Charolés Restaurante

Charolés Restaurante

¡Ey, grupo! Si estáis buscando un buen sitio para comer en San Lorenzo de El Escorial, tenéis que dar una vuelta por Charolés Restaurante en la C/ Floridablanca, 24. Este lugar ha sido un referente de la gastronomía de la sierra madrileña desde 1977, cuando Manuel Míguez abrió las puertas. Lo que os vais a encontrar es una carta que hace que se os abra el apetito y un ambiente súper acogedor, y lo mejor, un trato amable que te hace sentir como en casa.

Los miércoles, lunes y viernes, tenéis que vagiros al famoso cocido, ¡es una locura! Además, el local es precioso y la cocina tiene un toque tradicional que te va a flipar. Si os mola la cocina mediterránea y española, este es el lugar ideal. No olvidéis mirar la carta en TheFork para ver los entrantes, platos principales y postres que tienen, ¡no os vais a arrepentir!

Charolés Restaurante

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 1.656 Reseñas
Dirección: C/ Floridablanca, 24, 28200 San Lorenzo de El Escorial, Madrid
Teléfono: 918 90 59 75

Horarios Charolés Restaurante

DíaHora
lunes13:30–24:00
martes13:30–24:00
miércoles13:30–24:00
jueves13:30–24:00
viernes13:30–24:00
sábado13:30–24:00
domingo13:30–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Charolés Restaurante

Dónde se encuentra Charolés Restaurante

¡Ey! Si quieres buena comida en San Lorenzo de El Escorial, tienes que ir a Charolés Restaurante. Desde 1977 este lugar ha sido un referente en la zona, y yo me he tardado en conocerlo, pero ahora me doy cuenta de que lo llevo como un pecado en el alma. El cocido, ¡madre mía! Es un espectáculo que solo sirve los lunes, miércoles y viernes, así que anótalo. Y si te dicen que el caldo de cocido que te ponen de aperitivo es bueno, créetelo porque lo es. Y no te olvides de probar la crema de cabrales con pan tostado, es un acierto total.

La ensalada de verujas y las almejas a la sartén están brutales. Yo compartí un rape que estaba bien rico, pero ¡la estrella de la casa es la torrija! Esa cosa te la tienes que comer. Para acompañarlo, el verdejo Marqués de Riscal estaba fresquito y exquisito, perfecto para bajar toda esa delicia. Y lo mejor de todo, el precio es muy accesible. La experiencia fue tan buena que sale a unos 40-50€ por persona, y yo ya estoy pensando en volver. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¡No hay excusa!

Además, después de dar una vuelta por El Escorial, te lo digo: Charolés es un imprescindible. La calidad de sus platos es premium y el servicio, de lujo. Aunque yo llegué con ganas de probar ese famoso caldo, la verdad es que las verdinas con almejas y la carne que pedí no me decepcionaron. Y ni se te ocurra perderte el tiramisú de postre, ¡una locura! El precio puede llegar a unos 70-80€, pero, oye, vale la pena. Comida: 5, Servicio: 4, Ambiente: 4.

Si buscas un lugar tranquilo y sin bullicio, aquí lo tienes. El servicio es auténtico y amable. Te inician con un tarrito de caldo de cocido y rebanadas con queso para untar, ¡un detalle que se agradece! Las croquetas de cigala y gambas son brutalísimas y estoy seguro de que volveré. Por cierto, si tienes coche, hay muchas plazas libres a unos 50 metros del restaurante. Solo muestra la tarjeta del parking y te hacen un descuentazo. Así que ya sabes, si quieres comer bien sin complicaciones, ya sabes dónde ir. ¡Nos vemos en el C/ Floridablanca, 24, 28200 San Lorenzo de El Escorial, Madrid!

Desde cuándo está abierto Charolés Restaurante

Mira, si estás buscando un buen sitio pa' comer, Charolés Restaurante en C/ Floridablanca, 24, 28200 San Lorenzo de El Escorial es una apuesta segura. Te hablo de un 5 estrellas en toda regla. La calidad de los productos es brutal y la elaboración está cuidada al milímetro. Además, su carta completísima tiene de todo. Hazme caso, el cocido madrileño que tienen allá es de los mejorcitos de Madrid, no querrás perdértelo. Y la atención de Luis es magnífica, un tipo cordial, profesional y siempre con una sonrisa. Eso sí, asegúrate de reservar, porque siempre está a tope.

Hablando de cocido, aunque las porciones son más que abundantes, eso se respeta, ¿no? A veces puede parecer demasiado, pero es parte de la tradición del lugar. ¡Enhorabuena por tener eso en tu lista de pendientes! La comida y el servicio son 5 estrellas, y el ambiente también se lleva un buen 5. De lujo. Ideal para grupos de 3-4 personas y, mejor aún, sin tiempos de espera. ¡Perfecto!

Pero ojo, que no todo es color de rosa. He leído algunas críticas que no son tan positivas. Un par de amigos fueron y no tuvieron la misma experiencia. Habían pedido una pechuga de pollo empanada y, según dicen, "la siguen buscando". El pan lo sacaron un poco a la fuerza, sin preguntarles si lo querían y, por supuesto, lo acabaron cobrando. Eso da un poco de mal rollo, ¿verdad? Aunque el lugar tiene su punto, quizás se ha quedado un poco básico en ese aspecto.

Y no olvidemos ese detalle de que al ser un lugar con cierta fama, se les espera un poco más. Suelen tener buenos platos como las pochas con almejas y el solomillo, pero no todo es perfecto. El personal puede ser un poco frío, excepto el maître, que parece que sí sabe cómo atender a la gente. Vamos, que hay altibajos, pero el sitio tiene su encanto.

Por cierto, me preguntabas desde cuándo está abierto Charolés Restaurante. No tengo esa info específica, pero para ser un sitio tan conocido en San Lorenzo, seguro lleva ya un buen tiempo alegrando el paladar a los comensales. ¡No te lo pierdas!

Quién fundó Charolés Restaurante

El Charolés Restaurante en la C/ Floridablanca, 24, 28200 San Lorenzo de El Escorial tiene su propia personalidad y, la verdad, no todas las experiencias allí son la misma película. He escuchado que ha tenido sus altas y bajas. Cuando estuve, me llevé una pequeña decepción. Pedí unas croquetas de 'cigalitas' que, ¡ojo!, estaban de lujo, pero luego... el pastel de verduras con langosta no cumplió con las expectativas. Tenía un sabor ácido que no sabía si era la bechamel o que las verduras no eran frescas. Para colmo, la tarta de manzana resultó ser más gris que una tarde del invierno. Así que, aunque pagué entre 50 y 60 euros, sólo salí feliz por las croquetas y el helado con la tarta.

Pero no todo es malo en Charolés, porque hay quienes lo defienden a muerte. He escuchado que los salones rústicos son una pasada, cada uno con su propio rollo y buena onda. La atención suele ser buena y el trato genial. Tienen platos castellanos que la rompen, como el rabo de toro, la carne charolés y, si estás de postre, la torrija de Santa Teresa que parece que vuela al paladar. Aquí el ticket se queda sobre 30-40 euros y, con ese ambiente y servicio, vale la pena.

Ahora, si hablamos de experiencias top, hay que mencionar el día del cocido madrileño. Si vas un lunes, es un espectáculo digno de Broadway. Te traen el pan casero que cruje y te hace llorar de felicidad, seguido de una sopa desgrasada que es pura magia. La mesa se llena de platos y manjares, hay tanto que ni lo puedes acabar, y lo mejor es que te ofrecen llevar las sobras en un empaque de lujo. Claro, la experiencia puede subir a 50-60 euros, pero te aseguro que vale cada céntimo.

¿Y quién fundó Charolés Restaurante? Hasta donde sé, no tengo información específica sobre su fundador. Pero sin duda, este es un lugar que ha ido creciendo y evolucionando. Así que ya sabes: cada quien tiene su experiencia, y Charolés, definitivamente, es un sitio que provoca charlas y opiniones. ¡Échale un vistazo!

Qué tipo de cocina ofrece Charolés Restaurante

Te cuento que Charolés Restaurante es una joyita que encontrarás en C/ Floridablanca, 24, 28200 San Lorenzo de El Escorial. Si te gusta comer bien, este es el sitio. Honestamente, lo que descubrí ahí fue una explosión de sabores que me dejó alucinado. Vamos, que salí con ganas de quedarme ahí a vivir porque la comida estaba maravillosa. La próxima vez no me dejo el cocido sin probar. Eso sí, ahora tengo un motivo más para volver, ¡y no me quejo!

Hablando de cocido, se dice que aquí está el mejor de Madrid. Y no me extraña. La calidad de los ingredientes es una pasada. Estaban todos los platos bien cuidados y abundantes. Además, el servicio es un 10. El camarero, Jose, se portó de maravilla. Es de esos sitios donde, aunque el precio por persona ronde los 50-70 €, sientes que cada euro vale la pena. Ah, y no te olvides de dejar espacio para los postres, porque la torrija y el tiramisú son imprescindibles.

El ambiente también es un gran punto a favor. Se siente como en familia, y es tranquilo, así que puedes hablar sin gritar. Aunque sí, sobre el pan y el agua, tengo que ser sincero: 2,60 € por una unidad de pan y 4,20 € por un agua me parecen un toque exagerados, pero, vamos, que con la comida que sirven uno se olvida rápido de esos detalles.

Lo que me encanta de Charolés es que no solo se enfocan en un tipo de comida, aquí hay un poco de todo, pero el cocido madrileño, la sopa de cocido y las delicias de tuétanos son sus grandes estrellas. ¿Así que qué tipo de cocina ofrecen? Es una cocina tradicional, de esas que te hacen sentir en casa, y además está todo elaborado con cariño. Si no has ido, ya estás tardando, ¡de verdad que no te arrepentirás!

Cuál es el ambiente del restaurante

Mira, si estás buscando un sitio que tenga ese cocido madrileño de los que marcan la diferencia, tienes que probar Charolés Restaurante en C/ Floridablanca, 24, 28200 San Lorenzo de El Escorial. Ni lo dudes, es de esos lugares que tienen 5 estrellas bien ganadas, y la fama no llega por casualidad. El cocido es espectacular y abundante. La sopa, ¡madre mía!, es una delicia. Pero te aviso: deja un hueco porque lo que viene después es un festín. No hay vuelta atrás, ¡tienes que volver!

Quedarás encantado, tanto que pensarás “¿cómo no he venido antes?”. La última vez fuimos un miércoles y, claro, con reserva, que aquí no hay margen para improvisar. Hasta te llaman para confirmarla, lo cual se agradece un montón. Comimos en un ambiente bien cálido, y aunque había frío en la calle, dentro se estaba de lujo. El servicio es una maravilla, se nota que son profesionales y nada de novatos. Comida, servicio y ambiente, todo se lleva un 5.

Ahora, no voy a mentirte, el precio es un poco alto, ya que te puede salir entre 50 y 100€ por persona, pero, oye, si quieres calidad gastronómica excepcional, aquí la tienes. Tienen una variedad de platos típicos de Madrid, y la calidad de la comida es increíble. Sí, lo del postre me quedó un poco caro (10€ por una porción de tarta casera me pareció excesivo), pero casi se perdona cuando pruebas las carnes, que estaban en su punto. Todo esto con un ambiente acogedor, que no es fácil de encontrar hoy en día.

En cuanto al ambiente, es todo un clásico. Este lugar es la esencia de la tradición hostelera española, justo al lado del emblemático Monasterio de San Lorenzo del Escorial. El sitio tiene un estilo tradicional que le da un toque especial, aunque una actualización decorativa no le vendría mal. Es acogedor y hace que la experiencia sea aún más agradable. Y, por si fuera poco, tienen un personal que se preocupa por ti, lo que hace que el ambiente sea cercano y amigable. Sin duda, una experiencia que no te puedes perder.

Qué tipo de trato se puede esperar en Charolés Restaurante

Si estás buscando un sitio que sea un puro 10, el Charolés Restaurante es tu lugar. La ubicación es inmejorable, en el centro neurálgico de San Lorenzo de El Escorial, a solo unos pasos del monasterio. El ambiente es tan acogedor que te entran ganas de quedarte a vivir ahí. Si comes en la terraza, la experiencia se eleva a otro nivel, y seguro que lo pasas genial con los colegas.

Ahora, hablemos de la comida. Tienen el mejor cocido madrileño que he probado, y eso no es broma. Atención exquisita, y el lugar tiene un rollo que te hace desconectar de todo. Eso sí, te doy un consejo de amigo: no te termines el pan ni el chorizo que te ponen al principio. Es un pecado que te puede costar espacio para disfrutar de cada plato que viene después. ¡Hasta el flan te hará llorar de felicidad!

En Charolés, no solo vas a comer bien, sino que cada bocado es una fiesta para tus papilas. Desde el foie casero hasta los callos a la madrileña, todo tiene su toque especial. Y lo mejor, el servicio. Aquí, los camareros como José y el encargado Borja son unos cracks, te hacen sentir en casa y saben exactamente cómo hacer que tu experiencia sea genial. Así que espera un trato de lujo, donde te atenderán con el respeto que mereces pero con el toque cercano que lo hace todo más agradable. ¿Te vas a resistir a probarlo?

Cuál es el plato más famoso de Charolés Restaurante

Mira, si me preguntas por Charolés Restaurante, te diría que es un sitio que está bastante bien, aunque tiene sus altibajos. 4 estrellas en general, y todo el mundo habla de su cocido sensacional. La cantidad que te ponen es una locura, de verdad. Ayer pedí para dos y nos sobró tanto que podría haber comido una familia de cinco. Eso sí, un pequeño problemita: no me dejaban llevarme las sobras porque no tenían envases. Espero que no lo tiren, porque eso sería un delito.

Ya en la bóveda del interior me sentí como en casa. El cocido estaba espectacular, lo mejor que he probado, y mira que he comido en varios sitios. La presentación impresionante y la cantidad, de las mejores que he visto, aunque claro, eso también se nota en el precio. Te puedes dejar unos 60-70€ por persona fácil, así que es un buen plan para ir con tus colegas o en una cita. Te lo digo, si eres fan del cocido, tienes que probarlo aquí.

Pero no todo es oro en Charolés. Hay quien dice que es un timo y que el sitio es bastante normal. He oído que te pueden clavar 80€ sin postre, que es un abuso. También he visto que no respetan solicitudes como el agua de grifo, lo cual está mal. Las terrazas pueden estar bien para un buen día, pero si no te cuidan, no sirve de nada.

Aún así, el sitio tiene su encanto, con sus paredes de piedra y un ambiente tranquilo. El cocido sigue siendo el plato más famoso, y a pesar de que a veces los vuelcos no son perfectos, la calidad y la atención son de primera. Así que ya sabes, si buscas un plan con comida de verdad, Charolés es un buen fichaje, pero ven preparado para pagar un poco más por la experiencia.

En qué días se puede disfrutar del cocido en el restaurante

Mira, Charolés Restaurante está en C/ Floridablanca, 24, y es lo más. Tres estrellas para ellos porque la cocina está de lujo, los platos están bien presentados y las raciones son generosas, así que si llegas con hambre, aquí sales rodando. El ambiente es confortable y elegante, y si tienes la suerte de comer en la terraza, la experiencia mejora un montón. Nos pusieron un par de platos que estaban para chuparse los dedos: esas alcachofas y el bacalao… ¡madre mía! También nos atrevimos con manitas, steak tartar y pato. Eso sí, el precio es un pelín elevado, te vas a dejar entre 40 y 50 euros por persona, así que mejor ir bien preparado.

Ahora, vamos al grano con la otra cara de la moneda. Un día llamamos pensando en pedir cocido porque lo habían publicitado y, cuando llegamos, todo bien hasta que nos dicen que solo se puede pedir cocido para los dos. ¡Qué movida! Si no le ves mucho sentido, pero bueno, al final pedimos de la carta, y ahí fue cuando empezaron a tratarnos mal, con una actitud de superioridad que no se puede aguantar. La comida estaba buena, pero el servicio… un desastre. La comida: 5, pero el servicio, un uno. No me tiembla el pulso al decir que hay que mejorar mucho en esto.

En contraste, la última visita fue de película. Este sí que es el mejor sitio de El Escorial y te lo digo por propio conocimiento. Tienen dos terrazas y, hostia, la atención fue de lo mejor. Ambiente tranquilo y una comida riquísima. Especialmente la merluza de pincho, ¡que es la mejor que he probado en mi vida! Siempre lo hemos pasado genial, y con un precio similar de 50-60 euros por persona, no se puede pedir más. Las croquetas de gamba y cigala, y la carne de vaca rubia gallega… ¡no te las puedes perder!

Y a la pregunta del cocido en Charolés, aquí va: solo lo sirven los jueves, así que organiza tu visita para ese día si quieres disfrutar de un buen cocido. Quiérete y disfruta de la buena comida, que no hay nada mejor.

Es necesario hacer una reserva en Charolés Restaurante

La verdad, Charolés Restaurante es una joya en San Lorenzo de El Escorial. Si buscas un sitio con 5 estrellas y todo perfecto, este es el lugar ideal. La primera vez que fui pedí el vino de la casa y, ¡vaya! No decepciona. Además, la carne que sirven es de primera, jugosa, con un sabor que te deja con ganas de más. Eso sí, un pequeño detalle que noté: esos cuchillos de mango plástico que tienen no le hacen justicia al ambiente. Sería ideal que los cambien por unos que corten mejor, algo más acorde al nivel del sitio, ¿no creen?

Por otro lado, he escuchado que el jamón ibérico está buenísimo y, claro, la comida en general no defrauda. Sin embargo, hay que tener ojo con lo del cocido madrileño. Reservamos con la idea de probarlo, pero resulta que solo lo hacen en ciertos días. Una decepción, la verdad. Pero bueno, fuera de eso, todo genial.

Entonces, ¿es necesario hacer una reserva en Charolés Restaurante? , totalmente. Si quieres asegurarte de tener una mesa y que no te pase como a otros que se quedan sin lo que desean, lo mejor es llamar antes. Así puedes disfrutar de una buena comida sin sorpresas y con un vino que va de lujo.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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