor que lo pidas antes! Aunque lo que comimos, como las croquetas, la ensalada y la carne, no se queda atrás. La verdad que, aun con las vistas algo regulares ese día, la experiencia fue sólida gracias a la atención y a lo ricas que estaban las cosas.
Y hablando de la carne que sirven allí, te cuento que proviene de ganaderías de la zona, así que si eres de los que valora lo local y el producto de calidad, este restaurante te va a flipar.
Cómo es el ambiente del restaurante El Mirador de Pelayos
Si alguna vez te has pasado por El Mirador de Pelayos, sabes de lo que hablo. Este sitio lleva toda la vida abierto, y eso se nota en la atención. El personal es súper atento y rápido, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte. Aquí puedes disfrutar de las raciones de siempre: adobo, alcachofas con jamón, patatas bravas, y si tienes hambre, no te olvides de probar las carnes a la plancha. ¡Una delicia! Además, tienen una gran terraza donde te puedes sentar a disfrutar del buen tiempo, y ni hablar del parking para coches, que es un puntazo cuando quieres ir con amigos o familia.
No puedo dejar de recomendar la paella y la ensalada de tomate que pedimos. Estaban buenísimos. La atención sigue siendo de 10, y ni te cuento lo bien que se siente ser atendido por gente profesional que realmente sabe lo que hace. Me quedé con ganas de repetir y ya tengo en mente la próxima visita. Comida, servicio y ambiente, todo 5 estrellas.
Y sobre el ambiente, ¿cómo es? Pues se siente relajado y acogedor. La decoración es algo ecléctica, lo que le da un toque único. Ideal para pasar un rato agradable, ya sea con colegas o en familia. La terraza y la buena vibra que hay, hacen que te olvides de todo mientras disfrutas de la buena comida.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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